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lunes, 11 de mayo de 2026

PINEDA DE LA SIERRA (BURGOS)



Para llegar a Pineda de la Sierra hay que coger la conocida en Burgos como “Carretera de los Pantanos”. Está a 50 kilómetros de distancia de la capital. También desde Salas de Los Infantes, por la carretera que se dirige a Nájera, desviándonos hacía el Puerto del Manquillo.


De Pineda de la Sierra tenemos noticias escritas desde el año 932, a través de la documentación del monasterio de San Pedro de Cardeña, señalada con el nombre de “Pineta” de significado obvio. En este pequeño asentamiento de repoblación, debió de establecerse muy pronto la explotación ganadera pues a principios del siglo XI, el conde Don Sancho le concede fueros sobre el ganado, que fueron confirmados por los monarcas Alfonso VII y Sancho IV. En el año 1287 consigue la exención de impuestos, en toda Castilla, para la trashumancia de 15.000 cabezas de ganado ovino. La ganadería produjo riqueza durante mucho tiempo y eso se refleja en las casonas, casi palacios, construidas en el pueblo. Otra riqueza fue la minería, ya que aquí se explotaron minas de cobre, plomo, hierro, cinc y carbón durante el siglo XIX hasta mediados del XX. Es el motivo de que el ferrocarril minero, hoy convertido en Vía Verde, pasase por esta población camino de Bezares desde la capital burgalesa.

Pero si hay una excusa para visitar Pineda de la Sierra es su iglesia. Bajo la advocación de San Esteban es una obra románica de primer orden dentro de la Sierra de la Demanda. Construida en el siglo XII por discípulos del primer maestro de Silos, es de una sola nave con ábside y torre. Aunque ha sufrido modificaciones a la hora de agrandarla en siglos pasados, conserva todo el esplendor de lo románico en casi todo el edificio. El exterior del ábside contiene tres columnas, que separan los cinco paños,  rematadas con capiteles decorados con motivos vegetales y animales a igual que las tres ventanas que se abren en sus muros. Los canecillos están decorados de diferentes animales y seres fantásticos, aves, vegetales, etc. La torre cuadrada también tiene partes románicas. En lo alto tiene troneras para las campanas.



Otro edificio religioso es la ermita de Santo Cristo, también de origen románico y reformada en los años 90 del siglo pasado. Para acceder a ella debemos pasar por el bonito Puente del Canto, sobre el río Arlanzón. En ella se celebra una romería el 14 de septiembre.




martes, 1 de julio de 2025

Lugares malditos de vergüenza publica en burgos

 


Durante siglos, las plazas públicas de pueblos y ciudades han sido el lugar en el que exponer la fe de un pueblo, la justicia y el escarnio de malhechores

Quien pasee hoy por la plaza de algún pueblo de la provincia y vea un hito en mitad de la plaza o en un cruce de caminos, probablemente desconozca que esa columna de piedra fue un símbolo de muerte, de ajusticiamiento, de escarnio público. Un lugar maldito. Eso que ve el paseante se llama picota.

La picota era un elemento de orden penal cuya existencia se extendió a casi toda Europa y posteriormente a América. Su utilidad era «la aplicación y ejecución de la pena» capital impuesta al condenado entre los siglos XIII y XIX. Así lo define José Zufiaurre en su artículo en la revista del Anuario de Eusko-Folklore de la Fundación José Miguel de Barandiaran. Hoy son nada más un vestigio de aquella justicia que se impartía en pueblos y ciudades.

La picota era utilizada para la exposición pública de reos o las cabezas de ajusticiados. Estas columnas, a menudo construidas de piedra o ladrillo, servían como un recordatorio público de la justicia y el castigo.

La pena de exhibición en la picota aparece ya legislada en el siglo XIII, en el libro de 'Las Partidas', de Alfonso X, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.

La historia nos pone delante una de las más claras manifestaciones de este hito. Los Comuneros, Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, fueron ajusticiados en Villalar (Valladolid) el 23 de abril de 1521. Les cortaron la cabeza y las expusieron en el antiguo rollo de Villalar. Un obelisco de 1899 recuerda hoy el lugar del luctuoso hecho.

Superstición

Alguna de las que se conservan en la provincia son las de las localidades de Presencio o Hacinas. Estas columnas, que a menudo se construían en las plazas principales, eran un recordatorio de la ley y el orden que trataba de encauzar la conducta de los vecinos y también un medio para deshonrar y castigar a los delincuentes.

Temerosos de ser expuesto su cadáver en caso de ajusticiamiento, la vecindad se alejaría de cometer cualquier fechoría. Un elemento que el poder usaría para mantener a raya a la gente.

Sin embargo, y he aquí el misterio, la superstición, la creencia popular que se ha extendido a lo largo de los siglos es que las almas de los ajusticiados podrían regresar al pueblo. Y esas horcas o picotas se sacaron de las plazas a los cruces de caminos. Si se colocaba en una encrucijada les confundiría a esas almas errantes la dirección que debía seguir

En cualquier caso, eran, y son, un recordatorio de un pasado en el que la justicia -mejor, la pena de muerte- se hacía pública y visible para todos. En muchas ocasiones era un simple tronco de madera clavado con fuerza al suelo; después pasó a ser cubierta de ladrillos o piedra para conseguir más firmeza, y así es como se mantiene hasta nuestros días.

¿Cómo eran?

La picota era columna de piedra, de fuste generalmente cilíndrico con remate cónico. Disponían de unas argollas o garfios de los que se colgaban los miembros de los ajusticiados.

En otros casos, sobre el fuste y bajo el remate superior, tenían la pieza más importante de la picota, «consistente en cuatro brazos horizontales, llamados perrillos, rematados con figuras de caras de animales, de los que se colgaba a los ajusticiados», como explica Zufiaurre.

En ocasiones, los rollos también eran utilizados como lugares de exposición de ajusticiados también. Con el paso del tiempo las funciones de ambos elementos se fueron confundiendo y fusionando, hasta el punto que ambos tipos fueron abolidos por las Cortes de Cádiz y mandados destruir en 1813

En algunos lugares se confunde el rollo y la picota como si fueran dos elementos iguales. Pero no es así el estudioso de este tema Fernando Videgain escribía en la publicación de Diputación Foral de Navarra que lleva el nombre de la comunidad autónoma que el rollo «no fue lugar de ejecución sino límite indicador de la jurisdicción municipal» aunque algunos pueblos lo asumieron como tal.

La picota se atribuía a la condición de villas «con vida municipal propia y autonomía administrativa; y fue desde un principio signo de jurisdicción penal».

Los rollos de Burgos

Desde el punto de vista de la administración de justicia, la provincia siempre ha tenido una gran importancia. Prueba de ello son los notables ejemplos de localidades que tenían su rollo y que ha convivido con su población a lo largo del tiempo como los de

Barbadillo del Mercado, Covarrubias, Hontoria del Pinar, Jaramillo Quemado, Miranda de Ebro, Padilla de Abajo, Peñaranda de Duero, Presencio, Retuerta, Sotopalacios, Villahoz y Jaramillo de la Fuente.

Cruceros

Los cruceros muestran la cara más esotérica de estas construcciones. Burgos, como hito del Camino de Santiago, tiene muchas cruces de este tipo que orientan al peregrino que camino ha de tomar. En la capital hay al menos cuatro de importancia, algunas son góticas, otras son posteriores.

Se trata de las cruces del Hospital de Rey, que fue un rollo al que se incorporó una cruz; el de Nuño Rasura -antes frente a la Catedral y el Arco de Santa María-; el de Gamonal, frente a la iglesia de Santa María la Real y Antigua y el de la plaza del Rey, una donación gallega a la ciudad de Burgos.

El que fuera presidente del Colegio de Aparejadores, Santiago Tárrega, recorrió la provincia con el fin de catalogar estos monumentos. Lo hizo en un libro, 'Monumentos menores de la provincia de Burgos: Inventario de picotas, rollos y cruceros'.

Cada monumento viene acompañado de una pequeña ficha, en general muy breve o técnica, pero que en ocasiones refleja curiosas historias relacionadas con cada ejemplar. Tárrega identifica en la provincia 12 picotas, 15 rollos, 15 picotas-rollos, 101 cruceros, 8 rollos-cruceros y 5 humilladeros.

Humilladero

Las cruces de los humilladeros son una variedad de los cruceros. Como la palabra indica se trata de un monumento que tuvo un fin expiatorio, además del claro sentido devocional. Es una cruz en un hito o mojón colocado a la entrada de las ciudades o de los pueblos y villas, como muestra de piedad. Está protegida, normalmente, por un tejadillo o forma parte de la arquitectura de una ermita.

La más espectacular está en Sasamón. Pero otras como las cruces de Adrada de haza, la de Fuentelcésped o la de Frías, merecen atención. La de Sasamón es la más bella por su barroquismo arquitectura. Tiene seis metros de altura. En ella está representa la historia de la salvación y la redención del hombre a través de la muerte de Jesús, desde el pecado original hasta la coronación de la virgen. Los historiadores aseguran que, junto con la cruz de Durango, es una de las más ricas y completas de la cristiandad. Está fechada en torno al año 1500 y próximo al círculo de los Colonia.

 Fuente: Burgos

sábado, 23 de noviembre de 2024

Calatañazor (Soria)

 


Esta villa de apenas 45 habitantes parece sacada de un cuento medieval, con paisajes de ensueño y un entorno mágico

En el corazón de la provincia de Soria, en la comarca de Tierras del Burgo, encontramos Calatañazor, un pueblo donde el tiempo parece haberse detenido. Este pequeño enclave medieval, que es considerado como uno de los pueblos más bonitos de España, está rodeado de un entorno natural privilegiado y guarda entre sus calles empedradas el eco de leyendas históricas que lo convierten en un destino único para los amantes del turismo rural, la historia y la naturaleza. Una de las más famosas, es que en este bella localidad, en el año 1002, Almanzor, el caudillo del Califato de Córdoba y azote de los cristianos, sufrió una severa derrota de la que jamás levantó cabeza. La tradición sostiene que "en Calatañazor Almanzor perdió el tambor", expresión que se refiere a que perdió su alegría tras haber sido vencido.

 Esta batalla, en realidad, nunca existió. Más bien parece un invento de la propaganda cristiana, de la mano del cronista Lucas de Tuy, llena de incoherencias históricas, como haberse enfrentado al rey de León Alfonso V, al que se refiere como Vermudo II, cuando apenas tenía 8 años. Él mismo incorpora el germen de la mítica leyenda, atribuyendo la célebre frase a un pescador que lloraba la caída de los moros y al que identifica como el diablo.

Un viaje a la Edad Media: el encanto de su casco histórico

Esta legendaria villa, que apenas cuenta con medio centenar de habitantes (45), parece anclada en el medievo. Se alza en la cima de una roca que domina la vega del río Milanos, en un entorno privilegiado donde encontramos uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta, el sabinar.

Caminar por las calles de Calatañazor es como retroceder varios siglos en el tiempo. El casco histórico, con sus casas de piedra y madera y tejados de teja árabe, conserva intacta la esencia de la Edad Media.

 En el punto más alto se yergue el castillo de Calatañazor, construido en el siglo XII y reformado en el XIV, que ofrece vistas panorámicas del valle espectaculares. Aunque en la actualidad se encuentra en ruinas, conserva algunos lienzos y parte de la torre del homenaje. La fortaleza da testimonio de la importancia defensiva de este enclave fronterizo entre los reinos cristianos y musulmanes, lo que marcó profundamente su desarrollo y su arquitectura.

Uno de los elementos más destacados del casco urbano es su muralla medieval, también del siglo XII para proteger la villa de posibles invasores. Aunque el tiempo ha dejado su huella, aún se pueden recorrer algunos tramos  y atravesar sus puertas originales, como la Puerta de la Villa.

 Desde allí, el visitante accede a un entramado de calles estrechas y empinadas que conducen hasta la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, un templo de origen románico con posteriores reformas góticas. A la salida del pueblo está la ermita de la Soledad, también románica con puerta sin tímpano

 El Sabinar de Calatañazor: naturaleza en estado puro

A pocos kilómetros del pueblo se encuentra el Sabinar de Calatañazor, una de las joyas naturales más impresionantes de la provincia de Soria. Este bosque, declarado reserva natural, alberga una de las mayores concentraciones de sabinas albares del mundo, con ejemplares que alcanzan hasta 20 metros de altura y cientos de años de antigüedad.

Tradición y gastronomía: los sabores de Calatañazor

La gastronomía de Calatañazor es otro de los motivos para visitar este pueblo soriano. Entre las especialidades locales destacan las migas pastoriles, elaboradas con pan, ajo, chorizo y torreznos, y la sopa castellana, una reconfortante sopa de ajo. Los asados castellanos, especialmente de cordero y cochinillo, son protagonistas en las mesas de la villa. Además, los platos de caza, como la caldereta, y los productos derivados del cerdo, como la morcilla dulce de Soria, son comunes en la oferta gastronómica local.

 

lunes, 1 de julio de 2024

MASCA (Tenerife)

 


La pequeña localidad de origen guanche se sitúa junto a un impresionante barranco formado hace más de cinco millones de años

El paisaje y su arquitectura única han llevado al particular pueblo de Masca a ser conocido como el Machu Picchu español, aunque en menor escala. La pintoresca aldea está situada al noroeste de Tenerife y se encuentra en el Parque Rural de Teno, en lo que era un antiguo macizo volcánico.

Masca cuenta con una impresionante configuración geográfica y ha preservado la arquitectura tradicional canaria. Sus casas, construidas con piedra volcánica, madera y otros materiales locales, se aferran a las laderas de las montañas, creando un paisaje que se parece a la famosa ciudadela inca que deja a los visitantes maravillados.

De origen guanche

Su historia está profundamente relacionada con la geografía de la isla. Antes de la llegada de los conquistadores españoles, la zona de Masca estaba habitada por los guanches, los aborígenes de las Islas Canarias. Estos pobladores eligieron Masca por su ubicación estratégica y su difícil acceso, lo que ofrecía protección natural contra posibles invasores. Sin embargo, la conquista de Tenerife por los españoles fue inevitable a finales del siglo XV, pero esta no supuso el abandono de pueblo, sino que siguió habitado y ha ido evolucionando a través de los siglos​.

Hasta mediados del siglo XX, la aldea permaneció parcialmente aislada, accesible solo a pie o en burro a través del antiguo Camino de los Guanches. No fue hasta la construcción de carreteras y la llegada de la electricidad que el pueblo se conectó más con el resto de la isla​ de Tenerife. En la actualidad, se ha convertido en un destino muy popular para los amantes de la naturaleza y la fotografía de paisaje, pues el de Masca es impresionante.

¿Qué ver en Masca?

Para comenzar, el viaje hacia Masca ya es una experiencia en sí misma. Desde la carretera TF-436, que serpentea desde Santiago del Teide, puedes observar unas sobrecogedoras vistas de las montañas y el océano Atlántico. A lo largo del camino, es muy recomendable detenerse en el Mirador de Cherfe, desde el que se puede disfrutar de la belleza de los alrededores, así como el propio Mirador de Masca, donde se puede apreciar el pintoresco pueblo encajado entre acantilados.

PLANES

Al llegar a Masca, te encontrarás con casas construidas con piedra volcánica, madera y barro. Una arquitectura que le ha valido al pueblo ser declarado conjunto histórico y Bien de Interés Cultural. Perderse por sus estrechas calles empedradas te embriagará de una reconfortante tranquilidad.

Otro punto de interés que no puedes dejar de visitar es la Iglesia de la Inmaculada Concepción, una pequeña iglesia de estilo típicamente canario. Así como el Museo Etnográfico de Masca, que muestra una visión detallada de la historia y las tradiciones del pueblo y sus habitantes a lo largo de los siglos.

Una de las paradas obligatorias en Masca es el famoso Barranco de Masca. Un cañón, formado por la erosión del paso del tiempo y con paredes volcánicas que datan entre los 5 y los 8 millones de años, que se extiende desde la aldea hasta la costa.

Su ruta de senderismo es exigente, pero merece la pena. Vivirás una aventura inolvidable caminando a través de un paisaje escarpado y lleno de vegetación endémica. No te olvides de reservar para acceder al recorrido, ya que existen restricciones de acceso para preservar el salvaje entorno natural. Al finalizar la caminata por el barranco, llegarás a la playa de Masca, un oasis de arena volcánica y aguas turquesa.

 

 

   

 

 

 

 

 

jueves, 20 de junio de 2024

HUERTA DE ARRIBA (Burgos)

 

Huerta de Arriba es una localidad y un municipio, situado al este de la provincia de Burgos, en la frontera con La Rioja, en el centro de ese valle que recibe el nombre de Valdelaguna, atravesado por el rio Tejero, en el corazón de la Sierra de la Demanda.

El primer manuscrito que hace referencia a este pueblo como “Orta Superiora” data del año 1045, pero la importancia de este pueblo es anterior a esta fecha, ya que en sus tierras se encontraron restos de la edad de bronce que se componen de hachas, puntas de lanzas, dagas, brazaletes y navajas, se encuentra en la actualidad en el Museo de Valencia.

El auge del pueblo tiene lugar gracias a la ganadería, especialmente por la actividad trashumante de rebaños de ovejas, que desde 1273 disfrutaron de la tutela del Honrado Concejo de la Mesta. Pueblo de tradición trashumante hasta hace poco.

Es reseñable el casco urbano de Huerta de Arriba. Su observa que fue una villa de categoría, como se puede apreciar en sus casas blasonadas, hasta una veintena de ellas, con diferentes inscripciones del siglo XVII y del XVIII en las fachadas.

En el centro del caserío de Huerta de Arriba, presidiendo una plaza y cercana al Ayuntamiento se alza la fábrica barroca de la iglesia de San Martín, en la que hay un acoplamiento perfecto entre el primitivo estilo románico del ábside cuadrado y la bóveda de cañón, con el resto de la iglesia de corte neoclásico que data del año 1729. Destaca en este hermoso templo el retablo mayor, de estilo neoclásico, aunque con ciertas tendencias del barroco.


A las afueras del pueblo las ermitas de Santa María y de San Vítores.

Huerta de Arriba en los bellos parajes de la Sierra de Neila, tiene en sus alrededores una magnífica oferta de paisajes naturales de los que disfrutar y relajarse.

 

lunes, 10 de julio de 2023

Huerta de Arriba , Burgos

 


Hoy visitamos Huerta de Arriba en la  Sierra de La Demanda, al límite de las tierras riojanas. Con montes de gran altitud y rodeada de grandes bosques de robles, acebos, hayas y pinos, encontrándose árboles singulares como el roble de la Laguna de la Cantera, con más de 800 años y 11 m. de circunferencia, o el acebo del Regato de Elera con más de 6 m. de grosor.  El paisaje es espectacular y Huerta de Arriba tiene una de la mejor conservada  dehesa  de la provincia. No es difícil ver las cumbres nevadas en invierno  donde abunda un gran número de animales donde destacan el  ciervo, jabalí  y además de una gran colonia de buitres leonados y la introducción del buitre negro en el Proyecto Monachus.

Las primeras noticias documentales datan del año 1062, donde una escritura del monasterio de Arlanza anota el nombre de “Orta de Suso” y más adelante “Orta Superiora”. Pero mucho antes ya pasaron por estas tierras gentes de la Edad del Broce y los romanos por una calzada que unía la Ciudad de Clunia con Tritium Magallum en  tierras riojanas.

 Su pasado estuvo vinculado a la ganadería de Trashumancia controlada por el Concejo de la Mesta. De aquel esplendor ya poco queda y la despoblación le ha atacado al igual que a todos los pueblos de la Sierra.  Los poco más de cien habitantes censados, que no todos pasan el invierno, ven pasar los días en la España Vaciada, esa España olvidada de servicios que hacen la vida más fácil y que los jóvenes no deslumbran con buenos ojos el futuro en el pueblo. Lejos quedan los 500 habitantes que tenía a mediados del siglo XIX.

En el centro del pueblo se levanta la iglesia de San Martín, notable edificio de nave única y una capilla lateral, levantado en sillería y mampostería. El templo es fruto de la radical transformación realizada a finales del siglo XVII y concluida en el primer tercio del siglo XVIII de una antigua edificación románica. . El ábside es rectangular. La portada es clasicista, con arco de medio punto con impostas  y molduras, friso, hornacina con San  Martín. Sobresale del edificio la torre cuadrada con los huecos para las campanas. En su interior se conserva un

 

curioso y desgastado ejemplar de pila bautismal románica, de copa troncocónica de 100 cm de diámetro × 63 cm de altura, decorada con un rebaje en la embocadura, sucesión de círculos concéntricos y toscas aves en posición lateral. También hay un capitel románico con decoración vegetal.  El retablo mayor es rococó, de 1783. Hay una buena imagen de San Sebastián; un Crucificado de pared, una Virgen sedente con Niño y otras tres imágenes góticas.

Según Madoz en su Diccionario Geográfico, menciona 6 ermitas en Huerta de Arriba de las cuales solo quedan tres en el pueblo, Santa María, San Vitores y la ermita de la Vega.

 La ermita de Santa María  se levanta en una cercana loma sobre el pueblo. De origen románico, debió ser la iglesia de un desaparecido barrio de la localidad y ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los siglos. Tanto la primitiva iglesia románica como las posteriores intervenciones se ejecutaron en correcta sillería, labrada a hacha y con numerosas marcas de cantero. El elemento más significativo es la portada, románica, de arco de medio punto con tres arquivoltas, y tres columnas con capiteles  decorados con mascarones humanos flanqueados por toscas palmetas.

 

domingo, 12 de abril de 2020

OCHATE (Burgos)



Ochate, pueblo enclavado en el Condado de Treviño, arrastra una larga historia de maldiciones. A caballo entre el mito y la realidad, se cuenta que tres plagas -viruela, tifus y cólera- acabaron con su población

Ochate es sinónimo de misterio desde hace ya varias décadas. Sobre este despoblado treviñés pesan todo tipo de relatos, en los que se entreveran la historia y la leyenda con tanta alegría que cuesta discernir la una de la otra. Fenómenos paranormales, avistamientos de ovnis, apariciones fantasmales, parafonías o necrópolis insólitas han contribuido a construir la leyenda negra de Ochate hasta el punto de ser rebautizado con el sobrenombre de ‘pueblo maldito’.    

En esa lista de desgracias hay, también, epidemias. Nada menos que tres plagas que, según las versiones míticas, terminaron por exterminar a la población. Pruden Muguruza, a quien se puede considerar responsable de que Ochate se convirtiera en lugar predilecto para los amantes del misterio tras publicar en los albores de la década de los 80 un artículo titulado ‘Luces en la Puerta Secreta’, aseguraba que la aldea enclavada en la campiña treviñesa había sido asolada por tres epidemias. La primera, en 1860, de viruela, que se habría llevado a buena parte de la población al otro mundo; la segunda, en 1864, de tifus, habría masacrado a los pocos supervivientes de la anterior; la tercera, en 1870, de cólera, supuso el fin de la vida de los habitantes del poblado. Lo extraño, según el relato apocalíptico de Muguruza, no es que tres virus asolaran en un plazo más o menos corto de tiempo la malhadada villa: los realmente excepcional es que ningún otro lugar del entorno (pueblos cercanos a Ochate como Imiruri, Aguillo o Ajarte) no padecieron ninguno de aquellos males.

Revisiones más actuales han tratado de desmontar esa tesis. Es el caso de los investigadores Julio Corral y Antonio Arroyo, que en el libro Ochate. Realidad y leyenda del pueblo maldito (Aguilar) señalan que a lo largo del siglo XIX se dieron en el Condado de Treviño varias epidemias, sí, pero que estas afectaron a prácticamente todos sus núcleos sin que aquello empujase a la desaparición completa de ninguno de ellos. La realidad sobre la despoblación de Ochate, según los autores de la citada obra, es mucho más prosaica: la cercana ciudad de Vitoria empezó a ejercer de imán de las poblaciones del entorno. Muchos vecinos de localidades pequeñas se dejaron cautivar por los cantos de sirena de la urbe, a la vez que se iban mejorando las comunicaciones. Así fue como se un camino más bien alejado de Ochate pasó a ser principal y más directa vía de conexión con la ciudad, dejando a Ochate más y más aislada. Así, a comienzos del siglo XX sólo quedaban tres familias en la aldea; tres familias que sí padecieron el embate de una epidemia de verdad: la gripe de 1918.

El final. Pero no fue esa plaga el final. Ochate quedó sin vecinos en 1934. Aunque hubo algunos pastores que en los años siguientes lo habitaron temporalmente, fue en la década de los 30 cuanto se vació. Para siempre. El ‘pueblo maldito’ quedó abandonado a su suerte, a la rapiña de quienes esquilmaron cuanto pudieron de su caserío, a los actos vandálicos y la olvido. Desde entonces, sólo los curiosos y amantes del misterio se dejan caer por allí. El resto, en Ochate, hace ya mucho que es sólo silencio.
Fuente: diario burgos


jueves, 3 de febrero de 2011

Se busca joven para salvar el campo

“Se busca joven para salvar el campo”. Un interesante reportaje de Raúl Limón y Ginés Donaire publicado en El País evidencia “negro sobre blanco” la terrible realidad del campo. El mundo rural se nos muere en España, cada día más despoblado, reducido a un puñado de hombres solteros a punto de jubilarse. Sin ellos, nuestros alimentos serán de peor calidad, nuestros paisajes más monótonos, nuestra cultura más pobre. Pero nadie parece preocuparse ante esta tragedia que se nos avecina.

Algunos terribles datos aportados por los periodistas:
>Menos del 20% de la población española vive en el 90% del territorio. Son los habitantes de las zonas rurales.

>Es una población marcada por el envejecimiento -más de un 30% tiene más de 65 años en los municipios más pequeños- y por la masculinización: las mujeres abandonan los pueblos y el campo.

>La previsión es que el entorno rural quedará despoblado en unos 20 años, con importantes repercusiones para la agricultura, el medio ambiente y la estructura social.

En España, la situación afecta principalmente a Castilla y León, donde el 37% de la población rural tiene más de 65 años, Castilla-La Mancha (36%), Galicia, Aragón (35%), La Rioja y Asturias (32%). Pero en todas las comunidades se dan señales de alerta. En Andalucía, por ejemplo, más de la mitad de la población activa agraria tiene más de 54 años, lo que presagia una difícil renovación generacional en un sector económico clave.
fuente: el pais

martes, 11 de enero de 2011

El Burro del Vinagre.

Entre las canciones infantiles y tradicionales, me encuentro
la del “El burro del vinagre", canción que desde siempre se ha
cantado en los pueblos. Yo tengo un grato recuerdo de esta canción,
porque la cantaba mi madre en casa cuando éramos los hermanos
pequeños.

Ya se murió el burro
que acarreaba la vinagre,
ya se lo llevó Dios
de esta vida miserable,
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que la culpa la tienes tu

Ya estiró la pata
ya arrugó el hocico
ya se murió el burro
del tío Perico.
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que la culpa la tienes tu

El era valiente
el era mohíno
el era el alivio
de todos los vecinos
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que la culpa la tienes tu

Todos los vecinos
fueron al entierro
y la tía María
tocaba el cencerro.
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que tu ru ru ru rú,
que la culpa la tienes tu

jueves, 11 de noviembre de 2010

Primeras bellotas del árbol de la provincia de Burgos







FOTOGRAFÍAS: Recolección de bellotas en el Árbol de la Provincia. (Tomadas el 9 de noviembre de 2010).

Recordaréis, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, que en julio de este año celebramos en Jaramillo de la Fuente (Burgos), con gran alborozo, el primer año de vida del Árbol de la Provincia. Pues bien, hoy este icono vegetal burgalés, lleno de vida y que crece con tierra de todos los pueblos de la provincia (1233), nos vuelve a dar otra alegría. La encina de todos, tan jovencita ella, ha querido sorprender a propios y extraños y nos ha regalado con una abundante producción de bellotas.

Ha sido muy bonito ver esta mañana a Simón, el alcalde de Jaramillo, y a Domingo, otro de los incondicionales del árbol, haciendo la recolección. Más de un centenar de estos frutos, ¡todo un hito! Son las primeras bellotas de un árbol que, poco a poco, arraiga y se consolida junto a la fantástica iglesia románica. ¡Enhorabuena a todos!

Publicado por Elías Rubio en Memorias de Burgos

sábado, 21 de agosto de 2010

Riocavado de la Sierra


La localidad serrana de Riocavado de la Sierra (Burgos) ha sido galardonada con el segundo premio del Concurso Provincial de Conservación del Patrimonio Urbano Rural, que concede cada año la Diputación de Burgos. El Ayuntamiento que gestiona Martín Hoyuelos percibirá 6.000 euros, además de un diploma.

Riocavado ha logrado este reconocimiento en la categoría B (pueblos de entre 50 y 199 habitantes), en la que el primer premio quedó desierto por decisión del jurado.

domingo, 18 de abril de 2010

Temporada de pesca en Ríos

La temporada de pesca ha comenzado. La zona de Sierra de la Demanda (Burgos) es ideal para practicar el deporte de la pesca.
En mi juventud practicaba el deporte de la pesca con gran acierto, en esa época las truchas y salvelinos si eran abundantes, en el río Arlanzón (Pineda de la Sierra) río Pedroso en (Barbadillo de Herreros y Barbadillo del Pez) y en el río Tejero en (Huerta de Arriba).
Hoy las noticias no son halagüeñas:

EL ARLANZON SIN TRUCHAS. En la provincia de Burgos los pescadores mantienen un pulso con la Junta de Castilla y León, organismo competente sobre la fauna de los ríos y la práctica de la pesca en ellos. Varios pescadores de esta zona se tienen que trasladar a otras provincias para disfrutar de su afición. “Desde hace cuatro años no hay casi truchas en el Arlanzón; comentan los lugareños que el motivo por el que escasea la pesca en estos lares es debido a la escasez de agua en verano.

Aseguran que a los ríos les falta “limpieza de la cuenca y los márgenes, que pase más agua y que se mantenga limpia el agua del río. Si sólo repueblan pero no mantienen el hábitat las truchas se mueren.

EL VALLE DEL PEDROSO. Y es que la pesca es una afición ancestral en esta comarca, una de las pocas actividades lúdicas a la que podían acceder los habitantes pinariegos desde hace siglos, junto a la de la caza. Sin embargo, las normativas actuales niegan el derecho a los foráneos de pescar en los ríos de sus pueblos, como han hecho toda la vida. Al menos esa es la explicación que la Junta ha dado a los pescadores del Valle del Pedroso, donde se enclavan los municipios de Barbadillo de Herreros, Barbadillo del Pez etc.….
La Junta de Castilla y León ha publicado las Normas Específicas para la temporada de pesca en la Comunidad para 2010. En la provincia de Burgos el cierre para la pesca de la trucha y el salvelino se adelanta al primer domingo de julio, día cuatro, en parte del río Pedroso cerca de Barbadillo de Herreros y en el río Tejero entre Vallejimeno a Huerta de Abajo, entre otros tramos de Pinares indicados en las normas, que pueden encontrarse en la página web de la Junta (http://www.jcyl.es/).

También estará permitida la pesca, pero en la modalidad ‘sin muerte’ –desde el 1 de agosto— en el río Arlanzón desde la cola del embalse de Arlanzón hasta la presa del embalse aguas abajo de la cola del embalse de Uzquiza.

sábado, 9 de mayo de 2009

MI PUEBLO


A mi pueblo de Huerta de Arriba
al cual dedico estos versos, yo le digo en sus estrofas, de la forma que lo quiero, y que a través de los años cada vez más de él me acuerdo.

Desde este noble Madrid, que me cobijó en su seno, jinete de una quimera, en alas de mis recuerdos cruzando los anchos campos cabalga mi pensamiento.

Y ya lo veo a mi pueblo que algo cambió con el tiempo, sus calles limpias y angostas, sus casas por fuera y dentro y en derredor el anillo de las eras y los huertos.

En la casa de mis padres, abuelos, familiares y amigos falta la presencia física de aquellos seres queridos que Dios llevó al otro mundo o están por este esparcidos.

En el patio de la escuela a la hora del recreo con una pelota vieja juegan unos pequeñuelos igual que yo jugué antaño cuando era niño como ellos.

Y allí, con recogimiento al santo San Martín Patrón del pueblo le pido, en una plegaria que interceda por mis muertos.

El camino del Calvario, que va dirección a la ermita y que guarda junto a otras reliquias, a Jesus en el regazo de la Virgen "Santa Maria"

Hay por detrás de la ermita unos rebaños de ovejas con sus pastores y de alli llega una copla y el sonar de los cencerros.

Entre modernos tractores con sus aguzadas rejas y ovejas amodorradas bajo el sol de primavera unas yuntas perezosas arando están en la vega.

Ya por los trigales verdes que se ven frente a la ermita y en las cebadas tempranas despuntan unas espigas que preserva del granizo Santa Bárbara bendita.

A mi pueblo y a su gente para quien hice estos versos nacidos del corazon yo los saludo diciendo Dios guarde a Huerta de Arriba con todo mi corazón.

martes, 24 de febrero de 2009

SIERRA DE LA DEMANDA


El sureste de la provincia de Burgos se corresponde con el sector noroccidental del Sistema Ibérico, que es precisamente el más erguido como consecuencia de la ruptura y levantamiento del zócalo paleozoico provocado por las fuertes presiones de la orogenia alpina, que se abrió paso por encima de la tenue cobertura mesozoica que ahora lo rodea. La Sierra de la Demanda es, en su tramo burgalés, un macizo articulado en torno a tres núcleos montañosos: Sierra de San Millán, donde se alcanza la máxima altitud (2.131 m), Sierra de Mencilla y Sierra de Neila. La Demanda constituye la divisoria de aguas pues nacen en ellas los ríos Urbión y Tirón, que caminan juntos hacia el Ebro, lo mismo que el río Neila o Najerilla, mientras que la cuenca del Duero recibe al Arlanzon y al Arlanza al que también llega el Pedroso, magnífico río truchero.

Esta comarca incluye un área muy extensa en la que pueden distinguirse varias unidades: la Sierra, Juarros y la Tierra de Pinares. La Sierra comprende los municipios situados en la Sierra de San Millán y en la Sierra de Mencilla. Pradoluengo y Pineda de la Sierra son los más conocidos. Es la zona de los valles altos de los río Tirón, Urbión, Arlanzón, y Pedroso. La comarca de Juarros está asentada sobre las rocas mesozoicas que rodean a la Sierra de la Demanda. Con una clara orientación noroeste-sureste discurre paralela a la Sierra de Mencilla. Está salpicada de pueblos como San Adrián de Juarros, San Millán de Juarros, Santa Cruz de Juarros, Ibeas de Juarros, Salgüero, etc. Sobre las rocas jurásicas se ha labrado un relieve kárstico, especialmente interesante en Urrez, con torcas y cuevas. En ocasiones se producen bellas surgencias como en Cueva deJuarros. La Tierra de Pinares comprende quince municipios burgaleses de un espacio que extiende por la orla mesozoica. Hacia el sur, esta área establece la transición del macizo de La demanda y las llanuras de la cuenca sedimentaria de Castilla, desde las proximidades de las Peñas de Cervera, Salas de los Infantes y Hacinas hasta Hontoria del Pinar, y desde la Sierra de Neila hasta el Cañón del río Lobos. También la Sierra de Neila es divisoria natural de las cuencas del Ebro y del Duero. Desde su vertiente septentrional sale el río Neila, que luego se hace Najerilla ydiscurre hacia el Ebro, mientras que en Fuente Sanza nace el Arlanza, que se dirige hacia el Duero.

Pese a tener una personalidad propia muy acusada, en conjunto, estas tres unidades presentan unas características generales bien definidas. En primer lugar el predominio de tierras altas y la presencia de relieves agrestes y contrastados. A pesar de que las tres sierras principales que las forman presentan altitudes en torno a los 2.000 m, las líneas de falla, las fosas y la erosión de los ríos, que salvan fuertes pendientes y descienden vertiginosos encajándose con facilidad en numerosos barrancos y valles con perfil en V, introducen profundos desniveles. En ocasiones, éstos alcanzan los 900 m, como sucede en Pineda de la Sierra (1.211 m) respecto a los cercanos picosSan Millán (2.132 m) y Mencilla (1.932 m). También en su cara norte el San Millán salva un acusado desnivel respecto al profundo valle del río Urbión en Santa Cruz del Valle Urbión. Lo mismo podemos decir para el valle de Valdelaguna, cerrado por los relieves de Ahedillo (1.889 m) y La Campiña con2.048 m, de vertientes verticales labradas por la erosión glacial en la Sierra de Neila o desde el relieve ruiniforme de las Calderas, en la propia Sierra de Neila, a cuyos pies se extiende la Tierra de Pinares. A esta topografía de contrastes contribuye la morfología glaciar de esta zona, con nichos ycircos glaciares de paredes verticales. Las cumbres peladas y pedregosas son extraordinarios miradores desde los que se alcanza a ver la Cordillera Cantábrica o el Sistema Central.

La segunda característica viene dada por las duras condiciones climáticas, en las que el frío yla humedad se sustancian en la presencia de la nieve que se mantiene en las cumbres durante una buena parte del año, pero también en la presencia continua del agua y en temperaturas muy agradables en época estival.

Merece la pena visitar esta sierra y los pueblos que lo componen. Contemplar su riqueza natural, sus pinos, robles, hayedos, acebos, avellanos, tejos, así como otros arbustos que te permiten gozar de la recolección de sus frutos del bosque como (endrino, majuelo, zarzamora, arándonos, granzón, escaramujo etc.) Esto supone un aliciente más para disfrutar de la naturaleza. Visitadlo, os lo recomiendo.