lunes, 7 de diciembre de 2015

LA MASCA (Tenerife)


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Nuestra singladura de hoy comienza tomando la autopista TF-1, con dirección al suroeste de la Isla.  Después de dejar la autopista, conectamos con la TF-82, que nos lleva hasta Santiago del Teide; en esta última población giramos a la izquierda para enlazar con la TF–436. Este desvío se encuentra bien señalizado, con información horizontal y vertical.

Otra opción válida es subir por el norte ,Icod de Los Vinos, los Acantilados de La Culata, El Tanque, Erjos y llegar hasta Santiago del Teide y Masca.
Esta opción es más corta, pero tiene el hándicap de la sinuosidad de la carretera.

Masca es un caserío perteneciente al municipio de Buenavista del Norte de Tenerife (Canarias, España). Se encuentra situado en la punta noroeste de la isla en el Macizo de Teno, dentro del parque rural del mismo nombre, a once kilómetros del casco urbano de Buenavista del Norte y a una altitud media de 750 m. Al llegar al Mirador de Cherfe te encuentras con un autobar que (lleva más de 20 años en el mismo sitio, atendiendo a los turistas) y se encuentra al borde de la carretera.

En Masca se pueden encontrar profundos barrancos y acantilados que terminan en el Océano Atlántico entre la vegetación y las curvadas carreteras. Tiene la reputación de haber sido un escondite de los piratas. Masca destaca también por su arquitectura tradicional, pese a que la mayoría de sus construcciones no tengan una gran antigüedad. El caserío de Masca conserva la mejor muestra de arquitectura rural de toda Canarias.

Existe un lugar en Masca en el que antiguamente los aborígenes guanches hacían ofrendas a las entidades divinas que veneraban, siendo de esta manera un lugar sagrado que es inmediatamente percibido como tal por el hombre moderno que se adentra en los senderos que acercan a este paraje.
Resumiendo, un placer para la vista.

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viernes, 4 de diciembre de 2015

Llevamos haciendo caca mal toda la vida, según la ciencia



¿Eres de los que se sienta en el wc a defecar, hacer caca, o como quieras llamarlo? Pues debes saber que llevas haciéndolo mal toda la vida. Si tu salud te importa, sigue leyendo...

 De hecho, los músculos del intestino deben empujar los excrementos por distintos recovecos de las entrañas en lugar de hacerlo directamente, lo que es malo para la salud. Esta costumbre, día tras días, puede costarte nada menos que una diverticulosis, es decir, bolsas en el colon derivadas de la presión excesiva de las partes más débiles del aparato excretor.

¿Cuál sería, por tanto, la posición correcta para hacer caca? Aunque parezca incómodo, la respuesta es 'de cuclillas'. De esta forma, evacuamos directamente sin ningún esfuerzo adicional. Es así como nos ha diseñado la madre naturaleza. ¿Sorprendido?

Pero como entendemos que ahora es demasiado tarde para cambiar las costumbres del hogar y que probablemente Roca no haya diseñado el váter para evacuar de cuclillas, hay un curioso modo de conseguir esta postura y que las heces salgan libremente del cuerpo sin dañar el tejido intestinal o las paredes interiores de los músculos.

Según la autora del libro Darm mit charme (que trata esta temática desde el punto de vista de la ciencia), Giulia Enders, basta con colocar un pequeño taburete sobre los pies mientras estás sentado para conseguir cambiar tu angulo de 90 a 35 grados.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El Refugio de Altavista




En el Refugio de Altavista del Teide casi podrás tocar las estrellas bajo uno de los mejores cielos del mundo para su observación y recuperar fuerzas para la caminata que te llevará al Pico del Teide y contemplar uno de los amaneceres más espectaculares jamás vistos. Si se aloja en el Refugio y sube antes de las 9am no necesita permiso del Parque para acceder al Pico.

El Refugio de Altavista del Teide consta de dos edificaciones y está dotado de: enfermería, salón, comedor y cocina. Tiene tres dormitorios comunes con una capacidad total para 54 visitantes.  Las estancias disponen de calefacción y las camas están totalmente equipadas con sábanas y cálidos edredones -no es imprescindible llevar saco de dormir-. Dispone de aseos sin duchas.

El Refugio ofrece la venta de bebidas calientes, refrescos y agua, así como la posibilidad de calentar comida.
El refugio original se construyó en 1892  y el Cabildo Insular de Tenerife se hizo cargo del mismo en 1950. Ha sido reformado totalmente en 2007.
El tiempo máximo de estancia está limitado a UNA NOCHE; los usuarios reciben al llegar los enseres de cama y pueden calentar alimentos y líquidos en la cocina.
Está abierto todo el año, cerrando exclusivamente si las condiciones meteorológicas son muy adversas.


lunes, 23 de noviembre de 2015

El sentido del gusto está en el cerebro, no en la lengua




Puede activarse o apagarse mediante la manipulación de ciertas regiones del cerebro.


 A pesar de nuestras creencias, un equipo de científicos de bioquímica, biofísica molecular y neurociencia del Centro Médico de la Universidad de Columbia (EE.UU.) ha descubierto que a pesar de los receptores del gusto situados en la lengua, es nuestro cerebro el que realmente reconoce los sabores; esto es, el sentido del gusto se encuentra en el cerebro y no en la lengua.
 “El gusto, tal y como lo entendemos todos, está en última instancia en el cerebro. Los receptores del gusto de la lengua detectan lo dulce o lo amargo pero es el cerebro el que proporciona sentido a estos productos químicos”, explica Charles S. Zuker, líder del estudio.

Los investigadores demostraron esta hipótesis gracias a la manipulación de las células del cerebro en un grupo de ratones de laboratorio que les permitió cambiar la forma en la que los ratones saboreaban una determinada sustancia. Así, teniendo en cuenta que es un ú
Así, teniendo en cuenta que es un único conjunto de células en el cerebro las que son responsables de la detección de todos los gustos, los investigadores utilizaron la optogenética para activar o desactivar deliberadamente neuronas específicas con un láser.

 El resultado fue que al silenciar las neuronas asociadas al sabor dulce, los roedores eran incapaces de identificar el sabor dulce, pero aún detectaban el amargo. Realizando el experimento contrario, silenciando las neuronas para el sabor amargo, los ratones no pudieron reconocer este sabor pero sí el dulce. Además, esta hipótesis se confirmó también incluso administrándoles simplemente agua del grifo. Los roedores sentían náuseas o conductas asociadas al dulce (aumentando su ingesta) simplemente encendiendo o apagando las neuronas correspondientes a estos dos sabores principales.
 “Estos experimentos demuestran formalmente que el sentido del gusto está completamente cableado, independientemente del aprendizaje o de la experiencia”, concluye Zuker.

El estudio ha sido publicado en la revista Nature.





domingo, 22 de noviembre de 2015

La muralla del Infierno



Apodados por los guanches con el nombre de la "muralla del infierno", los acantilados de Los Gigantes son uno de los parajes naturales más espectaculares de Tenerife: un farallón de roca volcánica de 600 metros de altura que cae en vertical adentrándose en el océano otros 30 metros bajo el agua.

Los Gigantes se extienden a lo largo de 15 Km de costa hasta Punta de Teno, en el extremo noroccidental de la isla.

Sin duda, la mejor manera de contemplarlos en toda su plenitud es desde el mar (por tierra son prácticamente infranqueables). Yo pude hacerlo al realizar una excursión para avistar ballenas Calderones que partía desde el puerto de Los Gigantes. Es un sitio ideal para practicar submarinismo y bañarse en pequeñas calas desiertas de aguas totalmente cristalinas.


miércoles, 28 de octubre de 2015

El multicolor otoño de la Demanda Burgalesa




Los bosques de la sierra burgalesa ofrecen estos días un arcoíris de rojos, amarillos, ocres y verdes dignos de disfrutar. La empresa Demanda Natural organiza desde 2012 rutas a la carta.

Cualquier época del año es buena para visitar uno de los rincones más espectaculares de la provincia de Burgos, la Sierra de la Demanda, pero sin duda, durante el otoño es cuando más magia desprenden sus bosques de pino, roble y haya, ofreciendo un espectáculo cromático que invita a perderse y caminar con sigilo entre ellos, a pisar sus hojas caídas, a escuchar sus arroyos y a colmar la vista mientras se respira uno de los aires más puros. Toda una experiencia en la naturaleza que se completa con arte, con fauna, con micología, con historia y con la rica gastronomía que ofrece esta comarca burgalesa, al sureste de la provincia.
Para que se pueda disfrutar de esta comarca en todo su esplendor durante el otoño, proponemos una serie de itinerarios y de lugares que merece la pena visitar durante esta época, así que fuera la pereza, a preparar la mochila y las zapatillas y a deleitarse de lo que ofrece nuestra Tierra, porque como la mayoría de la belleza, la que ofrece el otoño también es efímera.
Quintanar de la Sierra será el punto de partida para algunas de estas rutas, que nos llevarán hasta Peñas Corvillas, el Empedrado y las lagunas de Neila o las necrópolis de Cuyacabras y su robledal. Para sentir lo que es estar dentro de un bosque de cuento y tener la sensación de que en cualquier momento van a aparecer pequeños duendes, hay que comenzar a caminar desde el puente de la Ponderosa arroyo arriba con dirección al puente de Las Tabladas.

Peñas Corvillas. A dos kilómetros aproximadamente, mientras se asciende y comienzan a aparecer las hayas, se llega hasta Peñas Corvillas, un lugar mágico, donde el agua cae en cascada entre unas grandes piedras, donde el verde y mullido musgo lo cubre todo, y donde las hojas de las enormes hayas acarician el suelo desde sus largas ramas antes de terminar de desnudar los árboles.
Escuchar únicamente el agua correr y observar la variedad de tonos que ofrece la naturaleza en este rincón, desde verdes a rojizos, marrones y amarillos, compensa la llegada hasta él. «El lugar se encuentra así de conservado porque está escondido y no se visita de forma masificada, sino con pequeños grupos», explica María José Santamaría, que desde el año 2012 gestiona junto a Esther Pellitero la empresa Demanda Natural, que ofrece rutas a medida por la Sierra de la Demanda.  «Pedimos respeto por el medio ambiente y por los lugares que mostramos. Durante las visitas guiadas también explicamos el por qué esto se conserva así y como ha sido el cuidado tradicional de los bosques en esta zona durante nuestros antepasados», señala esta joven emprendedora, que asegura que la gente ‘alucina’ cuando llega hasta Peñas Corvillas. «Hay quien nos ha dicho que le gustaría desayunar aquí todos los días», señala María José, de Demanda Natural, que también forma parte del programa Brotes, una iniciativa donde el aula es el bosque y donde se enseñan conocimientos forestales a los más pequeños.

El Empedrado. Para contemplar y perderse en parte de la gran masa forestal que tiene esta comarca existe un mirador único, escondido y sorprendente, El Empedrado. Para llegar a él hay que partir del aparcamiento del refugio de las lagunas de Neila, hotel-restaurante cerrado actualmente al público. En su parte trasera comienza una ruta que conduce hasta el destino. Durante el trayecto, de apenas quince minutos y llano, es posible encontrarse distintas variedades de setas, especialmente boletus. El camino está acompañado por pinos adultos, de poca altura debido al suelo empedrado que los acoge pero de sorprendente grosor. Durante la caminata también es posible encontrarse con algunos de los últimos arándanos de la temporada y cuyas hojas están cogiendo un hermoso tono bermejo.
La apertura del bosque tras un bonito trayecto anuncia la llegada a El Empedrado, como se conoce a esta enorme losa de roca en medio del bosque, con grietas y que culmina en un cortado desde el que se divisa la provincia de Soria, la comunidad de La Rioja, el pico Urbión, la Sierra de Neila o la dehesa de Canicosa. Una ventana impresionante al valle del Arlanza, que corta la respiración. «Cuando venimos con gente les invitamos a tumbarse boca abajo y asomar la cabeza por la roca. La sensación es como de estar volando», explica María José, que recuerda que el encanto de este singular espacio también se debe a lo poco masificado que está. «Para mayor seguridad es mejor contratar una ruta con guías, ya que además de enseñarte el lugar, te explicamos muchas cosas que de otra forma pasarían desapercibidas y que ayudan a entender mucho mejor este entorno». Una vez en El Empedrado, una de las opciones es regresar hasta el refugio por el mismo camino o continuar con una ruta circular que conduce a las lagunas de Neila. “La duración es entre tres o cuatro horas, pero es conveniente hacerlo con alguien que conozca el camino y pueda guiarte, porque sino es fácil perderse», comenta Esther Pellitero, que recuerda que dentro de un tiempo esta zona comenzará a tener entre medio metro y un metro de nieve y que aguantará hasta bien entrada la primavera. Hasta hace unos días, incluso si hay alguno rezagado, en esta zona puede escucharse con claridad la berrea de los ciervos.
También en Quintanar merece la pena acercarse hasta la necrópolis de Cuyacabras, una de las mayores concentraciones de tumbas paleocristianas de Europa y que durante esta época suelen cubrirse con las hojas de los robles centenarios que les rodean. Disfrutando a través de este bello robledal se puede seguir hasta Cueva Andrés para después continuar hasta el yacimiento de La Cerca, Revenga y la Casa de la Madera. Un trayecto con los árboles y sus colores como protagonistas.

Cañón del Río Lobos. La parte burgalesa del Cañón del Río Lobos, en Hontoria del Pinar, es para Esther Pellitero la gran desconocida y la más bonita. Cubierta por pino laricio y vegetación propia de ribera, que torna sus colores a cobrizo durante estos días, esta zona también ofrece la posibilidad de disfrutar de cientos de buitres que la sobrevuelan y que viven en las paredes del cañón.
«Las rocas son muy calizas y albergan muchas grutas y simas. Además, durante esta época, el río comienza a llevar agua, a diferencia del verano, en el que ha estado seco», señala.
También dentro de la parte burgalesa del Cañón merece la pena asomarse al mirador de Costalago, para disfrutar de la extensa dehesa de Hontoria del Pinar, y subir hasta el Pico de Navas, el punto más elevado del parque natural y que ofrece unas impresionantes vistas.

Hayedos y robledales. Algunos de los mejores hayedos de la Sierra de la Demanda se encuentran entre las localidades de Riocavado y Pineda de la Sierra. Una buena manera de poder disfrutar de estos bosques es realizando el tramo de la Vía Verde del Ferrocarril Minero que une ambas localidades.
Poder caminar junto al río Arlanzón, nacido unos metros más arriba, y mirar las laderas para perderse entre la mezcla de rojizos y amarillos que ofrecen los árboles es un buen motivo para decantarse por esta propuesta. También merece la pena adentrarse en los hayedos de Santa Cruz y Fresneda.
Igualmente espectaculares son las dehesas de roble de Huerta de Arriba, Monterrubio de la Demanda, Tolbaños de Abajo o Palacios de la Sierra, esta última con ejemplares de quercus petraea de gran tamaño y con fácil acceso. También merece la pena adentrarse en los sabinares del Arlanza, especialmente bonitos entre Hortigüela y Covarrubias.
Fuente: diario de burgos.


sábado, 24 de octubre de 2015

Robledal de la Laguna de la Cantera (Burgos)



En la localidad burgalesa de Huerta de Arriba encontramos bastos bosques centenarios que podemos recorrer paseando tanto tiempo como deseemos. Allí se ubica una zona de unas 400 hectáreas de robledal al que se le estiman más de 1000 años de antigüedad.

Ya los pueblos íberos admiraban este bosque, cuyo perímetro se encuentra rodeado de hayas, acebos y robles rebollo, robles albar y pinos albares. Entre todos estos árboles, el más conocido es el roble de la Laguna de la Cantera o roble Tres Mojones con más de 10 metros de altura y una longevidad de 800 años. Actualmente su tronco tiene una circunferencia de más de 8,6 metros.