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lunes, 12 de febrero de 2024

Churras y Merinas Significado

 

Descubre el origen y significado de ‘no mezclar churras con merinas’, un refrán español sobre la importancia de valorar las diferencias

 

Como bien sabéis, las churras y las merinas son dos tipos de Ovis orientalis aries, o para que todos nos entendamos: ovejas. Para comprender este dicho popular debemos remitirnos a la vida rural, que tan lejos queda para algunos, y a la ganadería ovina.

 SIGNIFICADO DE «NO MEZCLAR CHURRAS CON MERINAS»

La expresión «no mezclar churras con merinas» es un refrán popular en España que se utiliza para advertir sobre la importancia de no confundir o mezclar cosas que, aunque puedan parecer similares, son en realidad bastante distintas. Su origen se encuentra en la ganadería y hace referencia a dos razas de ovejas: las churras y las merinas.

 Las churras, tienen su máxima expansión en la Cuenca del Duero y es una de las especies más primitivas de la Península Ibérica. Son conocidas y apreciadas por su buena carne y leche, siendo esta última su principal producción. Uno de los platos tradicionales más reconocidos en la gastronomía española es el lechazo de churro asado (cordero lechal), elaborado con la carne de esta raza ovina originaria de Castilla y León.

Por su parte, las merinas son las ‘niñas mimadas’ de la granja y la raza ovina más extendida por el mundo. Tienen una lana de gran calidad: larga, densa, rizada y blanquecina -sin manchas-. En la actualidad la mayoría se distribuyen por EEUU, Sudáfrica, Argentina, Nueva Zelanda y, sobre todo, Australia, donde superan a la raza humana a razón de casi cien ovejas merinas australianas por un habitante.

 EL ORIGEN DEL MEME DE LAS CHURRAS Y MERINAS

Individualmente no resulta complicado distinguir a los dos tipos de ovejas, pero si las mezclamos todas en un rebaño, el estrés del pastor será comparable al de un padre en un cumpleaños infantil sin saber qué niño es el celíaco, ya que ahora separarlas no será tan fácil. Si no se identifican correctamente y se separan a tiempo, esto podría ocasionar que las dos razas se mezclarán entre sí y obtuviéramos como resultado peor lana, peor leche y peor carne, de ahí la expresión popular de ‘no mezclar churras con merinas».

 Con el tiempo, esta práctica ganadera se convirtió en un dicho popular utilizado para expresar la idea de no mezclar o confundir elementos que deben mantenerse separados debido a sus diferencias fundamentales. Así, «no mezclar churras con merinas» se usa en un contexto mucho más amplio, aplicable a situaciones, ideas, categorías, y más, subrayando la importancia de distinguir entre elementos que no deben ser confundidos o amalgamados.

 

viernes, 11 de enero de 2019

Por los caminos de la lana de las sierras de Burgos


Huerta de Arriba y Valdelaguna.
Dice el pastor Bonifacio, uno de los reyes de la trashumancia: “Treinta y cuatro años seguidos, que se dice fácil y pronto, he bajado yo con las ovejas merinas, desde los Picos de Urbión o desde la Sierra de Neila a la provincia de Cáceres, hasta donde entra el río Tajo en Portugal. Hasta la misma frontera llegábamos. Y de esos treinta y cuatro, lo menos veintiocho, andando por las cañadas, sin embarcar en camiones o trenes o cosas de esas como se empezó a hacer más tarde”. (GARCIA DE LA TORRE, Bonifacio y ZAVALA, Antonio) Generalidades La Sierra de Burgos, ya antes de la fundación del Honrado Concejo de la Mesta ofreció de una sola vez a Alfonso VIII (1170), como ayuda a la guerra, un obsequio de 2.000 carneros. Estos pueblos serranos utilizaban con sus rebaños trashumantes la Cañada Segoviana en sus distintos cordeles. Su desarrollo fue similar al experimentado por Neila. A mediados del s. XVIII, según el Catastro de Ensenada, la zona contaba con 39.831 cabezas.

Aunque en otras localidades la trashumancia en el s. XIX perdió importancia a mediados de dicho siglo, Valdelaguna seguía con 40.000 merinas, número de cierta consideración. Huerta de Arriba contaba, en la primera mitad del s. XX, con unas 15.000 cabezas trashumantes pertenecientes en su mayor parte a las familias Martín y Hernáiz. A mediados del s. XVIII, debido al aumento del precio de la lana y de los ganados, hubo escasez de pastos en la sierra. Los ganaderos se vieron obligados a arrendar los Quintos, lugares de pasto para 500 reses, en los pueblos vecinos. En Quintanar, los de Rozavientos, El Calar, El Pitañal, Triguera, Ojoscoso, El Lomo y Hoyuelos; en Vilviestre del Pinar, los de El Carrascal, Carmona, el Cañizal y el Lomo, junto con otros en Palacios de la Sierra, Potes (Santander), Soria y La Rioja.

Los últimos pastores trashumantes han permanecido en el Valle de Valdelaguna hasta el año 2007, en Huerta de Abajo. Destaca la cabaña de Arturo Salas con más de 2.000 merinas, siendo Felipe Hernáiz su apoderado de fama bien ganada por su trabajo. En Tolbaños de Arriba, hasta el 2007, estaba la cabaña de los Hermanos Desiderio y José Serrano, con más de 2.300 merinas. Desiderio es uno de los pastores trashumantes que ha vivido con mayor intensidad la vida pastoril, la que considera “su única vida”, con nostalgia profunda. A pesar de que otros pastores, paisanos suyos, comentaban que la vida trashumante en el s. XX era “miserable, dura, esclava y solitaria”. Hoy la lana, los finos vellones de otros tiempos, no tienen valor. La cultura de La Mesta se considera algo del pasado y en la Sierra han dejado de oírse los cencerros; ante las pocas posibilidades de trabajo, los pueblos se han quedado vacíos. Los últimos rebaños trashumantes se formaban, normalmente, por la unión de varios propietarios que con 1.400-2.000 cabezas iban a Extremadura.



Huerta de Arriba 168 habitantes a 1.202 m. de altitud. Situada en la umbría de la Campiña, al lado del río Tejero. Es villa de casas blasonadas, con escudos de los siglos XVII y XVIII. Destacan ganaderos importantes como los hermanos Bonifacio y Rafael Hernáiz, Juan Gil de la Cuesta y los hermanos Policarpo y Pedro Martín. Estos últimos eran conocidos como “los pañeros” por su relación textil en Béjar. Destacaban por su negra vestimenta, sombrero, gran puro y elegante montera. También debemos citar a los hermanos Benito, Félix y Pepe, hijos de Indalecio García. Todas las familias contaban con cabaña de 2.000 a 3.000 merinas. Hasta 1965-70 existió en Huerta de Arriba la trashumancia. Desde la década de los años 30 utilizaban el ferrocarril de Salas para ir a pastos de invierno. Al desaparecer el de Salas, lo hicieron desde Abejar y Soria. Ya en 1990 este transporte pasó a realizarse en camión.


Ermita de Nª Srª de la Vega
Los pastores trashumantes, se reunían en ella, al marchar a Extremadura. “La primera parada, dice el pastor Bonifacio, la hacíamos siempre junto a la ermita de la Virgen de la Vega, que queda a tan sólo a tres o cuatro kilómetros de aquí (Huerta de Arriba), a mano derecha y un poco en alto. Hay una rampla que baja desde allí hasta la carretera. Esa Virgen se consideraba por todos que era la Patrona y Protectora de los pastores y del ganado. La vez que pillaba de barbecho, quiero decir que no estaba sembrado aquel pago, porque se alternaban los años, dormíamos allí la primera noche. Pero cuando estaba sembrado el pago teníamos que alargar más porque se podía hacer allí la dormida. Antes de partir, mientras el ganado pasteaba, le dábamos la despedida a la Virgen cantando la Salve”. (GARCIA DE LA TORRE, Bonifacio y ZAVALA, Antonio).


domingo, 31 de octubre de 2010

La Trashumancia en Madrid

Un rebaño de 600 ovejas merinas inscritas en la Denominación de Origen Protegida Queso de la Serena ha tomado hoy el centro histórico de Madrid, acompañadas por una docena de pastores, un grupo de caballistas, cuatro yuntas de bueyes, cinco vacas avileñas y otras 50 tudancas.

El tradicional espectáculo ha sido observado por cientos de viandantes protegidos de la lluvia con paraguas.

La Fiesta de la Trashumancia, que se celebra en Madrid desde 1994, ha contado en esta edición con la asistencia del director general de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, Jesús Casas, que junto a otras autoridades ha recibido a la comitiva en la plaza de la Villa.
Allí los pastores les han hecho entrega de los 100 maravedíes que en 1418 permitían el paso del ganado por la capital.

El rebaño ha partido de la Casa de Campo a las 10.00, ha atravesado el Puente del Rey y ha recorrido la avenida de la Virgen del Puerto, el Parque de Atenas y la Cuesta de la Vega para llegar en media hora a la calle Mayor, continuando por la Puerta del Sol, la calle de Alcalá y la plaza de Cibeles.Según fuentes del Ayuntamiento, unos 60 policías municipales y agentes de movilidad han ido cortando el tráfico al paso de las ovejas, que también ha provocado el cambio de itinerario de treinta líneas de autobús.
Este mismo ganado ya participó en la última edición de la Fiesta de la Trashumancia de Madrid y ovejas del mismo consejo regulador realizaron el pasado verano la ruta trashumante más larga de Europa, al recorrer durante 36 días -del 13 de junio al 17 de julio- los más de 600 kilómetros que separan la comarca de La Serena de la Sierra de la Demanda (Burgos), atravesando seis provincias españolas y tres cañadas reales distintas.

La oveja merina es la raza trashumante por naturaleza y se caracteriza por la calidad y escasez de su producción lechera, ya que para la elaboración de cada pieza de queso de Torta de la Serena es necesaria la leche procedente del ordeño de 15 cabezas de ganado.

viernes, 16 de julio de 2010

Camino de la sierra de la Demanda

Dos mil ovejas merinas llegarán el día 18 de julio a la campiña de Tolbaños de Arriba (Burgos) procedentes de Extremadura, de donde salieron el 13 de junio. Es la primera Fiesta de la Trashumancia.

Los vecinos de Tolbaños de Arriba recrean la práctica de la trashumancia realizando un recorrido por el pueblo.
Siempre se han resistido a olvidarse de sus raíces, de ese pasado que ha marcado la vida de muchas generaciones. Pero no fue hasta hace cinco años cuando los vecinos de Tolbaños de Arriba, con apenas 40 habitantes en el padrón, decidieron ponerse manos a la obra y empezar a materializar esa inquietud por recuperar y mantener las tradiciones. Primero llegó el festival de música Demanda Folk, que repetirá el último fin de semana de julio, y ahora lo hará una práctica que ha marcado durante muchos años la existencia de la sierra: la trashumancia.
Y así ha sido cómo el pasado 13 de junio salió de la Serena, en Badajoz, un rebaño con 2.000 ovejas merinas camino de Tolbaños de Arriba. Entre los pastores que acompañan el ganado se encuentra el último trashumante de la sierra, Desiderio Serrano.

En la ciudad sálense los pastores del Valle de Valdelaguna tomarán el testigo, que bajo las órdenes del mayoral Segundo Izquierdo, conducirán el ganado hasta el paraje de Mataco. Será el sábado, 17 de julio, cuando miembros de asociaciones de la zona les recibirán en la ermita de Nuestra Señora de Vega, donde está prevista una comida popular. Al día siguiente el rebaño, propiedad de la Denominación de Origen Quesos La Serena, se trasladará a una finca de Tolbaños donde descansará y pasará el verano hasta que en octubre regrese a Extremadura.

viernes, 18 de junio de 2010

Las ovejas ojaladas

¿Quién me iba a decir que algunas de las ovejas de la Tierra de Pinares (Burgos) están en peligro de extinción? Parece que etiquetar una especie “en extinción” sólo vale para las águilas y los linces pero por desgracia se aplica a muchas más especies. También a aquellas que las personas hemos ido seleccionando a lo largo de siglos en nuestra adaptación a las diferentes regiones del planeta.

De las duras condiciones de las montañas del sureste de Burgos, Soria y Guadalajara en especial, surge una raza primitiva, poco evolucionada, que se conoce como ojalada.

En este caso se ajustan a la definición como un guante. Sus cercos en los ojos son casi circulares, siendo una característica fácil de ver, aunque común a otras razas de ovejas del tronco ibérico (color negro alrededor de los ojos, punta de las orejas y morro). Por eso hay que tener cuidado de confundirla a las ojaladas con las churras, que son más frecuentes y fáciles de ver. Su vellón semicerrado, de aspecto suave u ordenado puede ayudar en su identificación.

Muy rústica, su principal producción es la carne y sus lechazos, al igual que los de churra castellana, forman parte de la Indicación Geográfica Protegida “Lechazo de Castilla y León” que desde 1997 favorece la cría de estas razas autóctonas. Es una oveja que sale a pastar prácticamente todos los días del año. Su alimentación fundamental es la obtenida en pastoreo, que en tiempos pasados era la única. Para aumentar la productividad. Actualmente se completa su dieta en el aprisco. Los rebaños suelen tener entre las 200 y las 350 cabezas, de uno o varios propietarios.

Esta raza autóctona en peligro de extinción cuenta desde 1981 con una asociación (ANCRO) que vela por la mejora y conservación de las churras. Ay un rebaño que posee la Diputación de Soria en San Esteban de Gormaz, que participa en las distintas ferias del territorio español, ayudando al conocimiento y conservación de este patrimonio genético que forma parte de nuestra cultura.

lunes, 26 de octubre de 2009

Festival de la Trashumancia 2009



El domingo 25 de octubre tuvo lugar en la capital del reino (Madrid), la conmemoración de la trashumancia ovina de las montañas de Castilla a Extremadura y reivindicar el derecho a las cañadas Reales, bajo pago de 50 maravedíes (moneda de la época unas veces reales y otras imaginarias)

Cientos de ovejas han desfilado por la capital de España en una jornada que también ha servido para homenajear a la mujer rural y para reivindicar los pastizales (terrenos con abundante pasto para el ganado) como medida de prevención para el cambio climático y medio ambiente.


Rebaño con mas de 500 ejemplares de ovejas merinas procedentes de Badajoz con sus pastores, caballos ensalzados con sus mejores galas y jinetes con sus polainas y demás vestimenta, como manda la tradición, la fiesta comenzaba cuando se hacia entrega de los 50 maravedíes al ayuntamiento de Madrid, pago simbólico que lleva haciéndose desde 1418 para poder atravesar las Cañadas Reales, dehesas y prados donde pasta el ganado (Casa de Campo).



Recorrieron el centro de Madrid: empezaron en el Ayuntamiento, calle Mayor, pasaron por la Puerta del Sol, continuaron por la carrera de San Jerónimo, calle Alcalá, Sevilla y viceversa. A la cita acudieron mas de 200 pastores con sus perros mastines armados de carlancas (collar que se les pone a los perros guardianes de ovejas para su defensa) seguían los pendones desplegados de los concejos, escoltados por los arrieros de la magaratería (León), por su recua de mulos por caminos y cañadas y por la Cabaña Real de carreteros de Quintanar de la Sierra (Burgos), con sus yuntas de bueyes de raza serrana. La comitiva también estaba integrada por varios grupos folclóricos de Extremadura, Cantabria y Castilla y León ataviados con sus trajes tradicionales.


Este evento tiene lugar 2 veces al año: 1º los rebaños de ovejas bajan de las sierra y trashumancia a las dehesas y pastizales de Extremadura (dehesas de Plasencia etc..) 2º en primavera los pastores regresan con su ganado y demás cambalaches en donde preparan las viandas (típico de estos pastores, las migas) y se repite la misma fiesta desde el año 1994 y que reivindica los derechos de paso.