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lunes, 11 de mayo de 2026

PINEDA DE LA SIERRA (BURGOS)



Para llegar a Pineda de la Sierra hay que coger la conocida en Burgos como “Carretera de los Pantanos”. Está a 50 kilómetros de distancia de la capital. También desde Salas de Los Infantes, por la carretera que se dirige a Nájera, desviándonos hacía el Puerto del Manquillo.


De Pineda de la Sierra tenemos noticias escritas desde el año 932, a través de la documentación del monasterio de San Pedro de Cardeña, señalada con el nombre de “Pineta” de significado obvio. En este pequeño asentamiento de repoblación, debió de establecerse muy pronto la explotación ganadera pues a principios del siglo XI, el conde Don Sancho le concede fueros sobre el ganado, que fueron confirmados por los monarcas Alfonso VII y Sancho IV. En el año 1287 consigue la exención de impuestos, en toda Castilla, para la trashumancia de 15.000 cabezas de ganado ovino. La ganadería produjo riqueza durante mucho tiempo y eso se refleja en las casonas, casi palacios, construidas en el pueblo. Otra riqueza fue la minería, ya que aquí se explotaron minas de cobre, plomo, hierro, cinc y carbón durante el siglo XIX hasta mediados del XX. Es el motivo de que el ferrocarril minero, hoy convertido en Vía Verde, pasase por esta población camino de Bezares desde la capital burgalesa.

Pero si hay una excusa para visitar Pineda de la Sierra es su iglesia. Bajo la advocación de San Esteban es una obra románica de primer orden dentro de la Sierra de la Demanda. Construida en el siglo XII por discípulos del primer maestro de Silos, es de una sola nave con ábside y torre. Aunque ha sufrido modificaciones a la hora de agrandarla en siglos pasados, conserva todo el esplendor de lo románico en casi todo el edificio. El exterior del ábside contiene tres columnas, que separan los cinco paños,  rematadas con capiteles decorados con motivos vegetales y animales a igual que las tres ventanas que se abren en sus muros. Los canecillos están decorados de diferentes animales y seres fantásticos, aves, vegetales, etc. La torre cuadrada también tiene partes románicas. En lo alto tiene troneras para las campanas.



Otro edificio religioso es la ermita de Santo Cristo, también de origen románico y reformada en los años 90 del siglo pasado. Para acceder a ella debemos pasar por el bonito Puente del Canto, sobre el río Arlanzón. En ella se celebra una romería el 14 de septiembre.




miércoles, 22 de septiembre de 2021

Un tesoro en la Demanda

 


En el corazón de la Sierra de la Demanda, en los pies del pico Mencilla, a más de 1.200 metros de altitud sobre el nivel del mar, se encuentra Pineda de Sierra, un pequeño municipio situado a 50 kilómetros de la capital burgalesa.

Las condiciones geográficas del territorio favorecieron la consolidación de una importante estación de esquí. De esta manera, en 1975 Pineda de la Sierra abrió las puertas de la estación del Valle del Sol, que permitía a los visitantes aunar la nieve, el deporte y la naturaleza para su divertimento. Los burgaleses disfrutaron durante años de estas maravillosas pistas. Sin embargo, la estación Valle del Sol lleva cerrada más de una década.

No obstante, la propia naturaleza del pueblo permite a visitantes y pinedanos disfrutar , de forma general,- de  la nieve y el entorno al menos una vez al año.

Las aguas del arroyo de Barrancomalo dividen a este pueblo de menos de 100 habitantes en dos barrios distintos. De este modo, en la  parte derecha del pueblo se encuentran las casas nobiliarias de piedra arenisca rojiza levantadas durante los siglos XVII y XVIII por los ganaderos más pudientes de la villa.

 Así bien, el municipio está enclavado entre  valles y bosques de robles, hayas, acebos y pinos; que dotan a la localidad de un enorme valor natural.

 Pineda de la Sierra es un municipio muy rico en materia natural, histórica y cultural. De esta forma, la villa fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1982 por la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas.

 Paralelamente, en el año 2010 la Junta de Castilla y León concedió a la localidad el título de Bien de Interés cultural (BIC) en la categoría de conjunto histórico. Así bien, la Iglesia de San Esteban Protomártir, fechada en el siglo XII  y con un carácter principalmente románico, es también un bien de Interés Cultural.

 La iglesia de San Esteban es una obra especialmente completa y significativa, y constituye uno de los mayores ejemplos del arte románico burgalés. De esta manera, destaca la naturaleza de su pórtico, de un gran valor escultórico.

 El origen de la localidad se remonta al siglo IX. Fue en ese entonces cuando se produjeron los primeros asentamiento en el territorio. La riqueza de sus bosques y sus pastos atrajo la atención de numerosos pobladores.

 Con el paso del tiempo el municipio se convirtió en un importante concejo por orden de Alfonso X El Sabio. En este sentido, el concejo se constituyó con el objetivo de garantizar el paso de los rebaños por las cañadas.

 La agricultura y la ganadería fueron muy importantes para el desarrollo económico de este pueblo. Así mismo, en el siglo XIX surgió una intensa actividad minera que favoreció tanto el desarrollo de la economía local como la realización de diversas infraestructuras, entre las que destaca el ferrocarril minero construido entre Monterrubio y Villafría. y que ayudaba a transportar de un lugar a otro las  materias extraídas de las minas.

 Hoy día  las vías del ferrocarril han sido convertidas en uno de los senderos más importantes de la Sierra de la Demanda. La famosa ‘Vía Verde de la Demanda’, un camino de más de 56 kilómetros de longitud que aglutina bajo una misma ruta a siete localidades de la misma comarca.

 Son muchas las tradiciones que ha ido sumando la localidad a lo largo de la historia. De esta forma el ocho de septiembre la localidad pinedana celebra sus fiestas patronales, donde se han celebrado actos muy diversos para el disfrute de los pinedanos.

 Pocos días después, el 14 de septiembre, acontece en el pueblo la celebración de la Fiesta de la Cruz, en la que se llevan a cabo varios actos en honor a la santa.

 Tras la pandemia, los pinedanos ansían, como todos, el regreso por completo a  la normalidad. No obstante, ofrecen su extenso patrimonio para apaciguar la espera en un entorno rural único.

 

jueves, 6 de mayo de 2021

PINEDA DE LA SIERRA (Burgos)

 



En pleno corazón de la Sierra de la Demanda encontramos el pueblo de Pineda de la Sierra. Para acceder a Pineda de la Sierra contamos con dos posibilidades: pasando por el puerto del Manquillo (1445 metros) o bordeando los pantanos del Arlanzón y Uzquiza (abastecen a la ciudad de Burgos).

Pineda de la Sierra fue antiguamente una comarca minera donde se extraían minerales como blenda y esfalerita (la mina Carmina). Para transportar el mineral construyó un ferrocarril. La vida del ferrocarril minero de la Sierra de la Demanda es la historia de un sueño roto. Richard Preece Williams, de Manchester, obtuvo en 1895 la licencia para construir un ferrocarril que uniese las minas de la Demanda con Burgos. La intención era trasladar el mineral hasta Bilbao, así como prestar servicio de viajeros. El ferrocarril se construyó en los últimos años del siglo XIX y apenas llegó a funcionar hasta 1904 dado que no era rentable en absoluto. En 1920 se intentó recuperar el servicio por la compañía Minas y Ferrocarriles de Burgos, que realizó distintas obras, también en vano. Las dos locomotoras que quedaron abandonadas en las vías fueron vendidas en 1941, y éstas se desmantelaron poco más tarde.

 Pero la construcción del ferrocarril descubrió los maravillosos yacimientos arqueológico de Atapuerca ya que al excavar una trinchera a través de la Sierra de Atapuerca se descubrieron. Actualmente son uno de los yacimientos arqueológicos más importante del mundo. Es muy recomendable visitar el Sistema Atapuerca ( MEH + yacimientos + centros de interpretación de Ibeas de Juarros y Atapuerca +parque arqueológico ). A pesar del abandono de la vía en el año 2004 se recuperó como La Vía Verde de la Demanda. Esta vía verde comienza en Arlanzón y termina en la localidad de Monterrubio de la Demanda. Son 54 km por bellos paisajes, bordeando los pantanos... Es una opción muy recomendable.

Pineda no solo presenta este atractivo. Esta localidad está enclavada a 1200 metros de altitud lo que le augura varias nevadas a lo largo del año. Los amantes del esquí pueden desplazarse hasta la estación Valle del Sol. Varias cumbres rodean la localidad como el San Millán ( 2131 metros lo que la convierte en la montaña más alta de Burgos), Trigaza ( 2085 metros), Mencilla ( 1932 metros)...

En los alrededores también se encuentran frondosos bosques de hayas, pinos, de rebollo... Estos bosques dan cobijo a especies como el lobo, corzos, ciervos, jabalíes, tejones...

Dejando a un lado el entorno natural nos centraremos en la localidad.

No podemos dejar de dar un paseo por sus calles para contemplar la arquitectura serrana. Tenemos la obligación de visitar la Iglesia de San Esteban. Además de un ábside y portada románica, conserva una magnífica galería porticada, fechada en la segunda mitad del siglo XII y que está considerada como una de las más bellas de todo el románico castellano.

Podemos también parar a tomar algo en sus restaurantes.

En cuanto a los alojamientos dispone de una casa rural (casa rural El Hayedo), dos albergues ( uno en las antiguas pistas de esquí) y un centro de turismo rural . la Villa. Y  La Casona.

En los pantanos podemos practicar algún deporte náutico como piragüismo...

Esta localidad también posee El Aula del Río un centro donde podemos realizar talleres ambientales, aprender a pescar y practicar pesca sin muerte en una balsa.

Resumiendo, pasar un fin de semana en Pineda de la Sierra es una opción muy recomendable por todas las posibilidades que presenta.

 

sábado, 9 de mayo de 2020

PINEDA DE LA SIERRA (Burgos)


Sus Historias:
Al este de la ciudad y la provincia, en el precioso valle que forman el pico San Millán por el norte y la Sierra de Mencilla por el sur, a 1211 m de altura, a orillas del recién nacido río Arlanzón, en terreno desigual, está situado PINEDA DE LA SIERRA, a 48 km de Burgos, al que se llega por una sinuosa carretera, que, partiendo de la que lleva de Burgos a Pradoluengo, va bordeando los pantanos y va buscando por el puerto del Manquillo la que une Salas de los Infantes con Nájera, en La Rioja, pasado Riocavado de la Sierra.
 Lo rodean a considerables distancias Villamiel de la Sierra, Tinieblas e Iglesiapinta al otro lado del Mencilla; Riocavado de la Sierra al otro lado del Manquillo; el límite con la provincia de La Rioja al otro lado del macizo de San Millán; Santa Cruz del Valle Urbión, Valmala y Alarcia tras los montes y Urrez.
 Ya encontramos su nombre escrito el 23 mayo de 932, como «Pineta” en la documentación del monasterio de San Pedro de Cardeña. A principios del siglo XI el conde don Sancho le concede fueros, que son confirmados más tarde por Alfonso VII y Sancho IV. En 1287 consigue el privilegio de la exención de impuestos para la trashumancia de 15.000 cabezas de ganado por toda Castilla. En el año 1752 sus pobladores declararon que pertenecían únicamente al rey, al que pagaban tributos, es decir, era lugar de realengo, en las respuestas generales del Catastro del Marqués de la Ensenada. En el año 1848 habitaban en lugar 228 personas, según consta en el Diccionario geográfico de Pascual Madoz.
 La segunda mitad del siglo XIX, como a la inmensa mayoría de los pueblos de la provincia, le fue favorable poblacionalmente llegando a alcanzar 598 habitantes en el año 1900. La dura primera mitad del siglo XX le hizo descender hasta 310 personas en el año 1900. Y no se ha visto libre de los efectos de la inexorable emigración de la segunda mitad del siglo, que le han hecho llegar al año 2000 con tan sólo 90 habitantes.


 Sus habitantes celebran su fe en una hermosa iglesia dedicada a San Esteban, protomártir, de planta románica. Es de una sola nave de 200 m² y ocho de altura.
Su interior, a excepción del ábside, es renacentista, con arcos y bóvedas de piedra, cubierta de madera y cabecera románica de finales del siglo XII, de discípulos del primer artista de Silos. El ábside es románico con dos ventanales cegados, columnas y canes con figuras. La portada es románica, con cinco arquivoltas lisas, capiteles con motivos de hojas y bichas y dos figuras laterales, bajo hermoso pórtico románico con 11 arcadas con columnas y capiteles decorados y puerta central. Conserva los canecillos de la primitiva iglesia, antes de ser recrecida. La torre es cuadrada, con parte también románica, rematada en pináculos, con cuatro huecos, dos campanas y un campanillo. Fue declarada B.I.C. y ha sido recientemente restaurada. La pila es románica, con aspas en relieve; y el retablo mayor, bueno, es barroco, de 1704, con una Asunción con angelotes, del siglo XVI y un hermoso sagrario, de Miguel Gutiérrez y Domingo Uriarte, en 1625. Es muy bueno lo que queda del románico. Sus libros parroquiales dan comienzo el año 1582.
 Hay una ermita dedicada al Santo Cristo, románica, recientemente restaurada. Conserva también casas blasonadas, casi palacios, de los siglos XVII y XVIII. En sus tierras están denunciadas minas de carbón, de hierro y plomo.
 Y también el albergue y complejo deportivo de las pistas de esquí del “Valle del Sol”. En el último cuarto del siglo XIX nace Bernabé Pérez Ortiz, residente en Argentina, editor de revistas, gran favorecedor de las obras sociales de Burgos, por lo que en 1941 se le concede la Medalla de Oro de la ciudad. Escritor. Tiene una calle dedicada en la ciudad.
 En 1920 comienza sus días Luisa Eraña, la segunda mujer médico de la provincia, jubilada como Jefa de la sección de Análisis Clínicos del hospital “General Yagüe”. 
En la actualidad discurre por sus cercanías la llamada “vía verde” del antiguo ferrocarril minero, habilitada como ruta turística.


domingo, 15 de marzo de 2020

Recorrido del Ferrocarril Minero



A finales del siglo XIX, cuando España se incorporaba a la revolución industrial y necesitaba materias primas y carbón en gran cantidad, se encontraron yacimientos de hierro y hulla en la burgalesa Sierra de la Demanda.

Para facilitar la explotación y transporte de ambos minerales hasta los Altos Hornos de Vizcaya, y a la vez dar un servicio de transporte de viajeros moderno, se creó la compañía inglesa de ferrocarriles The Sierra Company Limited. Entre los años 1896 y 1901, esta compañía construyó un ferrocarril que unía las localidades de Monterrubio de la Demanda, en plena sierra, con Villafría, localidad muy próxima a la ciudad de Burgos.

Debido a problemas económicos, el ferrocarril estuvo muy pocos años en uso, dejando de funcionar a partir de 1904, y comenzándose a retirar las vías a partir de 1941.

En el año 2004, se recuperó el antiguo trazado del ferrocarril para adaptarlo como senda peatonal bajo el nombre de Camino Natural de la Sierra de la Demanda, (vía verde) acondicionándose 54 km que van desde Arlanzón (el tramo Arlanzón-Villafría no se recuperó) hasta Monterrubio de la Demanda.

El camino atraviesa bosques caducifolios y parajes de singular belleza, por lo que en otoño tiene además el aliciente de poder contemplar la belleza del bosque en esta época tan mágica del año.

El recorrido empieza en Arlanzón (975 m), y pasa por Villasur de Herreros, Urrez, los embalses de Úzquiza y Arlanzón, Pineda de la Sierra (1.170 m), el puerto del Manquillo (1.415 m), Riocavado de la Sierra, Barbadillo de Herreros y Bezares, para finalizar en Monterrubio de la Demanda (1.180 m).
Al pasar por tantos pueblos, el trazado es fácilmente divisible en etapas que por sí solas ya son rutas por la Sierra de la Demanda que pueden recorrerse independientemente, y como se trata de un antiguo trazado ferroviario, su pendiente es mínima, lo que hace que sea perfecta para ir con niños o para ser recorrida en bicicleta.

 Indico cuáles son las etapas clásicas, para que así tu escojas la que quieras, ya que todas son realmente interesantes y es difícil decantarse por una. Además, estas rutas puedes dividirlas en tramos más cortos si lo prefieres así.

Arlanzón – Pineda de la Sierra (23 km)
Inicialmente va por campos de cultivo, para poco a poco adentrarse en la Sierra de la Demanda y bordear el embalse del Arlanzón. Al acabar éste, llegamos a Pineda de la Sierra.


Pineda de la Sierra – Barbadillo de Herreros (21 km)
Salimos ascendiendo de Pineda hasta llegar al puerto del Manquillo, cota máxima del camino y lugar de excepcionales vistas (antiguamente se superaba mediante un túnel que hoy está cerrado al tránsito, por lo que tendremos que desviarnos ligeramente del trazado). Seguimos ya cuesta abajo hasta Riocavado de la Sierra, atravesamos el túnel de Ferrerías y llegamos a Barbadillo de Herreros, antigua sede de la compañía ferroviaria explotadora.

Barbadillo de Herreros – Monterrubio de la Demanda (10 km)
Este último tramo, quizá el más bello de todos, nos llevará por valles abiertos, robledales y hayedos, hasta finalizar en Monterrubio de la Demanda, localidad que tuvo gran importancia durante la época de la trashumancia.

Aunque sea por casualidad, Burgos tiene mucho que agradecer a este ferrocarril, ya que durante la ejecución de las obras, se excavó una profunda trinchera en la Sierra de Atapuerca que dejó al descubierto los hoy mundialmente reconocidos Yacimientos Pleistocenos de la Sierra de Atapuerca.


jueves, 2 de mayo de 2019

Información general sobre PINEDA DE LA SIERRA



Situación:
La Villa de Pineda está situada en el extremo centro oriental de la Provincia de Burgos, en las alturas de la Demanda, lindante con la provincia de Logroño. Su amplio término, casi 7.000 hectáreas, constituye un bello y difícil paraje de montes, arroyos, pantanos, bosques, glaciares, nieves y praderíos. El pico de San Millán (2.131 metros) y el Mencilla (1.929 m) son los dos extremos en los que se clava el mantel del panorama que forma un valle amplio y profundo, con el puerto del Manquillo (1413 metros) al fondo, la Villa de PINEDA en el centro (1.205 metros) y el Arlanzón, ya formado, que se remansa en el pantano inmediato. El nombre no ofrece dudas a los filólogos y lo consideran un fitónimo derivado de "Pinus-Pineta", con sufijo de abundancia, en este caso de pinos.

Fiestas:
La patrona de Pineda es la Virgen de Villa, se celebra el 8 de septiembre. Como patrón tenemos a San Esteban Protomártir cuyo celebración es el 26 de diciembre.
Merece mención especial la romería de San Pedro. Ese día muchos pinedanos ausentes acuden a la celebración. Vamos todos hasta la ermita del santo, allí los clérigos autóctonos, Valeriano y Daniel, dicen la misa y luego, el ayuntamiento invita a los asistentes a un bocadillo de bonito y la correspondiente botella de vino.
Como en el resto de España, el 15 de agosto hay fiesta y este día hay costumbre de poner música para el disfrute de todos.
El 14 de septiembre se celebra el día de la Cruz. Este día se va a la ermita del Cristo por la mañana en procesión con la Virgen. A la tarde se vuelve con Ella a la iglesia.

Historia:
PINEDA DE LA SIERRA es una Villa milenaria, cuya fundación se atribuye al conde don Sancho, el de los Buenos Fueros, porque, en efecto, don Sancho también concedió a PINEDA una carta foral. Pero esta carta, es precisamente la prueba de que ya preexistía la Villa, y con experiencia de ganaderías, toda vez que no parece congruente conceder libre tránsito por el Condado a 15.000 cabezas de ganado de una Villa nueva cuya capacidad y circunstancias de asentamiento y de explotación se desconocen. Parece más razonable aceptar el poblamiento de PINEDA durante la primera ola foramontada que subió desde la Bureba por el Valle de Oca, saltó al Arlanzón, fijándose en la Alta Sierra en poblados como Alarcia, Villorobe, Uzquiza, Herramel, Villasur de Herreros y otros. Y esto sucedió a finales del siglo IX. Por eso, PINEDA fue incluida en el alfoz de Oca, cuya cabeza era Villafranca y luego en la Merindad de Montes de Oca.
La Villa destacó pronto por su ganadería y de ahí se derivó el privilegio del conde don Sancho, que ratificarán los reyes de Castilla, en virtud del cual, los vecinos de PINEDA podrán poner en trashumancia una cabaña de 15.000 cabezas de ganado ovino, sin que nadie pudiera impedirlo o que exigieran gabela o tributo por ello. Estamos ante un principio o anuncio del famosos Honrado Concejo de la Mesta en la Castilla condal. A la entrada del invierno, los vecinos de PINEDA trasladan sus rebaños a la Ribera del Duero y aún más lejos, para volver e sus recuestos al acabar la primavera. Más adelante, volveremos sobre el tema, definitorio de la Villa.

Que PINEDA no fue fundación de don Sancho lo prueba el documento del Archivo de Cardeña, de 23 de mayo del año 932, cuando comenzaba a gobernar el conde Fernán González, abuelo de don Sancho.
En ese pergamino leemos por vez primera el nombre de PINEDA, con ocasión de donar el magnate Asur González al monasterio de Cardeña la Iglesia de San Miguel, señalando que la propiedad de dicha iglesia "lindaba con el camino que viene de PINEDA".
Cuando el rey Sancho II determina restaurar la diócesis de Oca en la ciudad de Burgos, comienza a delinear los fundamentos económicos de la misma. Así, en 18 de marzo de 1068, concede al obispo don Simeón determinados derechos de pasto en los montes de Oca y de PINEDA. Concede, incluso, la autorización para construir algunas tenadas para guardar los rebaños del obispado.

En 1136, el emperador Alfonso VII confirma el fuero concedido por el conde don Sancho
y el nombre de la Villa sigue apareciendo constantemente en la documentación medieval.

La actividad repobladora o colonizadora no se limitó al casco urbano de Pineda y a su magnífica iglesia románica, obra del siglo XII. Su pórtico es una de las expresiones más acertadas de la función de los mismos, no solamente defendía las cuidadas portadas, eran, además, el lugar preferido para celebrar los concejos abiertos, tras los actos litúrgicos, en los que democráticamente, se trataban los asuntos atañentes a la comunidad vecinal. Se dice que dentro del actual término municipal hubo otro poblado llamado de SAN MAMÉS. Estaba a 4 kilómetros, al N. NO, sobre el cerro que llaman de San Mamés. Lo cierto es que si hubo, no por mucho tiempo, un convento de frailes franciscanos, de la reforma del célebre fray Lope de Salinas. Las crónicas de la Orden dicen que duró poco "por estar en tierra sumamente fría,áspera y montañosa". La ermita que recordaba el monasterio también ha desaparecido.

PINEDA DE LA SIERRA salió airosa de la crisis napoleónica. Por aquí actuó el famoso Cura Merino y los mozos de la Villa supieron acompañarle en su glorioso empeño. Sin embargo, el siglo XIX traería grandes cambios a la Sierra. Al comenzar la década de los Cuarenta de este siglo, PINEDA mantenía su población en 228 habitantes. Ya se explotaban dos minas de carbón de piedra y la minería era una ilusión de futuro; al tradicional cultivo del centeno y del lino se había unido la patata. Aunque algo disminuidos se mantenían los rebaños de vacuno, de caballar, de ovejas merinas y de churras, así como el esquileo y el lavado de lanas. Se cuidaban los montes de roble y de hayas; dos molinos cantaban sus canciones de molinería; se practicaba la pesca y la caza mayor, incluido el lobo. La iglesia románica de San Esteban adornada con altares barrocos, se cuidaba como la joya de la Villa y la escuela funcionaba con 60 niños, cuyo maestro recibía 1.500 reales. Se contribuía al Estado con 4.383 reales y el presupuesto municipal ascendía a 6.000.

La minería fue la gran ilusión serrana del siglo XIX y parte del XX. Quienes hurgaban en las entrañas de la Sierra descubrían venas de hierro, de cobre, de plomo, de carbón y de otros minerales. PINEDA resultaba una población muy favorecida. Se descubrieron hierro, plomo y galena; en 1863 se explotaban 7 minas de carbón y era famosa la mina de plomo
llamada "Carmina". Cuando se construyó el llamado Ferrocarril Minero, se le hizo pasar por PINEDA en su trayecto entre Villafría y Monterrubio de la Demanda. La ilusión se redujo a competencia entre los capitalistas, a dificultades en la explotación y transportes y a calidades de los productos. Prácticamente, a mediados del siglo XX se había abandonado las minas y el Ferrocarril Minero, tras una fraudulenta quiebra, pasó a ser una raya en los mapas de la época.

Al doblar el siglo XIX, PINEDA registraba la mayor población de su Historia, 472 habitantes que en 1950 eran ya 338. Pero entonces a la Villa le correspondió otra suerte, la del Turismo y el Deporte de la nieve y del Montañismo.




martes, 18 de septiembre de 2018

Vía Verde Pineda de la Sierra



La Sierra de la Demanda es un punto mágico en la provincia de Burgos. Dividida en núcleos montañosos: sierras de San Millán y Mencilla, son los robles, las hayas y los acebos los encargados de adornar con sus hojas y sus colores un paisaje único en la provincia.

Precisamente la actual Vía Verde que recorre parte de la sierra, circula en su mayoría por el tramo que hacía el ferrocarril. La ruta se inicia en Arlanzón y termina en Monterrubio de la Demanda,

Una vez atravesada la carretera que une Pineda de la Sierra con la antigua estación del Esquí del Valle del Sol, la senda de la Vía Verde discurre paralela al curso del río Arlanzón. Lo hace en suave pendiente ascendente hasta llegar a la base del puerto del Manquillo, en el Km. 32 hasta la boca del túnel.


Este paseo lo hago habitualmente en los meses de verano que suelo pasar de vacaciones en Pineda, es muy gratificante realizar dicho paseo.



lunes, 11 de abril de 2011

Románico en Pineda de la Sierra

 

La riqueza de sus recursos naturales hizo que la villa prosperase, los señores y burgueses adinerados llenaron el lugar de casonas señoriales, de las que alguna subsiste. Y levantaron el magnífico templo, que todavía nos asombra, con su preciosa galería porticada y las escultura simbólicas de su portada sur.
Aunque lo que más nos impresiona, son esos sillares de arenisca rojiza, tan originales, por su conformación en capas estratificadas.
 El templo en cuestión es el de San Esteban, en el pueblo de Pineda de la Sierra (Burgos), obra románica del s.XII –al que se añadieron bóvedas góticas en el XVI-. Sito en las alturas orientales de la Sierra de la Demanda, debió repoblarse hacia el s.IX, pasando a pertenecer al Alfoz de Oca y luego a la Merindad de Montes de Oca, cuya cabeza era Villafranca.

Durante el medievo, entre sus bosques de acebos, hayas, abedules y robles vivió una notable población de osos, jabalíes, corzos y lobos, que aprovecharon nobles y monarcas para sus monterías. Pero el poder económico del lugar era la ganadería, junto al aprovechamiento forestal, y las famosas ferrerías donde se forjaron algunas de las espadas de los míticos héroes castellanos.

Todos hemos quedado, alguna vez, fascinados por esas formas concéntricas que nos muestran los troncos de árbol recién cortados. Son los anillos de crecimiento, cada uno de los cuales indica un año en la vida del ejemplar talado.
No obstante, nada de eso podremos comprobar aquí, porque estas fotos no corresponden a troncos de árboles, sino a los sillares de arenisca rojiza que forman los muros de un templo románico la iglesia de Pineda. Una arenisca, cuyos sedimentos han adoptado estas caprichosas y engañosas formas vegetales.
En estas sierras se han hallado restos fósiles de varios árboles, del grupo de las angiospermas, quercus y palmoxylon, con más de ciento treinta millones de años. Por eso, no nos cuesta soñar que estas imágenes, de piedra, hayan sido talladas en dichos troncos fósiles. Al menos, el resultado aparente es el de la madera, si no mirad bien esos canes del alero.

miércoles, 12 de enero de 2011

Accesos al municipio de Pineda de la Sierra

Rojo exige a la Junta que se implique en el arreglo integral de la BU-820
El alcalde de Pineda califica de tercermundista el tramo entre Alarcia y su municipio, muy frecuentado semanalmente por autobuses escolares con destino al albergue Valle del Sol

El asfalto está levantado en prácticamente los 15 kilómetros que llevan desde el cruce de Alarcia a Pineda.
La situación de la BU-820, en el tramo entre la carretera Ibeas-Pradoluengo y Pineda de la Sierra, ha llegado hasta límites intolerables, según el Ayuntamiento de la villa serrana que califica el trazado de tercermundista. Una antigüedad de más de 80 años, junto a un firme totalmente destrozado en gran parte del recorrido, hacen que los 15 kilómetros que separan Pineda de la BU-813 sean insufribles para los conductores. A ello se unen los continuos desprendimientos de rocas de sus laterales, la falta de protección en zonas que finalizan en las aguas de los pantanos de Uzquiza y Arlanzón y la estrechez de una vía, donde no se realiza mantenimiento alguno.

El alcalde de Pineda, Santiago Rojo, explica que la situación es insostenible, y recuerda que varios autobuses escolares llenos de niños se acercan semanalmente hasta la localidad para participar en las actividades organizadas en la estación del Valle del Sol y en la piscifactoría del Arlanzón, así como el constante tráfico rodado de los fines de semana de turistas y que Pineda es sede del grupo de acción local de Agalsa. Rojo muestra su perplejidad ante la aparente paradoja que supone la declaración del casco urbano de Pineda como Bien de Interés Cultural (BIC) por parte de la Junta y la ausencia de una vía digna. «Es inaudito que desde hace unos meses seamos BIC y, sin embargo, para llegar hasta este conjunto histórico-artístico debamos sortear los innumerables inconvenientes que trae consigo el desplazamiento por una vía que más parece a un camino de cabras», dice Rojo, que añade que el Ayuntamiento exige a la Junta que se implique de manera convincente con la reparación integral a corto plazo y que «esta zona no tenga que esperar otros 5 años para ver solucionado el problema»
Información dada en diario de Burgos.