lunes, 16 de septiembre de 2019

LA ISLA DE PLÁSTICO DEL PACÍFICO NO DEJA DE CRECER




Se trata de un atolón declarado Patrimonio de la Humanidad
La gran mancha de basura, en el océano Pacífico, es una zona cubierta de desechos plásticos cuya superficie oscila entre los 710.000 km² y 17.000.000 km² según el criterio para medir la concentración de partículas de plástico. Pero ahora este pequeño continente tiene una desafortunada competencia, ya que la basura plástica flotante ha inundado una remota isla del Pacífico que alguna vez fue considerada una joya ambiental. Lo más grave es que los expertos aseguran que de persistir la cultura de usar y tirar, poco se podrá hacer para salvarla.

La isla de la que hablamos es Henderson, un atolón de coral deshabitado que se encuentra a mitad de camino entre Nueva Zelanda y Perú, con 5.500 kilómetros de océano en cualquier dirección. Y aún así, pese a su aislamiento extremo, una confluencia anormal de geografía y corrientes oceánicas ha hecho que la isla de Henderson tenga una de las mayores concentraciones de contaminación plástica en el planeta.

“Descubrimos restos de plástico en casi toda la isla – explica Jennifer Lavers, quien la visitó recientemente en el marco de una investigación – . Había botellas y contenedores, todo tipo de artículos de pesca y provenían de, prácticamente todos los países: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Chile, Argentina, Ecuador… Fue un mensaje real: todos los países tienen la responsabilidad de proteger el medio ambiente, incluso en estas áreas remotas”.

El ecosistema del atolón es tan rico que la isla forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la ONU y se la calificó como un paraíso virgen.

Pero tres décadas después, se ha convertido en un vertedero de la isla de basura del Pacífico. Un mes atrás, cuando Lavers visitó la isla, organizó una campaña de limpieza y su equipo recolectó seis toneladas de basura plástica de la playa durante dos semanas. Lavers planea realizar dos viajes más a la isla, en 2020 y 2021, para profundizar en la limpieza, aunque asegura que no es una solución a largo plazo, sino apenas un parche y pidió restricciones más estrictas para los plásticos de un solo uso.


domingo, 14 de julio de 2019

¿LOS HUMANOS RESPIRAMOS MÁS FUERTE POR UN ORIFICIO DE LA NARIZ QUE EL OTRO?




Seguro que habéis notado esa sensación cuando habéis estado enfermos o con alergia... pero ocurre de manera diaria.

Cuando cogemos un buen resfriado la nariz se tapona de tal manera que es imposible respirar, da igual como lo intentes. Pero es cierto que notamos como si una fosa nasal estuviera más abierta que la otra, pero horas después de dormir, de repente, esta se cierra y es entonces cuando parece que la otra permite la respiración. Pero, ¿por qué sucede esto? Para quienes creían que esto ocurría solo cuando estábamos con catarro, se equivocan. Sucede siempre, solo que con la nariz congestionada notamos más este proceso.

Está regido por el sistema nervioso autónomo de nuestro cuerpo, el mismo que se encarga de regir la digestión o el ritmo de los latidos de tu corazón. En el caso de la nariz, se controla el ciclo nasal, que permite que cada una de las fosas funcione de forma eficiente. Es un proceso que se repite varias veces a lo largo del día, pero que se hace más prominente cuando estamos con catarro, gripe o alergia.

Para que os hagáis una idea del proceso, nuestro cuerpo inflama los tejidos de la nariz con sangre, de la misma forma que los hombres consiguen su erección, pero en este caso en otra zona del cuerpo. De esta manera, sentimos que uno de los orificios está taponado y el otro no, lo que puede durar entre 3 y 6 horas hasta que se intercambian las áreas. Se cree que, por ejemplo, este proceso también ayuda a nuestra nariz a detectar mejor los olores. Además, es una forma de dar un descanso a una de las fosas nasales cada vez, ya que una constante respiración con la misma fuerza por ambos orificios podría acabar resecándolos.

Así que la próxima vez que notes esta sensación, tranquilo, eres igual de normal que el resto de los mortales.



Fuente: Quo 


miércoles, 10 de julio de 2019

¿QUIÉN INVENTÓ EL COCIDO?




Es una de las comidas más antiguas de España.

Según muchos gastrónomos, este tradicional plato es con el gazpacho y las sopas de ajo, una de las comidas más antiguas de España. Está documentado que fue el general y estadista cartaginés Aníbal quien introdujo en la Península Ibérica su ingrediente básico, el garbanzo. Y fue a partir de ese momento cuando comenzó a evolucionar. A esta legumbre se le fueron añadiendo otros productos, y en el Madrid medieval ya había posadas que lo publicitaban. Por ejemplo, en Lavapiés, que entonces se encontraba en los arrabales de la ciudad, se servía cocido “con mucha gallina y pernil”.

Pero no solo ha estado presente en la memoria estomacal de los españoles, también se trata de una receta con gran tradición literaria. El poeta y dramaturgo Lope de Vega confiesa en alguna de sus obras que le gustaba, además, con verduras y chorizo y Miguel de Cervantes decía que lo echaba de menos en Italia.
Comenzó siendo una comida popular, pero enseguida saltó a los comedores nobles e incluso se aficionaron a él los paladares más exigentes de la realeza. De hecho, fue una de las comidas preferidas de las cuatro mujeres de Felipe II. A María de Portugal le gustaba con una pelota de migas de pan, carne picada y especias, y a María Tudor solo con gallina y jamón. Según los chismosos de la época, su tercera esposa, Isabel de Valois, no comía otra cosa, y a su última mujer, Ana de Austria, se lo servían tres veces por semana hasta que quedó embarazada.

¡El cocido hace milagros!


jueves, 4 de julio de 2019

DESCUBREN EL MEJOR CALMANTE DESPUÉS DE COMER ALGO PICANTE




El remedio para aliviar la sensación de ardor que deja es muy simple

 Esa sensación fuerte de quemazón que sientes una vez que comes picante realmente no es ardor, sino más bien dolor. Cuando esto ocurre, un buen remedio para reducir la sensación de quemazón en el cuerpo es la leche, da igual que sea entera o desnatadas, de acuerdo con un estudio en Penn State University.

La investigación se originó como un esfuerzo por identificar una bebida para limpiar el paladar de los participantes en los estudios de degustación relacionados con la capsaicina, que es la molécula que le da a los pimientos picantes y otros productos su gusto particular. Se une a un receptor sobre células que detectan la temperatura y células que envían mensajes de dolor.

Según John Hayes, profesor de Ciencias de la alimentación en Penn State y director del Centro de Evaluación Sensorial de esta universidad, la idea inicial era descubrir la mejor manera de reducir la sensación de quemazón para los voluntarios que consideraban que las muestras picantes eran demasiado intensas.

Los investigadores analizaron cinco bebidas. Los participantes tomaron, en primer lugar, una mezcla picante de Bloody Mary que contenía capsaicina y, por tanto, picante. Inmediatamente después de tragar, calificaron la quemadura inicial. En ensayos separados posteriores, bebieron agua purificada, cola, un preparado en polvo con sabor a cereza, agua mineral, cerveza sin alcohol, leche descremada y leche entera. Y siguieron evaluando 10 segundos después de cada prueba. Todas las bebidas redujeron significativamente la sensación de ardor de la mezcla, pero los científicos observaron mayores reducciones en la quemadura después de ingerir leche entera y leche descremada.

Se necesita más trabajo para determinar cómo estas bebidas reducen el malestar, pero es posible que esté relacionado con la reacción de la capsaicina en presencia de grasa, proteínas y azúcar. A los investigadores no les sorprendió que la leche resultase la mejor opción para mitigar la quemazón, pero lo que no esperaban es que la leche descremada fuera tan efectiva como la entera. Esto sugiere que la presencia de proteínas puede ser más relevante que el contenido de lípidos.
Quo.

sábado, 25 de mayo de 2019

Embalse del Arlanzón




.El embalse del Arlanzón está ubicado en la parte oriental de la provincia de Burgos, en el término municipal de Villasur de Herreros, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Su titular es la Confederación Hidrográfica del Duero, entidad responsable de su gestión.

Se trata de una presa de hormigón, tipo gravedad en planta curva, construida en la cabecera de la cuenca del río Arlanzón con la función de regulación. De esta forma, se buscaba controlar las aportaciones que recibe el río e impedir que el deshielo de la nieve procedente de la Sierra de La Demanda ocasionase importantes crecidas de caudal y se provocasen inundaciones. Y es que la ciudad de Burgos y todo el cauce bajo del río sufrieron periódicas inundaciones durante su historia (prueba de ello son las marcas que muestran la altura que alcanzó el agua en el Ayuntamiento de Burgos). Tras la inundación de 1930 ​se decidió la construcción de la presa.

Su construcción se decidió en el año 1929 y la presa terminó su construcción cuatro años más tarde.

Esta solución no fue suficiente, pues su capacidad de 22 millones de metros cúbicos no cubría las deficiencias del suministro. Se optó por realizar un segundo embalse impulsado por el “Proyecto de construcción de la Presa de Úzquiza en el río Arlanzón” en 1967, proyecto éste que no terminó de cuajar.

Fue ya en el año 1983 cuando se realizó el embalse de Úzquiza, a escasos kilómetros del de Arlanzón.
Dentro de sus aguas están permitidas casi todas las actividades deportivas, si exceptuamos la navegación a motor. La presa, que ha sido recientemente sometida a un ambicioso plan de modernización, es de las conocidas como de gravedad de planta curva, tiene una altura sobre cimientos ligeramente superior a los 47 metros.

A día de hoy, ambos embalses se gestionan conjuntamente para realizar el abastecimiento a la comarca de Burgos. La regulación principal del río Arlanzón se realiza en el más moderno embalse de Úzquiza.

lunes, 20 de mayo de 2019

Mitos sobre tomar el sol





¿Mientras no te quemes, no pasa nada? ¿Broncearse es necesario para la vitamina D? ¿Solo los rayos UVB son dañinos?

Repasamos los mitos más comunes sobre tomar el sol.

 Mito 1: Necesitas un bronceado base

 Muchos piensan que es necesario broncearse un poco para evitar quemarse con el sol durante las vacaciones de verano, pero esto es un error, según explica Madeliene Gainers de Anne Arundel Dermatology de Florida. "Un bronceado en sí mismo es evidencia de daño en la piel", explica. "La piel parece más oscura porque redistribuye la melanina en un esfuerzo por protegerse". Lo cierto es que lo que llamamos bronceado "saludable" podría provocar daños irreversibles en la piel en el futuro.

 Mito 2: El bronceado es necesario para la vitamina D

 Si vives en una zona donde el sol suele estar limitado en los meses de invierno, probablemente has escuchado alguna vez que que es una buena idea usar una cama de bronceado para mantener un nivel saludable de vitamina D. Sin embargo, esto no es cierto. "No hay ninguna razón para dañar la piel, ponerse a sí mismo en riesgo de cáncer de piel y envejecimiento acelerado, para obtener vitamina D. Lograr niveles adecuados de vitamina D se puede hacer a través de una dieta adecuada y suplementos sin dañar la piel", aclara Gainers.

Mito 3: Las personas con piel más oscura no deben preocuparse por usar protector solar

 Las personas de piel clara tienden a darse cuenta de que es mejor evitar la exposición al sol. Pero es un mito común pensar que las personas con piel más oscura no necesitan tomar las mismas precauciones.

Karyn Grossman, de Grossman Dermatology en Santa Mónica y Nueva York, también expone que cualquier bronceado daña al código genético de la piel. "Es este daño el que finalmente conduce al cáncer de piel y al envejecimiento", aclara “Y esto se aplica a la piel de todos los colores. Tener una piel de tono más oscuro o una piel que broncea fácilmente no significa que esté bien broncearse. Aún estás dañando tu piel ". Y es que las personas con piel oscura pueden desarrollar cáncer de piel y experimentar fotoenvejecimiento  envejecimiento prematuro de la piel causado por la exposición repetida al sol).

 Mito 4: La exposición al sol es la única forma de lograr un brillo saludable

Es comprensible que muchos se vean mejor con la piel bronceada, pero no es necesario poner la piel en riesgo para lograr esos resultados. "Hoy en día hay varios bronceadores, de apariencia natural y que son eficaces. No hay razón para dañar tu piel si quieres lucir bronceado", dijo Gainers.

 Mito 5: Sólo los rayos UVB son dañinos

 Hay dos tipos diferentes de rayos UV: los rayos UVA y UVB. Los rayos UVB tienden a tener mala reputación, ya que se asocian más con las quemaduras solares y el desarrollo de cáncer de piel; pero eso no significa que los rayos UVA sean seguros. Estos últimos están más asociados a las arrugas y la textura irregular de la piel.

Mucha gente piensa que debido a que las camas bronceadoras dependen más de los rayos UVA, son más seguras que el bronceado al aire libre. Pero estos rayos pueden ser más dañinos para el ADN de la piel, especialmente con la exposición prolongada. Y ese daño es, en última instancia, lo que puede conducir al cáncer de piel.

 Mito 6: La mayoría de los cánceres de piel representan un problema menor

 Muchas personas han conocido al menos una persona que ha tenido un problema de cáncer de piel. Y en muchos casos, se queda en una pequeña cicatriz. Pero es importante saber cuán mortal puede ser el cáncer de piel. El cáncer de piel es realmente una epidemia en nuestros días.

 Mito 7: Mientras no te quemes, el bronceado es seguro

 En caso de que aún no esté claro, cualquier bronceado puede prepararnos para futuros problemas de la piel. Y es que ya lo hemos comentado: el bronceado puede causar fotoenvejecimiento y predisponernos a cáncer de piel. El problema es que la mayoría de las personas ignoran esos riesgos futuros porque no pueden verlos a día de hoy.

 Cómo proteger la piel
 Usa ropa de protección solar.
-Busca la sombra entre las 10 a.m. y las 2 p.m., cuando la radiación ultravioleta del sol es más intensa.
-Usa un sombrero de ala ancha y gafas de sol.
-Échate crema solar

 La protección solar es muy importante. Aparte de evitar el sol, la protección solar es la mejor herramienta que puede usar para protegerse del cáncer de piel. El protector solar generalmente se debe aplicar unos 30 minutos antes de la exposición al sol y se debe volver a aplicar al menos cada dos horas una vez que estemos en el exterior.

Los dermatólogos hacen hincapié en que debemos proteger áreas sensibles y que se suelen pasan por alto, como las orejas, los labios, los párpados y los bordes alrededor de la ropa.

Es recomendable optar por un protector solar con un SPF 30+ o más y aplicarlo aproximadamente media hora antes de exponerse al sol. Si tienes pensado pasar muchas horas al sol, lo mejor es optar por protección SPF 50+.
Muy interesante.






miércoles, 15 de mayo de 2019

Las Gallinejas





Gallinejas: qué son, ¿dan asco?, por qué entusiasman en Madrid y dónde comer las mejores

Todo lo que siempre quisiste saber (o lo que nunca te planteaste) sobre uno de los platos más castizos de la Villa en el día de San Isidro, patrón capitalino.

Estas son las gallinejas que prepara Gabino Domingo en la mítica Freiduría de Gallinejas de la calle Embajadores. Nada menos que 65 años lleva esta casa preparando este plato tan castizo. Y no tiene tan mala pinta ¿no?
“No se puede saber lo que son las gallinejas; no se logrará saber, aunque las probemos, ni aunque las clasifique y nos explique lo que son un dueño de carnicería”. Lo decía el ingenioso y callejero Gómez de la Serna en sus Nostalgias de Madrid (1955), aunque nosotros, qué osadía, lo vamos a poner en duda.

Qué demonios son las gallinejas

No le faltaba razón a este grande de las letras, y es que la definición oficial nunca ha estado exenta de polémica. Según la RAE, ahora, las gallinejas son las “tripas fritas de cordero o de cabrito, y que antes procedían de otros animales, que constituyen un plato popular de Madrid”.
Esto es ahora, repetimos. Hasta hace cuatro años se explicaban como "tripas fritas de gallina" porque es de lo que se hacían originariamente, de ahí su nombre.

Gabino Domingo batalló con la Academia para este cambio. Se ha pasado la vida al frente de la freiduría más mítica de la capital (65 años en activo nada menos), la del número 84 de la calle Embajadores (el bar no se puede llamar de forma más clara: Freiduría de Gallinejas) y es toda una eminencia gallinejera. No hay experto mayor en su definición. Tanto, que hasta la escribió en verso:


“¿Qué son las gallinejas? Preguntaba una paisana, y le dijo con gracia una vecina: ‘Mira chica, no hay comida en Madrid tan rica y castiza y con tan buenos sabores como las gallinejas que sirven en la calle de Embajadores”.

Ya en prosa, Gabinio Domingo es claro y conciso: “Las gallinejas son el intestino delgado del cordero (mejor lechal). Suelen llevar trocitos de entresijos, que son el mesenterio del animal”. En cristiano, el mesenterio es lo que mantiene y une los intestinos dentro de la cavidad abdominal. O sea, el entresijo es parte de la gallineja. Y lo usual es servirlos juntos, fritos en su propio sebo, no en aceite. Primera duda aclarada.
Gabino no solo les ha dedicado un poema, porque él es prolífico escritor. Tiene hasta un libro, Las gallinejas, dedicado al plato más castizo de la Villa, cuyo aroma invade estos días, con mejor o peor fortuna, los aledaños de la Pradera de San Isidro.

Cómo surgió con alimento típicamente madrileño
“El origen de esta comida está íntimamente ligado a la carencia y la escasez”, relata en sus páginas Gabino Domingo junto a David Sanz. Eran los despojos, de lo que fuera (también de la gallina, de ahí su nombre), seguro que no solo de los seis tiernos lechales (¡seis!) que hacen falta hoy para una sola ración. Estos restos se ofrecían desde mediados del siglo XIX en el antiguo matadero de Puerta de Toledo (centro de Madrid) a quienes se acercaban a pedir algo que echarse a la boca.

La necesidad acabó por convertirse en oportunidad y, como aquello resultó que estaba bueno, era contundente y alimentaba con creces, cuando se construyó el nuevo matadero de Legazpi empezó a regularse su venta a través de licencias (“suertes”) otorgadas a mujeres que las vendían después en los barrios obreros. De una de esas suertes viene la freiduría de Gabino, ya con el cordero como estrella por ese inconfundible sabor a su grasita.

Consultamos con una experta en nutrición para confirmar que no podemos comer gallinejas todos los días, pero no pasa nada por atizarse unas de cuando en cuando. La médica nutricionista del estudio de Paz Herrera, Julia E. Almoguera Montero, comenta su alto aporte energético: “100 gramos de gallinejas suponen 233 calorías, con un valor nutricional de 20,30 gramos de grasas, 12,50 de proteínas y prácticamente cero hidratos de carbono”. ¡Ojo con el colesterol, pues!