sábado, 17 de noviembre de 2018

La trampa de los jardines de Sabatini de Madrid




Este secreto es uno de los nombres con más trampa de todo el callejero de Madrid. Hablo de los Jardines de Sabatini, los cuales, por su belleza y situación, a la vera y custodia del Palacio Real, son un espacio verde con un alto cupo de visitas, día tras día. Seguramente a muchos de sus visitantes les sorprendería saber, en contra de lo que parece indicar su nombre, que el arquitecto Francesco Sabatini no tuvo nada que ver con su diseño. Dicho esto, nos surgen de modo inmediato dos dudas ¿Entonces, por qué figura su nombre en la nomenclatura? Y es más ¿Entonces, quién los diseñó?

Para ello, hay que recordar que en este terreno, al lado de la inmensa residencia regia, se ubicaron las caballerizas reales. Éstas estaban compuestas por una serie de construcciones en las que se guardaban a buen recaudo animales, carrozas e incluso coches de la realeza. Era, salvando las distancias, un pueblito a pequeña escala donde vivía buena parte del servicio del Palacio Real y que a su vez servía de enorme almacén. Así como hoy muchas viviendas de nueva obra vienen con trastero, el Palacio Real contaba con este gigante anexo que, éste sí, fue diseñado por el padre de la Puerta de Alcalá, Sabatini.

Lo que ocurrió es que al proclamarse la Segunda República, en 1931, el Gobierno se incauta de estas propiedades de la Corona para cedérselas al Ayuntamiento de Madrid y así destinarlas a parque público. Algo más de 2,5 hectáreas que pasarían a ser parte del patrimonio de toda la ciudadanía. El encargado de dar forma y su aspecto actual a este nuevo parque fue el arquitecto zaragozano Francisco García Mercadal aunque su nombre apenas es conocido y mencionado. Él dispuso estos jardines a varias alturas, en los que destacada su gran fuente y los parterres y arbustos haciendo formas geométricas. A pesar de su destacado trabajo, el pueblo madrileño continuó llamando a este espacio verde Jardines de Sabatini, en recuerdo de aquellas desaparecidas caballerizas y así se ha quedado hasta nuestros días. Algo que parece que ya no tendrá marcha atrás. Curioso este secreto de Madrid, ¿Verdad?
Fuente: secretos de madrid. 

martes, 13 de noviembre de 2018

Para saber si estás quemando más calorías, mira la hora que es




Consumimos hasta un 10% más de calorías al final de la tarde que a primera hora de la mañana.

Existen múltiples factores que pueden influir en la cantidad de calorías que quemamos a lo largo de una jornada: desde la actividad física que realizamos a la dieta que consumimos, pasando por nuestras horas de sueño, que también son muy importantes. Pero, según un nuevo estudio estadounidense, tu ritmo circadiano –los procesos que controlan el reloj biológico para que todo funcione a la perfección– también influye. De esta manera, apuntan, hay horas del día durante las que tu organismo quema muchas más calorías que a otras, y eso sin que hagamos nada especial para ello

Hallan unas células clave para regular los ritmos circadianos

Según esta investigación reciente, llevada a cabo por expertos del Hospital de Brigham y de Mujeres de Boston y publicada por la revista Current Biology, cuando estamos en reposo –y la energía que precisamos está destinada a funciones como la respiración y la circulación sanguínea–, los seres humanos quemamos en torno a un 10% más de calorías durante la tarde y a última hora de la tarde que ya por la noche y de madrugada, lo que equivale a 130 calorías adicionales quemadas sin tener que hacer nada para conseguirlo.

La doctora Jeanne Duffy, coautora de este estudio, reconoce que no resulta del todo evidente si las personas deberíamos reorganizar nuestra agenda para realizar el ejercicio físico y tomar alimentos en torno a esas horas de la tarde; pero sí destaca que se tendría que evitar el consumo de calorías tarde en la noche y a primera hora de la mañana. Así, que la próxima vez que sientas la tentación de levantarte a altas horas de la madrugada para picar algo del frigorífico, ten todo esto en cuenta.

“Por ejemplo”, explica Duffy en declaraciones que recoge Time, “si nos levantamos una o dos horas antes y desayunamos en ese momento, podríamos estar tomando esos alimentos no solo en un momento en el que nuestro organismo no está preparado para lidiar con ellos, sino en un instante en el que necesitamos menos energía para mantener nuestras funciones vitales. Por esa razón, el mismo desayuno puede dar como resultado una cantidad de calorías extra almacenadas.

En un recinto sin reloj ni ventanas

En este experimento de laboratorio, que se desarrolló durante un total de 37 días, participaron siete individuos de entre 38 y 69 años que se sometieron a un control estricto por parte de los investigadores: desde las dietas que ingerían hasta su exposición a la luz, con el objetivo de observar el impacto natural de los ritmos circadianos en sus organismos. Para ello, las personas vivieron en un recinto cerrado, sin ventanas, sin poder consultar el reloj ni acceso a ningún tipo de comunicación (teléfonos o internet). Asimismo, se regularon sus horas de sueño: atrasaban sus horarios cuatro horas cada noche para manipular la relación entre el sueño y el reloj biológico, de manera que su ciclo circadiano funcionaba solo en base a factores internos.

Los sujetos estaban equipados con sensores para medir su temperatura corporal y los investigadores constataron que dicha temperatura era más baja –y quemaban menos calorías– cuando los ritmos circadianos se correspondían con la noche y la madrugada; mientras que era más alta –y se quemaban más calorías– unas doce horas más tarde. Es decir, al final de la tarde.

Según los resultados de este estudio, las interrupciones del ritmo circadiano que sufren los empleados con horarios poco usuales, con trabajos a turnos –aquellos que deben ir rotando para desempeñar sus fuciones de mañana, tarde o noche en un periodo determinado de días o de semanas– y nocturnos, podrían estar asociadas con una serie de problemas de salud, como la obesidad, la diabetes tipo 2 o el deterioro cognitivo, entre otros.
Duffy subraya que nuestros relojes biológicos están “programados para estar listos de cara a hacer las cosas a horas regulares del día y para que funcionen de forma óptima. Cuando nos quedamos despiertos toda la noche para trabajar, estamos trabajando contra esos relojes biológicos internos”. “No estará programado de manera óptima para lidiar con el hecho de que está comiendo a las tres de la mañana cuando lo normal es que no ingiramos alimentos durante la noche”, añade.
Fuente: muy interesante 

jueves, 8 de noviembre de 2018

Grandes Nevadas



La gran nevada de la Navidad de 1926

Entre el 25 y el 27 de diciembre de 1926 nevó en una de las zonas donde es menos común que suela hacerlo. Muchos alicantinos vivieron una autentica blanca Navidad ya que desde esa misma noche comenzaron a caer copos en la provincia. Cerca de unos 2 metros de nieve se registraron en la montaña del interior de Alicante. Además, la nieve llegó a cuajar en otras ciudades costeras como Almería, Málaga, Torrevieja o Cartagena.


Más de medio metro en Burgos en 2004

Es difícil evaluar cuál fue el invierno que tuvo la mayor nevada del siglo XXI, ya que depende de la zona y región. Pero la ciudad de Burgos, en el año 2004, podría ostentar este título. El espesor de nieve en diferentes zonas de la ciudad osciló entre los 50 y 70 cm. El temporal de nieve obligó a cerrar una de las carreteras más transitadas de nuestro país, la A-1, dejando atrapadas a miles de personas.


La nevada más caótica: año 2009 en la ciudad de Madrid

Nieve y frío, una combinación nefasta en la capital de España en enero del año 2009 que dio lugar a carreteras intransitables, trenes con retraso e incluso el cierre del aeropuerto Adolfo Suárez durante más de cinco horas. Las cantidades no fueron demasiado abundantes -no superaron los 5 cm en la ciudad y los 7 cm en Barajas- pero fueron suficientes para hacer de esta una de las nevadas más caóticas de la historia.

Y en el futuro ¿más o menos probabilidad de nevadas fuertes?

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático analiza los efectos del calentamiento global y las proyecciones en el futuro. En el caso de las nevadas es complicado establecer si tendremos más o menos frecuencia e intensidad de este tipo de precipitación. Está claro que la tendencia es a un aumento de la temperatura y en algunas zonas, a pesar de que podría llover menos, podría hacerlo de forma más torrencial como en el Mediterráneo.

Cuanto más cálido está el aire mayor es la cantidad de vapor de agua que puede sostener y mayor es la precipitación que se puede producir. Si además aumenta la temperatura de la superficie de los océanos, aumenta la evaporación y, por tanto, la fuente de vapor de agua para formar nubes.

Podría producirse un aumento de nevadas copiosas en un entorno más templado cerca de los cero grados. Sin embargo, los estudios no son claros al respecto. Habrá que esperar un tiempo para poder determinar si en un futuro viviremos nevadas más severas que algunas de las que nos han acompañado en nuestra historia.
Según Quo .

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Los vecinos mas peculiares de la Plaza Mayor (Madrid)





Anónima e invisible para muchos, la Calle de la Sal es sin duda, una de mis predilectas de este bullicio llamado Madrid. En su brevísimo trazado, que va desde la Plaza Mayor hasta la Calle de Postas, la condensación de secretos es altísimo. Estoy convencido de que ninguna vía puede presumir de encerrar tantas curiosidades y guiños en tan pocos metros. Hoy os quiero comentar uno de ellos.

Si el jaleo y el continuo vaivén de personas nos lo permite, os recomiendo levantar la mirada sobre una de sus fachadas, la que se funde con Postas. En ella descubrimos varios coloridos trampantojos, unas viñetas que casi nos evocan un aspecto de cómic urbano, especie de 13 Rue del Percebe en la que merece la pena fijarse. Esos secretos de Madrid a la vista de todos pero que no cualquiera puede ver.

¿Alguna vez te habías en ellos? Fueron un encargo que realizó el Ayuntamiento de Madrid al genial Antonio Mingote. En ellos, si nos detenemos unos instantes, vamos a ver a unos personajes que, al menos de oídas todos conocemos. Los cuadros representan a diferentes personajes del mundo galdosiano de Fortunata y Jacinta. De hecho, en el primer lienzo de todos, aparecen el propio Benito Pérez Galdós junto a Fortunata y Jacinta y el otro protagonista de la novela, Juanito Santa Cruz.

Así que, allí habitan estos vecinos tan estáticos como llamativos, observando desde sus planas ventanas a los cientos de personas que caminan a sus pies a diarios. Unos personajes literarios que se hacen más reales que nunca en esta callecita de Madrid.
Fuente: secretos de Madrid


lunes, 5 de noviembre de 2018

Ruta de la lana por la sierra de la Demanda



Uno de los pueblos que transcurría el camino de la lana por la sierra de la Demanda fue:
Pineda de la Sierra 100 habitantes a 1.211 m. de altitud. Se encuentra en la zona alta del Valle del Arlanzón custodiada por los montes S. Millán y Mencilla, en la unión del río Arlanzón y el arroyo Barranco Malo. Está dividida en dos barrios separados por el arroyo Barranco Malo, que deja en la margen izquierda el Barrio y en la derecha el Ondevilla. La parte más elevada de este último cuenta con los principales edificios. En su arquitectura serrana destacan las típicas casonas y la casa rural tradicional con sus chimeneas cónicas. Las casonas son verdaderos palacios nobles de los siglos XVII y XVIII. Las construían ricos y grandes ganaderos trashumantes asentados en la villa para aprovechar sus abundantes pastos. Entre ellas destaca La Casona, hoy posada, notable edificio perteneciente a la familia de Mª Cruz Ebro.

La riqueza de sus pastos, unida al privilegio concedido por Sancho IV a sus vecinos en 1287, que les eximía de tributos para 15.000 cabezas de ganado ovino, así como el alto precio de la lana, fueron causa para que las familias nobles se asentaran en Pineda. Entre ellas, los Ladrón de Guevara, Villalobos, Sandoval, Andrade, grandes ganaderos y terratenientes poderosos en la zona serrana. La villa de Pineda siempre contó con unas 18.000 merinas trashumantes y 3.000 churras, lo que suponía una gran riqueza en producción lanera. En el s. XIX decayó la ganadería merina y se ausentó la nobleza. A pesar de ello, la ganadería estante se mantuvo. A finales del s. XIX y durante el s. XX siguen con merinas los Ibáñez, los Hernáiz, los Ebro y los Gil de la Cuesta. 
Los precios de la lana cayeron en el s. XX. La ganadería, y el pastoreo como oficio, se mantuvieron con rebaños propios. Hoy (2009), Adolfo ha trasmitido a sus hijos la ilusión de la ganadería y mantienen unas 1.000 ovejas churras. Dicen que las ganancias son pocas para el sacrificio que supone el oficio de pastor.
A mediados del s. XIX, aún estaba “activa” una fábrica lavadero de lanas compuesta por una casa grande, con sus oficinas y apartados para el esquileo con su cocina. “Una casa-lavadero con caldera, tinos, canal y demás pertenecidos” que nos sitúa en el pasado floreciente de la trashumancia por la Cañada Segoviana. Estaba instalada junto al arroyo Barranco Malo, cerca del puente que comunica los dos barrios, donde aún se puede contemplar la casa grande, próxima al arroyo.

 El secado de la lana se efectuaba en el lugar conocido como “era de la lana”, encima de la Iglesia, en lo alto del pueblo. Al lado se encontraba el almacén para sacas, conocido como Estiba.
Fuente: el libro rutas de la lana


jueves, 1 de noviembre de 2018

Lugares para pasar miedo en Madrid




Hoy os propongo pasar miedo pero de verdad, nada de calabazas ni de fantasmas de cuerpo de sábana y arrastrando una bola. Os pongo sobre la mesa un lugares de Madrid por los que sobrevuelan muchas preguntas sin responder, misterios que anhelan una respuesta. Relatos en muchos ocasiones vinculados con el más allá. ¿Te atreves a acompañarme?

Casa de las Siete Chimeneas
Seguramente la casa más misteriosa de Madrid la encontramos en la Plaza del Rey. El origen de la mala fama de esta casa del siglo XVI nos obliga a hablar de Elena, una doncella cuyo esposo murió en el frente de Flandes y que, al conocer la noticia, apareció al poco tiempo sin vida en su alcoba. El cadáver de esta chica desapareció para siempre sin embargo, son muchos los que aseguran haber visto un espectro de aspecto femenino paseando por el tejado del edificio.

Casa Antonio Grilo
Si hay un lugar en Madrid que impone miedo y mucho respeto, ése es el inmueble ubicado en la Calle Antonio Grilo 3, cerca de la Calle San Bernardo. En su interior se han cometido hasta ocho asesinatos lo que hacen que sea, sin lugar a dudas, la ‘casa maldita de Madrid’. El más famoso de todo el acontecido en 1962 cuando un sastre acabó con la vida de sus cinco hijos y la de su mujer usando una cuchillo, un martillo y una pistola antes de quitarse la vida.

Palacio de Linares
Muchos se ha escrito sobre este lugar situado en la Plaza de Cibeles. La actual sede de la Casa de América salió a la palestra por unas supuestas psicofonías. No obstante, antes y después de ello el personal que aquí ha trabajado siempre ha asegurado sentir presencias extrañas y escuchar ruidos procedentes de estancias aparentemente vacías.

Calle del Sacramento
Pocas calles de Madrid pueden presumir de haber sido testigo de más leyendas inexplicables como esta céntrica vía. Unas abuelitas devoradas por sus gatos, una mujer que descubrió el cadáver de su amante detrás de una pared pero quizás, mi favorita, es la del Guardia de Corps que pasó una noche de pasión y lujuria con una mujer que, finalmente, terminó siendo un espectro. Un relato que te cuento más detallado aquí.

Calle del Desengaño
Creo que no me equivoco si digo que ninguna otra vía de Madrid ‘homenajea’ a un espectro del modo que hace ésta. Según cuentan dos hombres se estaban batiendo en duelo cuando su lucha se vio bruscamente interrumpida por la aparición y huída a paso rápido de una misteriosa mujer. Ambos contendientes apartaron su disputa y la siguieron, cuando ésta volteó la cabeza comprobaron, asombrados, que se trataba de un espectro ante lo cual exclamaron: ¡Qué desengaño!

Plaza Mayor
Hoy es un lugar de ocio y recreo pero en la Plaza Mayor tiene un pasado desgarrador y es que aquí fueron ejecutadas más de 300 personas. Las ejecuciones que tenían lugar en ella podían ser de tres tipos: garrote vil, horca o degollamiento por cuchillo o por hacha. Todo dependiendo del tipo de delito y del estatus social del condenado. El primer ejecutado fue una persona que se hizo pasar por sacerdote. Una nota aclaratoria: aquí no se quemó a nadie. Dicen que por la noche aquí aún se pueden escuchar los lamentos de aquellos ejecutados en busca de una paz y perdón que jamás les llegará.

Plaza de la Cruz Verde
Está bien recordar que en la Plaza Mayor no se quemaba a nadie porque el lugar elegido para este cometido fue, entre otras, esta pequeña plaza que se abre junto a la Calle de Segovia. Aquí los condenados a este castigo por la Inquisición eran quemados vivos y para que la gente supiera que se trataba de un lugar maldito, se colocaba un cruz verde de madera como elemento distintivo. Un signo que le  dio el nombre que hoy, siglos después,mantiene-
Fuente: secretos de madrid.
Lugares para pasar miedo en Madrid




viernes, 26 de octubre de 2018

Dormir bien alarga la Vida




Siempre estamos buscando formas de transformar nuestras vidas, pero a veces nos olvidamos de que, junto con el ejercicio, hay otro medicamento milagroso bajo nuestro control: dormir. Si tienes algunos días libres durante las vacaciones o a menudo descansas los fines de semana, una de las mejores cosas que puedes hacer con tu tiempo es trabajar para arreglar los hábitos de sueño.

No es un asunto baladí. Nuestros problemas de sueño son tan graves que los Centros de Control de Enfermedades (CDC) se refieren a ellos como "una epidemia de salud pública".

Si bien un pequeño porcentaje de la población no tiene ningún problema ni impedimento por dormir poco, es algo increíblemente raro. Casi la mitad de la población no duerme lo suficiente: el 40% de 
las personas duerme menos de 7 a 9 horas recomendadas por noche (los adolescentes y los niños necesitan aún más horas de sueño).

Tampoco nos vayamos al extremo. Dormir demasiado tampoco es bueno y tiene sus propios riesgos para la salud; afortunadamente, solo el 5% de las personas duerme más de 9 horas cada noche.

Dormir te hace sentir mejor, pero su importancia va mucho más allá de solo aumentar tu estado de ánimo o eliminar esas molestas bolsas debajo de los ojos. Tener un sueño adecuado es parte clave de un estilo de vida saludable y puede ser beneficioso para el corazón, la mente, nuestro peso...

De hecho, es tan importante como comer sano y hacer ejercicio.

 Por desgracia, el medio ambiente occidental está interfiriendo con los patrones naturales de sueño. Ahora dormimos menos de lo que lo hacíamos en el pasado, y la calidad del sueño también ha disminuido.

Sea como fuere, sabemos que dormir más mejoraría nuestras vidas. ¿De qué forma? Hoy exploramos cómo.

Te hace feliz
Dormir poco te arruina el día y lo sabes. Los estudios también lo han plasmado así. Así, por ejemplo, un estudio notable publicado en la revista Science, realizó un seguimiento a 909 mujeres trabajadoras. Dormir mal una sola noche afectó su felicidad tanto como una fecha límite para entregar un trabajo y tuvo un impacto aún mayor en el estado de ánimo que las diferencias de ingresos significativas en el grupo de participantes.

Te protege de la diabetes
La diabetes tipo 2 es una terrible enfermedad que puede provocar accidentes cerebrovasculares, amputaciones, ceguera y daño a nuestros órganos. Si estás delgado pero no duermes, también estás en riesgo. Al no dormir lo suficiente, los adultos sanos pierden su capacidad de controlar el azúcar en la sangre y, cuanto menos dormimos, es más probable que desarrollemos un problema de salud. En comparación con los adultos que duermen entre siete y ocho horas por noche, las personas que duermen seis horas tienen una probabilidad 1.7 veces mayor de desarrollar diabetes, y las personas que duermen cinco horas tienen una probabilidad 2,5 veces mayor de desarrollar diabetes.

Nos permite desarrollar músculo más fácilmente
Hay una razón por la que, en los entornos deportivos y de fitness, siempre se centran en la importancia del sueño. Y es que, si no duermes, no puedes desarrollar músculo. Nuestro cuerpo utiliza la mayor parte de la noche (excepto cuando está en estado REM) para sanar el daño causado a las células y tejidos cuando está despierto y tiene una actividad metabólica más activa. La falta de sueño, por otro lado, también está relacionada con la atrofia muscular.

Dormir bien protege el corazón
 Existen varios estudios que avalan la teoría de que las personas con falta de sueño continuo (insomnio) tienen tres veces más posibilidades de sufrir una insuficiencia cardíaca que los que duermen bien a diario. Una de las investigaciones, publicada en la revista European Heart Journal, encontró que el insomnio aumentaba los niveles en sangre de las hormonas del estrés. Esto a su vez incrementaba la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y también el colesterol, todos ellos factores de riesgo para nuestra salud cardiovascular.

Pasarás menos tiempo en el médico
Las personas que obtienen un puntaje alto en la "escala de somnolencia" utilizan un 11% más de recursos de atención médica que las personas que descansan bien. Los problemas de sueño causados por la apnea del sueño y el insomnio cuestan millones de euros en costes médicos directos cada año, y eso incluso antes de tener en cuenta la pérdida de productividad asociada.

Dormir bien mejora la memoria
 Para muchos es uno de los grandes placeres de la vida y no es para menos. La siesta, también lo es. La Universidad de Hafi (Israel) realizó un estudio cuya principal conclusión se resumen en que una siesta de 90 minutos a media tarde ayuda a fijar los recuerdos y la destreza.

Dormir bien evita accidentes de tráfico
 Los accidentes que implican  un solo vehículo y están relacionados con el cansancio y al falta de sueño son incluso más numerosos que los accidentes provocados por el consumo de alcohol. La somnolencia, según declara el investigador David Rapoport del NYU Langone Medical Center (EE.UU.) “es groseramente subestimada por la mayoría de la gente, pero el costo para la sociedad es enorme, ya que la falta de sueño afecta el tiempo de reacción y a la toma de decisiones”.

Dormir bien alarga la vida
 Un sueño adecuado es una parte clave de un estilo de vida saludable y uno de los beneficios a largo plazo es que dormir las horas adecuadas, entre 7 y 8 horas al día, ha sido asociado a una vida más larga (dormir muy poco o dormir excesivamente provocan lo contrario), según un estudio del St. Luke-Roosevelt Hospital Center de Nueva York (EE.UU.).
Fuente: muy interesante.