miércoles, 8 de noviembre de 2023

Curiosidades de la Puerta del Sol (Madrid)

 


Comenzamos haciendo referencia a su nombre, ¿de dónde viene? Según parece, durante las revueltas de los Comuneros de Castillo se levantó en este lugar una pequeña fortaleza que tenía una puerta que, por estar orientada hacia el oeste, tenía esculpido sobre ella un sol. La gente se refería a ella como la Puerta del Sol y, paso el tiempo y aunque la fortaleza se derribó, el nombre quedó para siempre.

La Puerta del Sol ha sufrido muchas reformas a lo largo de su historia, la más importante, a mediados del siglo XIX, que le permitió triplicar su superficie y tener la planta que tiene en la actualidad.

Uno de los habitantes más famosos de la plaza es la escultura del rey Carlos III. Fue un homenaje del pueblo de Madrid al rey que tanto hizo por la ciudad. Para la ubicación de la estatua se hizo una consulta popular y los madrileños decidieron que se instalase aquí.

Otros inquilinos ilustres de la plaza son la placa del Kilómetro Cero, que se ubicó aquí en el año 1950 o la escultura del Oso y el Madroño, que llegó a este lugar en 1967

La Puerta del Sol ha sido testigo de muchos acontecimientos históricos, por ejemplo, aquí brilló la primera bombilla eléctrica pública en España, aquello sucedió en 1875.

También este espacio tiene un lugar muy importante en la historia de nuestro cine, ya que la primera película sonora del cine español (1929) se rodó aquí. Se titula ‘El misterio de la puerta del Sol’-

¿Sabías que la Puerta del Sol tuvo “supositorios”? Así bautizaron los madrileños a unas farolas de aspecto moderno que se instalaron aquí en 1986. Gustaron tan poco que los pocos meses, las retiraron. Hoy las podemos ver en el Parque Tierno Galván.

Pero esta explanada también ha presenciado momentos trágicos como el que tuvo lugar en noviembre de 1912 cuando el presidente del Consejo de Ministros, José Canalejas, era asesinado mientras miraba el escaparate de una librería.

¿Alguna vez has pensado cuantas calles nacen desde aquí? Pues ni más ni menos, que una decena. Te las nombro a continuación Carmen, Alcalá, Carrera de San Jerónimo, Espoz y Mina, Carretas, Correo, Mayor, Arenal, Preciados y Montera.

Y terminamos este listado con un consejo que te ayudará a moverte por Madrid. La numeración de todas las calles de la ciudad empieza por el lado más próximo a la Puerta del Sol. Es decir, que si alguna vez te pierdes por la ciudad, y vas buscando los números más bajos de los portales, en algún momento, aparecerás en la Puerta del Sol 

¡Espero que te haya gustado conocer todos estos secretos de la Puerta del Sol!

 

 

domingo, 29 de octubre de 2023

Túnel de Bonaparte

 


Bajo el suelo de Madrid hay muchos pasadizos y galerías. Unos son más legendarios que otros pero del que sí se conoce bien su existencia es el llamado ‘Túnel de Bonaparte‘, ésta es su historia… A comienzos del siglo XIX reinaba en España José Bonaparte, hermano de Napoleón. El monarca, en vez de habitar el Palacio Real optó por hacerlo en el palacio de los Vargas, ubicado en la Casa de Campo. Una decisión que obedecía a un simple principio: la seguridad.

 Aconsejado por el comerciante madrileño Manuel Matheu, José I ordenó construir también y por el mismo motivo. una galería subterránea que comunicase su vivienda habitual con el Palacio Real. Partiendo desde la fachada oeste del mismo y pasando por el Campo el Moro y por debajo del entonces llamado Camino Nuevo de Castilla (actual paseo de la Virgen del Puerto).

El apodado ‘rey plazuelas’ era consciente de que no era muy querido entre el pueblo madrileño y quería abortar cualquier intento de ataque hacia su persona, por lo que prefería pasar lo más discreto posible y salir al exterior lo imprescindible. Por ello comentó esta circunstancia al arquitecto Juan de Villanueva, quien diseñó este túnel con bóveda, de ladrillo, para proteger la vida del monarca. Este enlace se empezó a construir en 1809 y se terminó en 18111. (Villanueva no llegaría a verlo concluido).

 En la actualidad, frente al Puente del Rey se ha instalado un gran panel informativo, en forma de placa de casi tres metros de alto por uno y medio de ancho, y aunque la galería esté cerrada, nos permite ubicar bien este túnel que se levantó para salvaguardar la vida del entonces Rey de España. En este panel nos cuenta detalles de su construcción y otros datos de su entorno.

Este túnel es otro de esos secretos que laten bajo las pulsaciones de la villa y que nos fascinan cuando la conoces en persona. Una de las obras más desconocidas de Juan de Villanueva y que sirvió, hace más de dos siglos, para custodiar la vida del hermano del mismísimo Napoleón.

 

viernes, 27 de octubre de 2023

Madrid (La Latina)

 


El Barrio de La Latina no existe como tal. Existen las calles, las plazas, las casas, los monumentos, las personas, las palomas y las mascotas que habitan esa parte del centro de la capital. Pero en realidad el barrio, enorme, es el de Palacio que se inscribe en el Distrito Centro.

 Otra aclaración. No hay que confundir La Latina con el Distrito de Latina situado en el suroeste de Madrid y que contiene a su vez algunos de los barrios más populares de la ciudad.

 Si nos plantamos en la boca de metro de La Latina tenemos a nuestro lado el nuevo polideportivo municipal de La Cebada y justo en frente el Teatro La Latina. Pero antes que teatro fue un hospital fundado por Beatriz Galindo, preceptora de la reina Isabel La Católica y sus hijas.

EL BARRIO DE DOÑA BEATRIZ

Como Beatriz Galindo era mujer culta y enseñaba latín, en la Corte castellana se la conocía como 'La Latina'. Y ya se sabe que el pueblo de Madrid tiene la virtud de rebautizar a su antojo calles y personajes ilustres más allá de lo que diga la historia y la municipalidad.

 Así que ya sabemos el porqué del nombre de La Latina y que viene del siglo XV, ni más ni menos. Pero el 'barrio' tiene una historia incluso anterior a la de los Reyes Católicos. No vamos a remontarnos al Mioceno madrileño pero sí a los tiempos en los que esta parte era el cogollo del Mayrit musulmán.

Sin cruzar la Calle de Segovia, camino arriba, llegamos al cruce con la Calle de Toledo. Otro de los límites imaginarios del 'Barrio' de La Latina. La Calle de Toledo en sí es un trozo vivo de historia y en sus aledaños se condensa buena parte del casticismo matritense.

 QUEVEDO, MACHADO Y CELA EN EL MISMO COLEGIO

Sobre ella se levanta la Colegiata de San Isidro que alberga el cuerpo del santo patrón y que fue hasta la terminación de la Catedral de La Almudena la 'catedral en funciones' de Madrid. Pegada a la catedral una bifurcación convierte la Calle de Toledo en la Calle de los Estudios.

 Aquí está el centenario Instituto San Isidro. Hoy imparte enseñanza a alumnos de Secundaria y Bachillerato pero antes alojó el Colegio Imperial y los Reales Estudios de San Isidro, fundados en el siglo XIV. Es toda una institución educativa de la capital. En sus aulas estudiaron Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Calderón de la Barca, Jacinto Benavente, Pio Baroja, Antonio y Manuel Machado, Miguel Mihura, María Zambrano, Camilo José Cela, José Luis Sampedro o Víctor Hugo entre otros.

 

jueves, 20 de julio de 2023

Torre inclinada con nido de cigueña

 


Un enorme nido de varios cientos de kilos se tambalea en medio de la campiña de Santillán del Agua, cerca de Lerma, dejando una estampa del todo inusual que se viralizaba en redes sociales. Nos acercamos hasta allí para conocer su historia

Las aguas del Arlanza son mucho más que vida para un río. Toda la vega, desde Covarrubias hasta Lerma, rezuma vida con la riqueza de la flora y la fauna que se aprecian en cada rincón escondido de un meandro del río o ya sea en la llanura que precede a las tierras de cultivo de Lerma.

 Las estructuras de hormigón de la balsa de regadío de Báscones se mueren, se han dejado morir. Aún así la vegetación rompe la estructura pretensada del hormigón armado y se abre vida. Y más allá.

 Juanjo Asensio es un amante de la fotografía rural. Y de la urbana también. Hace unos días publicaba en su página de Facebook una curiosa imagen en la que se puede contemplar un enorme nido de cigüeña sobre el tejado de las antiguas instalaciones de regulación de la balsa de regadío de Báscones, en Santilllán del Agua.

 Esta imagen se aprecia desde la carretera, en medio de la nada y sin un camino de fácil acceso, por lo que es complicado acercarse y también es fácil que pase desapercibido si uno no se fija en el paisaje al transitar por la carretera entre Lerma y Quintanilla del Agua.

 Pero Asensio es un genio de la poesía visual. El hábil ojo del observador repara en esta estructura. Filtra la luz y las sombras y las regala en sus redes sociales. En este lugar, se ha parado el tiempo porque las cigüeñas ya han criado y sus ciguñuelos han volado del nido.

 Y ahí ha quedado, como testigo de su presencia, una de las imágenes más curiosas que deja el verano en la provincia, una torre inclinada con el peso de tres grandiosos nidos de cigüeña en su cúspide.

 La inclinación se debe a que los cimientos cedieron hace 10 años bajo la fuerza de un tractor que araba cerca de la caseta, según asegura un agricultor de la zona. «El peso del nido puede llegar a derribarla», determina.

 Ha llegado el momento de la partida, de dejar vacío el nido con la llegada del calor más intenso del verano y su canícula. Estas aves se van en busca de un clima mejor, más adaptado a su delicado organismo. Pero en el paisaje quedan los nidos vacíos como augurio de que llega el secarral y no hay más comida fresca para ellas.

 Puede parecer una metáfora, pero es la pura realidad. Sobre la estructura de hormigón, ladrillo y cemento que el hombre ha dejado morir, las aves han encontrado refugio de vida desde hace decenas de años. El enorme nido, que podría pesar unos 1000 kilos, es la viva estampa de cómo la vida se abre camino.

 Un nido sobre otro y sobre otro; y sobre un tercero. Varias generaciones de aves han visto cómo ha evolucionado la vida del hombre. Pero el género humano no se ha parado a ver evolucionar ni a estas aves ni a otras.

 Y eso que la vida es tozuda, se impone sobre la muerte, por encima de las ruinas, renace cada año con la llegada de las cigüeñas. La vida no permite la muerte de la estructura, de la balsa de regadío. Allí las zancudas acuden cada inicio de año para criar. A estas aves les gusta la vida que se genera en el entorno del Arlanza.

 Los nidos hacen equilibrio sobre un tejado que soporta demasiado peso. Se inclina, atraído por la tierra, corre peligro de irse al suelo. Pero como ese anciano que se agacha y se sujeta sobre su bastón en el suelo, el viejo nidos de cigüeñas de Báscones, se mantiene.

 Tiene vida propia. Y si la mano humana no lo remedia, el nido se irá al suelo. Aunque la torre, en medio de la nada, El tejar de la caseta se hundirá. Pero vendrán nuevos tiempos, vendrán nuevas cigüeñas, vendrá la nueva vida. La máxima evangélica de que hay que morir para vivir.

 Fuente: Burgos conecta

 

lunes, 10 de julio de 2023

Huerta de Arriba , Burgos

 


Hoy visitamos Huerta de Arriba en la  Sierra de La Demanda, al límite de las tierras riojanas. Con montes de gran altitud y rodeada de grandes bosques de robles, acebos, hayas y pinos, encontrándose árboles singulares como el roble de la Laguna de la Cantera, con más de 800 años y 11 m. de circunferencia, o el acebo del Regato de Elera con más de 6 m. de grosor.  El paisaje es espectacular y Huerta de Arriba tiene una de la mejor conservada  dehesa  de la provincia. No es difícil ver las cumbres nevadas en invierno  donde abunda un gran número de animales donde destacan el  ciervo, jabalí  y además de una gran colonia de buitres leonados y la introducción del buitre negro en el Proyecto Monachus.

Las primeras noticias documentales datan del año 1062, donde una escritura del monasterio de Arlanza anota el nombre de “Orta de Suso” y más adelante “Orta Superiora”. Pero mucho antes ya pasaron por estas tierras gentes de la Edad del Broce y los romanos por una calzada que unía la Ciudad de Clunia con Tritium Magallum en  tierras riojanas.

 Su pasado estuvo vinculado a la ganadería de Trashumancia controlada por el Concejo de la Mesta. De aquel esplendor ya poco queda y la despoblación le ha atacado al igual que a todos los pueblos de la Sierra.  Los poco más de cien habitantes censados, que no todos pasan el invierno, ven pasar los días en la España Vaciada, esa España olvidada de servicios que hacen la vida más fácil y que los jóvenes no deslumbran con buenos ojos el futuro en el pueblo. Lejos quedan los 500 habitantes que tenía a mediados del siglo XIX.

En el centro del pueblo se levanta la iglesia de San Martín, notable edificio de nave única y una capilla lateral, levantado en sillería y mampostería. El templo es fruto de la radical transformación realizada a finales del siglo XVII y concluida en el primer tercio del siglo XVIII de una antigua edificación románica. . El ábside es rectangular. La portada es clasicista, con arco de medio punto con impostas  y molduras, friso, hornacina con San  Martín. Sobresale del edificio la torre cuadrada con los huecos para las campanas. En su interior se conserva un

 

curioso y desgastado ejemplar de pila bautismal románica, de copa troncocónica de 100 cm de diámetro × 63 cm de altura, decorada con un rebaje en la embocadura, sucesión de círculos concéntricos y toscas aves en posición lateral. También hay un capitel románico con decoración vegetal.  El retablo mayor es rococó, de 1783. Hay una buena imagen de San Sebastián; un Crucificado de pared, una Virgen sedente con Niño y otras tres imágenes góticas.

Según Madoz en su Diccionario Geográfico, menciona 6 ermitas en Huerta de Arriba de las cuales solo quedan tres en el pueblo, Santa María, San Vitores y la ermita de la Vega.

 La ermita de Santa María  se levanta en una cercana loma sobre el pueblo. De origen románico, debió ser la iglesia de un desaparecido barrio de la localidad y ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los siglos. Tanto la primitiva iglesia románica como las posteriores intervenciones se ejecutaron en correcta sillería, labrada a hacha y con numerosas marcas de cantero. El elemento más significativo es la portada, románica, de arco de medio punto con tres arquivoltas, y tres columnas con capiteles  decorados con mascarones humanos flanqueados por toscas palmetas.

 

jueves, 22 de junio de 2023

¿Por que esta planta se vuelve carnívora?

 


Esta liana es la única planta conocida capaz de desarrollar hojas trampa para insectos con forma de gancho cuando las necesita

 

Muchos animales comen plantas, pero es fácil olvidar que, de una forma u otra, todas las plantas comen animales. Los excrementos y los cuerpos en descomposición de los animales son imprescindibles para la mayoría de las plantas, pero algunas han decidido a lo largo de la evolución saltarse ese paso y comer animales directamente. Todo el mundo conoce la atrapamoscas con sus hojas en forma de fauces con dientes.

 

Una liana, la hoja de gancho o trifoliada (Triphyophyllum peltatum), una planta trepadora que se encuentra exclusivamente en algunas selvas tropicales de África Occidental y desarrolla lianas de hasta 70 metros de largo. Esta planta, a diferencia de otras, se vuelve carnívora solo en caso de necesidad.

 

La planta desarrolla brotes de varios metros de largo con ganchos para trepar por los troncos de otros árboles. Cuando entra en una fase carnívora, desarrolla hojas con forma de anzuelo que segregan gotas pegajosas con las que atrapa a los insectos, que luego son digeridos con enzimas especiales. La transformación de la hoja ganchuda en una especie carnívora es hasta ahora única en el mundo vegetal, pero el desencadenante de este fenómeno apenas se había investigado hasta ahora.

Por primera vez, los investigadores han conseguido cultivar la liana en un invernadero y observar así más de cerca su inusual comportamiento. La planta se expuso a diversos factores de estrés, incluidas carencias de varios nutrientes, para estudiar cómo reaccionaba en cada caso. Los científicos del Instituto de Sistemas de Producción Hortícola de la Universidad de Hannover, en Alemania, encontraron un solo caso en el que se observaba la formación de trampas: cuando había una carencia de fósforo. Restringir el fósforo fue es suficiente para que la liana se conviertiera en una planta carnívora.

 

Las gotas pegajosas de los tentáculos son probablemente las mayores de todas las plantas carnívoras y les permiten retener y digerir incluso insectos relativamente grandes. En su hábitat original en los bosques tropicales africanos sobre suelos pobres en nutrientes, la Triphyophyllum peltatum puede evitar la amenaza de la malnutrición atrapando y digiriendo insectos con sus trampas, obteniendo así el importante elemento nutritivo. Los resultados del estudio se han publicado en la  revista New Phytologist.

 

La liana de hoja de gancho es también de gran interés para la investigación médico-farmacéutica: Por ejemplo, los investigadores están estudiando si ciertos ingredientes de la liana podrían ser eficaces contra el cáncer de páncreas, la leucemia o la malaria.

viernes, 9 de junio de 2023

LAS PLANTAS EMITEN SONIDOS PARA COMUNICARSE CUANDO ESTÁN ESTRESADAS




Los sonidos emitidos por las plantas son ultrasónicos, más allá del alcance auditivo del oído humano

Por primera vez en el mundo, investigadores de la Universidad de Tel Aviv grabaron y analizaron sonidos claramente emitidos por las plantas. Los chasquidos, parecidos al estallido de las palomitas de maíz, se emiten a un volumen similar al del habla humana, pero a altas frecuencias, más allá del rango de audición del oído humano. Los sonidos de las plantas son informativos: se emiten sobre todo cuando la planta está sometida a estrés, y contienen información sobre su estado.

Los investigadores grabaron principalmente plantas de tomate y tabaco, pero también trigo, maíz y cactus. Esto quiere decir que un idílico campo de flores puede ser un lugar bastante ruidoso, aunque nosotros no podamos oír los sonidos. 

Los sonidos que emiten las plantas cuando están sometidas a estrés varían, y cada planta y cada tipo de estrés están asociados a un sonido específico identificable. Aunque imperceptibles para el oído humano, los sonidos emitidos por las plantas probablemente puedan ser oídos por diversos animales, como murciélagos, ratones e insectos.

El estudio fue realizado y dirigido por investigadores de la Universidad de Tel Aviv. El trabajo se publicó en la prestigiosa revista científica Cell. Por estudios anteriores se sabía que al fijar vibrómetrosa las plantas se registraban vibraciones, pero hasta ahora no se había comprobado si esas vibraciones se convertían en ondas sonoras aerotransportadas, es decir, en sonidos que pueden registrarse a distancia. Se trata de una cuestión que los investigadores llevan debatiendo muchos años.

En la primera fase del estudio, los investigadores colocaron las plantas en una caja acústica en un sótano tranquilo y aislado, sin ruido de fondo. A una distancia de unos 10 cm de cada planta se colocaron micrófonos ultrasónicos que registraban sonidos a frecuencias de 20-250 kilohercios (la frecuencia máxima detectada por un adulto humano es de unos 16 kilohercios).

Antes de colocar las plantas en la caja acústica se las sometió a diversos tratamientos para estresarlas: algunas plantas llevaban cinco días sin regar, en algunas se había cortado el tallo, mientras que otras estaban intactas. La intención era comprobar si las plantas emitían sonidos y si éstos se veían afectados de algún modo por el estado de la planta. Las grabaciones indicaron que las plantas emitían sonidos a frecuencias de 40-80 kilohercios. Las plantas no estresadas emitían menos de un sonido por hora, de media, mientras que las estresadas, deshidratadas o heridas, emitían docenas de sonidos cada hora.

Las grabaciones así recogidas se analizaron mediante algoritmos de aprendizaje automático (IA) especialmente desarrollados para el experimento. Los algoritmos aprendieron a distinguir entre distintas plantas y distintos tipos de sonidos, y en última instancia fueron capaces de identificar la planta y determinar el tipo y el nivel de estrés a partir de las grabaciones. Además, los algoritmos identificaron y clasificaron los sonidos de las plantas incluso cuando éstas se encontraban en un invernadero con mucho ruido de fondo. En el invernadero, los investigadores hicieron un seguimiento de las plantas sometidas a un proceso de deshidratación a lo largo del tiempo y descubrieron que la cantidad de sonidos que emitían aumentaba hasta un cierto pico, y luego disminuía.

Los investigadores creen que el ser humano puede utilizar esta información si dispone de las herramientas adecuadas, como sensores que indiquen a los cultivadores cuándo hay que regar las plantas.

Fuente: Quo