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viernes, 19 de diciembre de 2025

El oscuro ser de leyenda que acecha en la sierra de Burgos

 


La Paparrasolla es uno de esos personajes legendarios de la Castilla profunda. La tradición cuenta que este horrible ser amedrenta a los niños a fin de que se callen cuando lloran

Hablar de la Paparrasolla en localidades de la provincia de Burgos como Barbadillo de Herreros, es pronunciar un nombre terrorífico. No deja de ser un mito, pero, ¿y si los mitos se convierten en realidad? ¿Qué extraña conexión une una leyenda como esta con otras idénticas a miles de kilómetros de Burgos?

La Paparrasolla es un ser solitario con cabeza de mujer y cuerpo de ave que vive en la torre de las iglesias y en los desvanes. El diccionario de la Real Academia de la Lengua la define como nombre femenino poco usado para referirse a un ente imaginario con que se asusta a los niños con el fin de que se callen cuando están llorando. ¿Quién no ha oído hablar del Sacamantecas o del Coco?

Esta creencia ha permanecido muy viva en la Sierra burgalesa. En esa zona en la que los montes se convierten en lugares de misterio y en la que detrás de cada árbol en el bosque se puede esconder un personaje de ensueño.

El escritor Luis Díaz Viana disecciona en su libro 'Aproximación antropológica a Castilla y León' a la Paparrasolla. De este personaje dice que existe una creencia muy viva en Barbadillo. Y que el pueblo dice que vive en la torre de su iglesia, por donde sale a través de una pequeña ventana redonda en la trasera del campanario para llevarse a los niños desobedientes a su nido.

Y que también mora en los desvanes, en los rincones oscuros de la casa, donde emite lastimeros gritos horribles. La comparan con una especie de extraño ser con cabeza y senos de mujer y cuerpo de ave de rapiña.

Hay investigadoras que hasta han escrito libros con el nombre de La Paparrasolla. Y que han sido premiadas. Es el caso de la escritora Lucía Rodríguez González, que obtuvo en 2018 el premio Letras Jóvenes de Castilla y León. En su libro, investiga sobre este misterio, dónde está su origen y las leyendas en torno a la figura que hay en la tradición de Castilla

La Paparrasolla no solo se da en la provincia de Burgos. Este ser está presente en la mitología asturleonesa y en la cántabra y también en la andaluza. El origen no está nada claro, pero incluso aparece en una de las más célebres novelas de Francisco Delicado, 'La lozana andaluza', publicada en 1528.

Como es la Paparrasolla

La Paparrasolla de Barbadillo de Herreros es una figura muy cercana a la arpía, como también lo es en Cantabria o en Asturias y León. Y en cualquier caso es un ogro terrorífico, una mujer horripilante, en ocasiones voladora que se alimenta de pequeñas criaturas humanas.

Mito, realidad, leyenda o vivencia pura y dura, la Paparrasolla es un ser deleznable. Sus gritos se oyen en la noche cuando el llanto de un bebé hace resonar el eco de su lloro que despierta al monstruo.

Sale de su guarida en la parte más alta del campanario de Barbadillo, y se adentra en la oscuridad para llegar a la aldea, sea la que sea, para llevarse al pequeño. La leyenda es horrible. El modo de asustar a los pequeños que tenían nuestros antepasados es cruel, pero está esa otra realidad que nos dice que este tipo de leyendas alguna vez pudieron ser verdad.

A partir de ahora, a ver quién se atreve a subir a los campanarios, porque puede encontrarse con una sorpresa cruel. Y menos que se suban al campanario de Barbadillo de Herreros.


viernes, 11 de enero de 2019

Por los caminos de la lana de las sierras de Burgos


Huerta de Arriba y Valdelaguna.
Dice el pastor Bonifacio, uno de los reyes de la trashumancia: “Treinta y cuatro años seguidos, que se dice fácil y pronto, he bajado yo con las ovejas merinas, desde los Picos de Urbión o desde la Sierra de Neila a la provincia de Cáceres, hasta donde entra el río Tajo en Portugal. Hasta la misma frontera llegábamos. Y de esos treinta y cuatro, lo menos veintiocho, andando por las cañadas, sin embarcar en camiones o trenes o cosas de esas como se empezó a hacer más tarde”. (GARCIA DE LA TORRE, Bonifacio y ZAVALA, Antonio) Generalidades La Sierra de Burgos, ya antes de la fundación del Honrado Concejo de la Mesta ofreció de una sola vez a Alfonso VIII (1170), como ayuda a la guerra, un obsequio de 2.000 carneros. Estos pueblos serranos utilizaban con sus rebaños trashumantes la Cañada Segoviana en sus distintos cordeles. Su desarrollo fue similar al experimentado por Neila. A mediados del s. XVIII, según el Catastro de Ensenada, la zona contaba con 39.831 cabezas.

Aunque en otras localidades la trashumancia en el s. XIX perdió importancia a mediados de dicho siglo, Valdelaguna seguía con 40.000 merinas, número de cierta consideración. Huerta de Arriba contaba, en la primera mitad del s. XX, con unas 15.000 cabezas trashumantes pertenecientes en su mayor parte a las familias Martín y Hernáiz. A mediados del s. XVIII, debido al aumento del precio de la lana y de los ganados, hubo escasez de pastos en la sierra. Los ganaderos se vieron obligados a arrendar los Quintos, lugares de pasto para 500 reses, en los pueblos vecinos. En Quintanar, los de Rozavientos, El Calar, El Pitañal, Triguera, Ojoscoso, El Lomo y Hoyuelos; en Vilviestre del Pinar, los de El Carrascal, Carmona, el Cañizal y el Lomo, junto con otros en Palacios de la Sierra, Potes (Santander), Soria y La Rioja.

Los últimos pastores trashumantes han permanecido en el Valle de Valdelaguna hasta el año 2007, en Huerta de Abajo. Destaca la cabaña de Arturo Salas con más de 2.000 merinas, siendo Felipe Hernáiz su apoderado de fama bien ganada por su trabajo. En Tolbaños de Arriba, hasta el 2007, estaba la cabaña de los Hermanos Desiderio y José Serrano, con más de 2.300 merinas. Desiderio es uno de los pastores trashumantes que ha vivido con mayor intensidad la vida pastoril, la que considera “su única vida”, con nostalgia profunda. A pesar de que otros pastores, paisanos suyos, comentaban que la vida trashumante en el s. XX era “miserable, dura, esclava y solitaria”. Hoy la lana, los finos vellones de otros tiempos, no tienen valor. La cultura de La Mesta se considera algo del pasado y en la Sierra han dejado de oírse los cencerros; ante las pocas posibilidades de trabajo, los pueblos se han quedado vacíos. Los últimos rebaños trashumantes se formaban, normalmente, por la unión de varios propietarios que con 1.400-2.000 cabezas iban a Extremadura.



Huerta de Arriba 168 habitantes a 1.202 m. de altitud. Situada en la umbría de la Campiña, al lado del río Tejero. Es villa de casas blasonadas, con escudos de los siglos XVII y XVIII. Destacan ganaderos importantes como los hermanos Bonifacio y Rafael Hernáiz, Juan Gil de la Cuesta y los hermanos Policarpo y Pedro Martín. Estos últimos eran conocidos como “los pañeros” por su relación textil en Béjar. Destacaban por su negra vestimenta, sombrero, gran puro y elegante montera. También debemos citar a los hermanos Benito, Félix y Pepe, hijos de Indalecio García. Todas las familias contaban con cabaña de 2.000 a 3.000 merinas. Hasta 1965-70 existió en Huerta de Arriba la trashumancia. Desde la década de los años 30 utilizaban el ferrocarril de Salas para ir a pastos de invierno. Al desaparecer el de Salas, lo hicieron desde Abejar y Soria. Ya en 1990 este transporte pasó a realizarse en camión.


Ermita de Nª Srª de la Vega
Los pastores trashumantes, se reunían en ella, al marchar a Extremadura. “La primera parada, dice el pastor Bonifacio, la hacíamos siempre junto a la ermita de la Virgen de la Vega, que queda a tan sólo a tres o cuatro kilómetros de aquí (Huerta de Arriba), a mano derecha y un poco en alto. Hay una rampla que baja desde allí hasta la carretera. Esa Virgen se consideraba por todos que era la Patrona y Protectora de los pastores y del ganado. La vez que pillaba de barbecho, quiero decir que no estaba sembrado aquel pago, porque se alternaban los años, dormíamos allí la primera noche. Pero cuando estaba sembrado el pago teníamos que alargar más porque se podía hacer allí la dormida. Antes de partir, mientras el ganado pasteaba, le dábamos la despedida a la Virgen cantando la Salve”. (GARCIA DE LA TORRE, Bonifacio y ZAVALA, Antonio).


viernes, 18 de junio de 2010

Las ovejas ojaladas

¿Quién me iba a decir que algunas de las ovejas de la Tierra de Pinares (Burgos) están en peligro de extinción? Parece que etiquetar una especie “en extinción” sólo vale para las águilas y los linces pero por desgracia se aplica a muchas más especies. También a aquellas que las personas hemos ido seleccionando a lo largo de siglos en nuestra adaptación a las diferentes regiones del planeta.

De las duras condiciones de las montañas del sureste de Burgos, Soria y Guadalajara en especial, surge una raza primitiva, poco evolucionada, que se conoce como ojalada.

En este caso se ajustan a la definición como un guante. Sus cercos en los ojos son casi circulares, siendo una característica fácil de ver, aunque común a otras razas de ovejas del tronco ibérico (color negro alrededor de los ojos, punta de las orejas y morro). Por eso hay que tener cuidado de confundirla a las ojaladas con las churras, que son más frecuentes y fáciles de ver. Su vellón semicerrado, de aspecto suave u ordenado puede ayudar en su identificación.

Muy rústica, su principal producción es la carne y sus lechazos, al igual que los de churra castellana, forman parte de la Indicación Geográfica Protegida “Lechazo de Castilla y León” que desde 1997 favorece la cría de estas razas autóctonas. Es una oveja que sale a pastar prácticamente todos los días del año. Su alimentación fundamental es la obtenida en pastoreo, que en tiempos pasados era la única. Para aumentar la productividad. Actualmente se completa su dieta en el aprisco. Los rebaños suelen tener entre las 200 y las 350 cabezas, de uno o varios propietarios.

Esta raza autóctona en peligro de extinción cuenta desde 1981 con una asociación (ANCRO) que vela por la mejora y conservación de las churras. Ay un rebaño que posee la Diputación de Soria en San Esteban de Gormaz, que participa en las distintas ferias del territorio español, ayudando al conocimiento y conservación de este patrimonio genético que forma parte de nuestra cultura.

martes, 24 de febrero de 2009

SIERRA DE LA DEMANDA


El sureste de la provincia de Burgos se corresponde con el sector noroccidental del Sistema Ibérico, que es precisamente el más erguido como consecuencia de la ruptura y levantamiento del zócalo paleozoico provocado por las fuertes presiones de la orogenia alpina, que se abrió paso por encima de la tenue cobertura mesozoica que ahora lo rodea. La Sierra de la Demanda es, en su tramo burgalés, un macizo articulado en torno a tres núcleos montañosos: Sierra de San Millán, donde se alcanza la máxima altitud (2.131 m), Sierra de Mencilla y Sierra de Neila. La Demanda constituye la divisoria de aguas pues nacen en ellas los ríos Urbión y Tirón, que caminan juntos hacia el Ebro, lo mismo que el río Neila o Najerilla, mientras que la cuenca del Duero recibe al Arlanzon y al Arlanza al que también llega el Pedroso, magnífico río truchero.

Esta comarca incluye un área muy extensa en la que pueden distinguirse varias unidades: la Sierra, Juarros y la Tierra de Pinares. La Sierra comprende los municipios situados en la Sierra de San Millán y en la Sierra de Mencilla. Pradoluengo y Pineda de la Sierra son los más conocidos. Es la zona de los valles altos de los río Tirón, Urbión, Arlanzón, y Pedroso. La comarca de Juarros está asentada sobre las rocas mesozoicas que rodean a la Sierra de la Demanda. Con una clara orientación noroeste-sureste discurre paralela a la Sierra de Mencilla. Está salpicada de pueblos como San Adrián de Juarros, San Millán de Juarros, Santa Cruz de Juarros, Ibeas de Juarros, Salgüero, etc. Sobre las rocas jurásicas se ha labrado un relieve kárstico, especialmente interesante en Urrez, con torcas y cuevas. En ocasiones se producen bellas surgencias como en Cueva deJuarros. La Tierra de Pinares comprende quince municipios burgaleses de un espacio que extiende por la orla mesozoica. Hacia el sur, esta área establece la transición del macizo de La demanda y las llanuras de la cuenca sedimentaria de Castilla, desde las proximidades de las Peñas de Cervera, Salas de los Infantes y Hacinas hasta Hontoria del Pinar, y desde la Sierra de Neila hasta el Cañón del río Lobos. También la Sierra de Neila es divisoria natural de las cuencas del Ebro y del Duero. Desde su vertiente septentrional sale el río Neila, que luego se hace Najerilla ydiscurre hacia el Ebro, mientras que en Fuente Sanza nace el Arlanza, que se dirige hacia el Duero.

Pese a tener una personalidad propia muy acusada, en conjunto, estas tres unidades presentan unas características generales bien definidas. En primer lugar el predominio de tierras altas y la presencia de relieves agrestes y contrastados. A pesar de que las tres sierras principales que las forman presentan altitudes en torno a los 2.000 m, las líneas de falla, las fosas y la erosión de los ríos, que salvan fuertes pendientes y descienden vertiginosos encajándose con facilidad en numerosos barrancos y valles con perfil en V, introducen profundos desniveles. En ocasiones, éstos alcanzan los 900 m, como sucede en Pineda de la Sierra (1.211 m) respecto a los cercanos picosSan Millán (2.132 m) y Mencilla (1.932 m). También en su cara norte el San Millán salva un acusado desnivel respecto al profundo valle del río Urbión en Santa Cruz del Valle Urbión. Lo mismo podemos decir para el valle de Valdelaguna, cerrado por los relieves de Ahedillo (1.889 m) y La Campiña con2.048 m, de vertientes verticales labradas por la erosión glacial en la Sierra de Neila o desde el relieve ruiniforme de las Calderas, en la propia Sierra de Neila, a cuyos pies se extiende la Tierra de Pinares. A esta topografía de contrastes contribuye la morfología glaciar de esta zona, con nichos ycircos glaciares de paredes verticales. Las cumbres peladas y pedregosas son extraordinarios miradores desde los que se alcanza a ver la Cordillera Cantábrica o el Sistema Central.

La segunda característica viene dada por las duras condiciones climáticas, en las que el frío yla humedad se sustancian en la presencia de la nieve que se mantiene en las cumbres durante una buena parte del año, pero también en la presencia continua del agua y en temperaturas muy agradables en época estival.

Merece la pena visitar esta sierra y los pueblos que lo componen. Contemplar su riqueza natural, sus pinos, robles, hayedos, acebos, avellanos, tejos, así como otros arbustos que te permiten gozar de la recolección de sus frutos del bosque como (endrino, majuelo, zarzamora, arándonos, granzón, escaramujo etc.) Esto supone un aliciente más para disfrutar de la naturaleza. Visitadlo, os lo recomiendo.