sábado, 11 de enero de 2020

Que visitar en Covarrubias (Burgos)





Fundada en el año 978 por el conde García Fernández, la villa prospera bajo el cuidado de sus señoras abadesas: doña Urraca, la hija del conde fundador, cuya muerte trágica se envuelve en la leyenda del torreón medieval; otra Urraca, hija de Fernando I, y doña Sancha, quien, en el año 1148 la otorga fueros. El recinto urbano, con restos de la antigua muralla, tiene un singular interés y es uno de los mejores exponentes de la arquitectura popular en España.

Iniciamos nuestra ruta visitando la Excolegiata de San Cosme y San Damián, construida sobre otra anterior románica, la iglesia actual, gótica, fue comenzada en 1474. De elegantes proporciones y planta de cruz latina, con tres naves y crucero, acoge entre sus muros los panteones de numerosas familias ilustres de la villa. Ante el altar mayor descansan tres infantas abadesas, y en el presbiterio el conde Fernán González y su esposa doña Sancha, esta última en un bello sepulcro hispanorromano del siglo IV. El retablo principal es barroco y el órgano, de magníficas sonoridades, es del siglo XVII.

En el claustro, construido en los primeros años del siglo XVI, está el sepulcro gótico de la infanta Kristina de Noruega, primera esposa del infante Felipe, hermano de Alfonso X el Sabio. El Museo ofrece una riquísima y completa variedad de piezas de arte sacro: capiteles románicos, tablas de Berruguete, Van Eyck; orfebrería del célebre maestro Calahorra, ropas litúrgicas de los siglos XVI al XVIII y el extraordinario tríptico de la Adoración de los Reyes Magos, magnífica talla de finales del siglo XV o comienzos del XVI, de autor desconocido.

La Iglesia de Santo Tomás construida en el siglo XV sobre otra anterior, conserva la pila bautismal románica, un retablo del siglo XVI y otro barroco con varias tablas de pintura hispano-flamencas, atribuidas al pintor Diego de la Cruz. Escalera plateresca.
El Torreón de Fernán González también llamado de doña Urraca por la tradición de situar en él, el encierro y muerte de la Infanta, constituyó en su momento un elemento defensivo de la villa. De base rectangular, y torre piramidal truncada, con gruesos muros sustentados por recios bloques provenientes de construcciones anteriores. Obra mozárabe fechada en el siglo X.
Arco del Adelantamiento de Castilla Elegante puerta de muralla, el edificio fue construido en 1575 para sede del Archivo del Adelantamiento de Castilla por orden de Felipe II, cuyo escudo corona la fachada. La traza y proyecto se deben a Juan de Herrera y la ejecución a Juan de Vallejo
De todas las casas, sobresale especialmente la Casa de Doña Sancha, cuyo solar data del siglo XII aunque fue reconstruida posteriormente. Cuenta la tradición que en ella vivió la Infanta doña Sancha de Castilla (1116-1157), hija de Doña Urraca y Don Raimundo de Borgoña, conde de Galicia.

Construcción medieval típica de Covarrubias con soportal, fachadas de adobe revocado, entramado de madera al aire y amplia solana en la planta alta. La Casa está considerada como uno de los máximos exponente de la arquitectura tradicional castellana. Su ubicación privilegiada, tanto en la población, como en la comarca del Arlanza, favoreció su conservación y fue residencia en siglos posteriores de notables, ricos comerciantes y familias de buena posición.
Dos bellos cruceros encontramos en la villa: uno situado frente al Archivo del Adelantamiento de Castilla y el otro frente al Torreón de Fernán González. Ambos del siglo XVI.

Muy cerca de Covarrubias, en un bello paraje junto al río Arlanza, se asientan las ruinas 
del Monasterio de San Pedro de Arlanza, uno de los monasterios benedictinos más importantes de Castilla. Fue construido por Gonzalo Fernández, padre del conde Fernán González, el año 912. Quedan restos de la gran iglesia románica comenzada el año 1080, así como la torre, también románica, del siglo XII, claustros y algunas dependencias monacales. Fue abandonado tras la Desamortización del siglo XIX. Aquí estuvieron enterrados el conde Fernán González y su esposa doña Sancha hasta su traslado a la Colegiata de Covarrubias en 1841.


lunes, 6 de enero de 2020

La Calle de las Tres Cruces


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Una cosa que me llama mucho la atención es como hay calles que, a pesar de dar a la Gran Vía, gracias a su corto trazado y a los numerosos focos de atención que hay en la enorme arteria madrileña, pasan totalmente inadvertidas para el 90 por ciento de los peatones. Es lo que sucede por ejemplo con la invitada de hoy al blog, la Calle de las Tres Cruces. Es posible que algunos es la primera vez que escuchan su nombres a pesar de que la hayan transitado unas cuantas veces.

La Calle de las Tres Cruces es una pequeña vía que da a Gran Vía en su tramo central, para que os hagáis a la idea queda a la altura de los famosos gemelos Alcázar, ‘los heavies’. y va desde la comercial Gran Vía hasta la Plaza del Carmen. A penas una enorme manzana de vida, nada que ver con siglos atrás cuando su trazado era mucho mayor pero ésta fue una de las grandes afectadas por el nacimiento de la Gran Vía.

En su trazado hay una drogueria / perfumería de corte clásico, una pequeña sala de fiestas, varias tiendas de alimentación y algún negocio que otro. Seguramente, lo más llamativo de una de sus aceras sea la puerta que nos invita a viajar en el tiempo, atravesando el Pasaje del Comercio, uno de los escasos ejemplos de galerías comerciales del Siglo XIX que todavía sobreviven en Madrid y que comunica con la calle Montera. Como os comentaba, a parte de eso, es una vía sencilla que claudica ante el bullicio y estruendo de Gran Vía.

Aún así, tiene un argumento para hacernos reparar en ella y ese es su nombre. Calle de las Tres Cruces, ¿No os parece curioso? Dice la tradición oral que es debido a que en ella hubo colocadas tres cruces en recuerdo a tres herejes (dos hombres y una mujer) que tuvieron la mala idea de profanar una imagen de la Virgen que había en una iglesia muy cercana, en la próxima Calle de la Salud. El castigo por esta temeridad fue muy duro y de hecho, fue la Inquisición la que tomó cartas en el asunto, juzgándoles y condenándoles a morir quemados en aquel lugar. Por eso, en recuerdo a estos tres reos condenados se pusieron estas tres cruces que, mucho tiempo después de aquello, siguen bautizando esta céntrica y discreta calle de Madrid.
fuente: secretos de madrid


martes, 31 de diciembre de 2019

FELIZ AÑO NUEVO








                 QUE EL AÑO QUE COMIENZA, VENGA CARGADO DE PAZ Y BUENOS DESEOS.

jueves, 26 de diciembre de 2019

¿Cuál fue, en Madrid, el Café de la Pulmonía?


No es la primera vez que nos topamos con muestras del ingenio del pueblo de Madrid a la hora de rebautizar calles, espacios de la ciudad o locales, lo pudimos comprobar hace no tanto cuando supimos cuál fue el no muy recomendable Café de los Cagones (un sorbete de arroz era el culpable de este sobrenombre). Hoy nos quedamos muy cerquita de aquel lugar para descubrir cual, y sobre todo porqué, en Madrid estuvo el Café de la Pulmonía.
Si hoy nos damos un paseo por la Puerta del Sol, uno de los establecimientos más llamativos es la tienda de Apple, compuesta por varias enormes plantas. Por los mismos metros cuadrados que hoy deambulan cada día cientos de personas en busca de smartphones o tablets, muchas décadas atrás, transitaban los huéspedes del Hotel París, el que fuera durante mucho tiempo el espacio hotelero con más glamour de la capital.



Gran parte de su estatus y buena consideración era debido al café que se ubicaba en su planta baja, lugar de tertulias y de encuentro de personajes ilustres.  Éste se llamaba Café de la Montaña abrió sus puertas en el año 1864 y entre muchos de los capítulos que se vivieron en su interior cabe destaca la disputa que tuvo, en 1899 el escritor Ramón Valle Inclán y que desembocó en la amputación y pérdida de su brazo.


Y entonces ¿Cuál fue el Café de la Pulmonía? ¡Pues éste mismo Café de la Montaña es el que los madrileños empezaron a apodar de este modo. El motivo fue que el café ocupaba una gran parte de la planta a pie de calle del hotel, daba a tres calles distintas (Calle de Alcalá, Puerta del Sol y Carrera de San Jerónimo) y contaba con 16 puertas. Esto, unido al constante trasiego de gente, hacía que en su interior, por un lado o por otro, siempre hubiese fuertes corrientes, que tarde o temprano, terminaban por enfriar a sus clientes, por lo que estos decidieron bautizarlo como el Café de la Pulmonía.
Fuente: Secretos de Madrid 

sábado, 21 de diciembre de 2019

FELIZ NAVIDAD




A tod@s los que pasáis por el blog “El Burgalés” quiero agradeceros vuestra entrada en el blog y haceros llegar, mis mejores deseos de felicidad para esta Navidad y Año Nuevo. Que el 2020 sea un año lleno de paz y bien-estar para tod@s y poder seguir navegando juntos por este pequeño espacio virtual lleno de sorpresas.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Es bueno comer carne roja



Un importante estudio dirigido por investigadores de las universidades McMaster y Dalhousie descubrió que la reducción del consumo de carne roja y procesada tiene poco impacto en la salud. Para llegar a esta conclusión, un panel de científicos internacionales revisó sistemáticamente la evidencia y ha recomendado que la mayoría de los adultos continúen comiendo sus niveles actuales de carne roja y procesada.

Los investigadores realizaron cuatro revisiones sistemáticas centradas en ensayos controlados aleatorios y estudios observacionales que observaron el impacto de la carne roja y el consumo de carne procesada en los resultados cardiometabólicos y del cáncer. En una revisión de 12 ensayos realizadas con 54.000 personas, los investigadores no encontraron una asociación estadísticamente significativa o importante entre el consumo de carne y el riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes o cáncer.

En otras tres revisiones sistemáticas de estudios que siguieron a millones de personas, se observó una reducción muy pequeña en el riesgo entre aquellos que consumían tres porciones menos de carne roja o procesada a la semana, pero la asociación era incierta.

Gordon Guyatt, líder del estudio señaló que el grupo de investigación, un panel de 14 expertos de siete países, utilizó una metodología de revisión sistemática rigurosa, para pasar de la evidencia a las recomendaciones dietéticas.
“Existe un interés mundial en la nutrición y el tema de la carne roja en particular – señala Guyatt en un comunicado –. Las personas deben poder tomar decisiones sobre su propia dieta en función de la mejor información disponible”.
Por su parte, Bradley Johnston, coautor del estudio, afirma que su trabajo es contrario a muchas pautas nutricionales actuales.
“Este no es solo otro estudio sobre carne roja y procesada – concluye Johnston –, sino una serie de revisiones sistemáticas de alta calidad que resultan en recomendaciones que creemos que son mucho más transparentes, robustas y confiables. Nos centramos exclusivamente en los resultados de salud, y no consideramos el bienestar animal o las preocupaciones ambientales al hacer nuestras recomendaciones”.


viernes, 6 de diciembre de 2019

UN TATUAJE PARA CONTROLAR LA GLUCOSA EN SANGRE EN PERSONAS CON DIABETES




Un tatuaje para personas con diabetes que cambia de color con los niveles de glucosa en sangre está mucho más cerca de su comercialización.

La diabetes afecta casi a 500 millones de personas en el mundo, y se espera que en 2045 la cifra suba a 700 millones de diabéticos. Sufrir diabetes quiere decir que el organismo no es capaz de controlar la glucosa en sangre, bien porque hay un deterioro en el páncreas que le impide segregar insulina (diabetes tipo1) o porque se ha desarrollado a partir de la resistencia a la insulina, que provoca que esta hormona deje de hacer efecto (diabetes tipo 2). En ambos casos, los niveles de glucosa en sangre pueden descontrolarse y hay riesgo de hiperglucemia o cuando toman insulina, de lo contrario, hipoglucemia. Ambos extremos son muy peligrosos.

El problema es que para medir los niveles en sangre de cualquier sustancia, hay que tener acceso a la sangre. Las personas diabéticas deben controlar sus niveles de glucosa en sangre constantemente. Lo habitual es usar analizadores digitales portátiles, que requieren pincharse un dedo con una lanceta y depositar una gota de sangre en una tira reactiva. Son sencillos de usar, pero desagradabes y a veces imprecisos. Otra solución es implantarse un medidor de glucosa constante, con un parche que dispone de una sonda muy fina que se coloca bajo la piel. De nuevo, implantar estos parches es incómodo y hay que sustituirlos con frecuencia.

Hace dos años, científicos del MIT en Boston empezaron a estudiar la posibilidad de crear una tatuaje sensible a la glucosa y otros marcadores en sangre. En el proyecto DermalAbyss, en lugar de tinta de tatuaje tradicional, se pueden usar reactivos que cambian de color al reaccionar con ciertas moléculas.
Un equipo de científicos de la Universidad Técnica de Munich ha conseguido que el tatuaje funcione, con éxito, en piel de cerdo. El tatuaje es capaz de cambiar de color con los niveles de pH, glucosa y albúmina. Esto a su vez permite controlar la diabetes y el riesgo de fallo renal. La tinta de los tatuajes está justo por debajo de la epidermis, en el fluido intersticial, donde se pueden medir las variaciones de ciertos nutrientes sin necesidad de entrar en contacto con la sangre.
Fuente: Quo