Una vez, un sufí le preguntó a un aspirante a discípulo:
—Si tuvieses una casa, ¿la donarías para el Trabajo Sufí?
—Sí —respondió el aspirante.
—¿Abandonarías a tu familia, si tuvieses familia, y seguirías el Sendero de la Verdad?
—Con toda seguridad.
—¿Y si tuvieses dos camisas, ¿donarías una de las dos para la Causa?
—¡Por supuesto que no!
—¿Por qué no?
—¡Porque sí tengo dos camisas!
—Si tuvieses una casa, ¿la donarías para el Trabajo Sufí?
—Sí —respondió el aspirante.
—¿Abandonarías a tu familia, si tuvieses familia, y seguirías el Sendero de la Verdad?
—Con toda seguridad.
—¿Y si tuvieses dos camisas, ¿donarías una de las dos para la Causa?
—¡Por supuesto que no!
—¿Por qué no?
—¡Porque sí tengo dos camisas!
2 comentarios:
Esto demuestra lo difÍcil que es dar de lo que se tiene, importante paradoja y cuento me ha encantando y te hace pensar muchasr cosas a pesar de su brevedad.
besos
ALMA
PD NOS IMPRESIONAS DÍA DÍA CON TAS BUENAS ENTRADAS.¡sigue así!
Cuando a uno le ponen con las verdades por delante...
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