lunes, 13 de abril de 2009

El valle del Ambroz



Situado en el corazón de las Sierras del norte de Extremadura, flaqueado por el Valle del Jerte, Plasencia y la Sierra de Bejar y atravesado por la carretera N-630 (Gijón-Sevilla) o Ruta de la Plata está Hervás.

Su privilegiada situación lo convierte en un verdadero vergel de la naturaleza, con un microclima especial que proporciona inviernos suaves y veranos frescos. En apenas 30 kilómetros se pasa de alturas superiores a los 2100 m. que abrigan de los vientos fríos del norte y con nieve gran parte del año, hasta los 400 m. donde la dehesa muestra su esplendor. Podemos decir que es un pequeño frasco donde se reúnen todas las esencias, un muestrario de diversos ecosistemas de gran riqueza.

En este vergel, acabo de pasar unos días de descanso y relax. Disfrutando de la primavera. Viendo como los cerezos con apenas 10 días de floración forman un manto blanco. Hoy les he visto repletos de pequeñas cerezas verdes, y muy pronto, en apenas dos meses, estarán con su color rojizo y maduro para poder degustar este delicioso fruto.
He disfrutado del senderismo, por esos bosques de castaños gallegos y pinos y he observado ese paisaje tan verde y florido típico de la primavera.

Hoy me encuentro otra vez en mi Madrid querido, con todo su bullicio de gentes, coches, contaminación. Esperando que llegue otro puente para poder escaparme otra vez a Hervás y disfrutar de esa maravillosa naturaleza.

domingo, 12 de abril de 2009

Usar la imaginación

Una antigua leyenda cuenta que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a su mujer. En realidad, el verdadero autor era un noble del reino que había comprado los servicios del juez, para que las sospechas recayeran en el marido de la mujer asesinada. El infeliz marido fue llevado a juicio donde las posiblidades de escapar de la horca eran escasas.
Cuando el Juez tuvo al acusado en la sala, frente a él, le dijo: "Dejaremos en manos de Dios tu destino. En cada uno de estos dos papeles hay una palabra escrita. En uno aparece la palabra inocente y en el otro culpable. Escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino."

Pero la suerte ya estaba echada. El juez había escrito en los dos papeles la misma palabra: culpable. El marido intuyendo que allí había trampa escondida escogió uno de los papeles. Y ante la espectación de los allí presentes, hizo una bola con el papel y se lo tragó.
Sorprendidos e indignados todos los presentes empezaron a protestar: ¡Lo engulló!, ¿Cómo es posible? Y ahora, ¿cómo se va a saber el veredicto? El acusado sonrió al juez y respondió que era muy sencillo: "al leer lo que había escrito en el papel que quedaba se sabría la sentencia definitiva". Y a regañadientes, el juez se vió obligado a liberar al acusado y desde entonces se dice que cuando todo parece perdido es bueno usar la imaginación.

viernes, 3 de abril de 2009

Danza Serrana Burgalesa

En Salas de los Infantes (Burgos) se bailaba en todas las festividades importantes y los mozos y mozas rivalizaban en las coplas, logrando un gran efecto musical resaltado por las castañuelas de los danzadores -la danza es mixta y puede ser bailada por 4, 6 u 8 parejas. En algunos casos, además de los panderos y panderetas, y si algún virtuoso se encontraba a mano, acompañaba el canto con el rabel o la guitarra. Así era esta danza tal y como la recogí y como la siguen bailando en la actualidad los serranos y los grupos de danzas existentes en nuestra provincia.

Las mocitas de la sierra
todas se quieren casar,
pero los mozos serranos
dicen que lo pensarán.

Serranita, serranita,
serrana de mis amores,
sal hermosa a la ventana,
que vienen los rondadores.

Con las mozas de la sierra
poca broma has de gastar,
por las buenas lo que quieras
por las malas ni pensar.

Serranita…
Cuando vayas a la sierra
no pases por el pinar,
porque dicen que las mozas
al pinar van a cazar.

Serranita…
Cuando vayas a la fuente
cuídate del delantal,
que las mozas que lo pierden
tardan años en casar.

Serranita….
Noches claras de la sierra
son buenas para rondar
en lo alto luna clara
y en la tierra enamorar.

Serranita…
Cuando una moza serrana
amores quiere tener,
se pone todas las galas
sin dejar un alfiler.

jueves, 2 de abril de 2009

Minas de Carbón



En Pineda de la Sierra, Burgos, hasta no hace mucho tiempo hubo alguna mina subterránea de carbón en funcionamiento. Estas explotaciones eran pequeñas y la extracción se hacia manualmente y con poco personal. Hoy en día, solo hay una bocamina abierta como recuerdo. Las demás están cegadas por lo que no hay ningún peligro para las personas ni para los animales.

Precisamente la que tiene la entrada abierta es la última que ha estado en explotación.
Para sacar el carbón al exterior se utilizaba una vía y unas vagonetas, ya que el túnel era en horizontal. Unas veces las empujaban las personas y en otras ocasiones se empleó un burro para que tirase de las vagonetas. Este burro se llamaba “Felipe”.

En otra mina subterránea, la explotación era un pozo. La boca estaba a la altura del rió. Para sacar el carbón a la superficie se utilizaba una polea. Recuerdo que el dueño de la mina se llamaba Julián y se trajo un coche. No sé de donde lo sacó, era un Rolls-Royce. Dejó solo la cabina de adelante, retiró las ruedas traseras y montó la polea al eje. Así se subían las vagonetas de carbón hasta la superficie.

Más de una vez el encargado que estaba al cargo de ello, retiraba las poleas, montaba las ruedas traseras al coche y dábamos un paseo por la zona. Así fue la primera vez que me di un paseo en un Rolls-Royce.

Luego fuera de la mina, había unos lavaderos y se lavaba el carbón. El carbón iba a un sitio y al otro todas las piedras o malezas que no servían. Se hacían montones de carbón limpio y se depositaba en una tolva, para desde allí cargarlo directamente a los Camiones que venían a recogerlo. Tambien se cargaban los camiones manualmente con una pala.

El horario de trabajo que tenían en la mina, era como cualquier otro sitio. Peligro sí, los mineros que estaban mucho tiempo expuestos al carbón, podían contraer una enfermedad mortal llamada silicosis. El que está dentro de la mina picando el carbón y el que lo retira, es el que tiene el trabajo mas peligroso. Seguridad en la mina sí. Se ponían todas las medidas necesarias para que no sucediera nada, y de hecho no sucedió nada relevante.

martes, 31 de marzo de 2009

Por qué cuando dormimos dejamos la mano semiabierta?



En condiciones de relajación total, cuando los músculos y los tendones se distienden, la mano adopta una posición que no es del todo abierta ni cerrada. Su grado de abertura depende de cómo esté apoyada: si descansa sobre el dorso, tiende a quedarse semiabierta, porque los dedos caen sobre la palma por su propio peso; si se apoya sobre la palma, entonces el peso de la mano y del brazo la aplasta de modo que se queda prácticamente abierta o por el contrario, cerrada en un puño. Las distintas posiciones de relajación ocurren en función del equilibrio entre la fuerza de la gravedad, el peso de la mano y el rozamiento con la superficie de apoyo. No siempre las posturas que parecen naturales, como la de la mano extendida, se corresponden con un estado de relax muscular. De hecho, para poner los dedos estirados hay que hacer un esfuerzo adicional. Lo mismo sucede con la cabeza. Esta se mantiene erguida todo el día aparentemente sin esfuerzo, pero en realidad lo logra gracias a la mediación de la poderosa musculatura del cuello. Sin su trabajo, la testa estaría tan inestable como la de un recién nacido.
(Extraído de Muy Interesante)

sábado, 28 de marzo de 2009

Romería a San Pedro



En el mes de mayo el sábado más cercano al día de San Pedro, se celebra en Pineda de la Sierra una romería en su honor. Ese día muchos pinedanos ausentes acuden a la celebración. Se baja desde el pueblo hasta la ermita del santo, allí se celebra una misa por los clérigos y hermanos Daniel y Valeriano artífices de que siga viva esta Romería.

Después de la misa, en la pradera, el Ayuntamiento invita a los asistentes a un bocadillo exquisito que esta compuesto de: bonito o chicharro, pimientos y guindillas, acompañado con la correspondiente botella de vino.

Es una forma de pasar el día todos reunidos y de encontrarnos los lugareños recordando nuestro pasado de infancia y juventud, y poder cambiar impresiones y así año tras año seguir celebrando la romería para que no se pierda la tradición.

Historia de Pineda de la Sierra



PINEDA DE LA SIERRA salió airosa de la crisis napoleónica. Por aquí actuó el famoso Cura Merino y los mozos de la Villa supieron acompañarle en su glorioso empeño. Sin embargo, el siglo XIX traería grandes cambios a la Sierra. Al comenzar la década de los Cuarenta de este siglo, PINEDA mantenía su población en 228 habitantes. Ya se explotaban dos minas de carbón de piedra y la minería era una ilusión de futuro; al tradicional cultivo del centeno y del lino se había unido la patata. Aunque algo disminuidos se mantenían los rebaños de vacuno, de caballar, de ovejas merinas y de churras, así como el esquileo y el lavado de lanas. Se cuidaban los montes de roble y de hayas; dos molinos cantaban sus canciones de molinería; se practicaba la pesca y la caza mayor, incluido el lobo. La iglesia románica de San Esteban adornada con altares barrocos, se cuidaba como la joya de la Villa y la escuela funcionaba con 60 niños, cuyo maestro recibía 1.500 reales. Se contribuía al Estado con 4.383 reales y el presupuesto municipal ascendía a 6.000.

La minería fue la gran ilusión serrana del siglo XIX y parte del XX. Quienes hurgaban en las entrañas de la Sierra descubrían venas de hierro, de cobre, de plomo, de carbón y de otros minerales. PINEDA resultaba una población muy favorecida. Se descubrieron hierro, plomo y galena; en 1863 se explotaban 7 minas de carbón y era famosa la mina de plomo llamada "Carmina". Cuando se construyó el llamado Ferrocarril Minero, se le hizo pasar por PINEDA en su trayecto entre Villafría y Monterrubio de la Demanda. La ilusión se redujo a competencia entre los capitalistas, a dificultades en la explotación y transportes y a calidades de los productos. Prácticamente, a mediados del siglo XX se había abandonado las minas y el Ferrocarril Minero, tras una fraudulenta quiebra, pasó a ser una raya en los mapas de la época

Al doblar el siglo XIX, Pineda registraba la mayor población de su historia, con 472 habitantes que en el año 1950 eran ya 338. Pero entonces le correspondió otra suerte se dejo de explotar el carbón, se paso al Turismo y el Deporte de la Nieve y del Montañismo. Hoy en día solo hay 126 habitantes.