A tod@s los que pasáis por el blog “El Burgalés” quiero agradeceros vuestra entrada en el blog y haceros llegar, mis mejores deseos de felicidad para esta Navidad y Año Nuevo. Que el 2019 sea un año lleno de paz y bien-estar para tod@s y poder seguir navegando juntos por este pequeño espacio virtual lleno de sorpresas.
viernes, 14 de diciembre de 2018
Feliz Navidad y Año Nuevo
A tod@s los que pasáis por el blog “El Burgalés” quiero agradeceros vuestra entrada en el blog y haceros llegar, mis mejores deseos de felicidad para esta Navidad y Año Nuevo. Que el 2019 sea un año lleno de paz y bien-estar para tod@s y poder seguir navegando juntos por este pequeño espacio virtual lleno de sorpresas.
viernes, 30 de noviembre de 2018
Esto es lo que pasa cuando te aguantas la orina
Puede que no lo parezca, pero la vejiga adulta puede
contener hasta medio litro de orina antes de que sintamos la necesidad de ir al
baño.
Nuestro cuerpo sabe cuánto se acumula porque la pared de la
vejiga está llena de pequeños receptores que envían un mensaje a nuestro
cerebro cuando la vejiga alcanza su máxima capacidad.
Afortunadamente, la mayoría de nosotros tiene control total
sobre la función de la vejiga, de modo que cuando recibimos este mensaje,
podemos optar por aliviarnos de inmediato o mantenerlo un poco, sea por la
circunstancia que sea (no hay un baño cerca, vamos en el coche...).
Pero, ¿qué estamos haciendo exactamente con nuestro cuerpo
cuando retenemos toda esa orina?
Es normal intentar aguantar la necesidad de orinar de vez en
cuando.
La capacidad normal de la vejiga es de unas 2 tazas de
líquido e incluso menos para un niño. La vejiga puede estirarse para contener
más que esto, pero hacerlo con demasiada frecuencia puede ser peligroso.
Consecuencias de aguantar el pipí demasiado tiempo
1. Dolor
2. Infección del tracto urinario
En algunos casos, mantener la orina durante demasiado tiempo
puede hacer que las bacterias se multipliquen. Esto puede conducir a una
infección del tracto urinario. El consejo de no aguantar el pis demasiado
tiempo es especialmente válido si el individuo tiene un historial de
infecciones urinarias frecuentes.
Las personas que no beben suficientes líquidos pueden tener
más probabilidades de desarrollar una infección del tracto urinario, ya que la
vejiga no le dice al cuerpo que orine con la suficiente frecuencia. Esto puede
causar que las bacterias se propaguen a través del tracto urinario, lo que
lleva a una infección. Entre los síntomas se encuentran: sensación de ardor o
escozor durante la micción, orina fuerte o fétida u orina sangrienta/muy
oscura.
3. Estiramiento de la vejiga
A largo plazo, mantener la orina regularmente puede hacer
que la vejiga se estire. Esto puede dificultar o imposibilitar que la vejiga se
contraiga y libere la orina normalmente. Si esto sucede, pueden ser necesarias
medidas adicionales, como un catéter.
4. Daño a los músculos del suelo pélvico
Retener frecuentemente la orina puede dañar los músculos del
suelo pélvico. Uno de estos músculos es el esfínter uretral, que mantiene la
uretra cerrada, para evitar que la orina se escape. Dañar este músculo podría
provocar incontinencia urinaria. Hacer ejercicios del suelo pélvico, como los
de Kegel, puede ayudar a fortalecer estos músculos y prevenir fugas o reparar la
pérdida muscular.
La vejiga puede estallar?
Un mito común es que la vejiga estallará si una persona
retiene el pipí demasiado tiempo. Aunque esto es extremadamente raro, sí que es
posible. Es mucho más probable que la vejiga simplemente anule los músculos que
retienen la orina, causando que la persona haga pis accidentalmente.
Así que, a modo de resumen, retener el pis ocasionalmente no
tiene por qué causar daño. Sin embargo, hacerlo regularmente puede aumentar el
riesgo de infección u otras complicaciones.
miércoles, 21 de noviembre de 2018
Pinares, la desconocida región de Burgos que parece Noruega
Esta inexplorada comarca burgalesa, en el sudeste de la
provincia, transcurre entre descomunales bosques de pinos, lagunas glaciares,
romerías, cantos gregorianos, necrópolis, rutas de senderismo y contundentes
ajos carreteros para levantar a un muerto.
La recorremos.
Apadrina tu tumba en el cementerio original de 'El bueno, el
feo y el malo' de... Burgos
Lejos de la Ribera del Duero y no tanto de Atapuerca, dos de
las regiones más conocidas de Burgos, surge que bien podría ser Noruega o
Finlandia por la generosa naturaleza virgen que la tapiza. Hablamos de la
comarca de Pinares (el nombre está completamente justificado: aquí se encuentra
la superficie de bosque modelo de pinos más grande de España), bastante
escondida para los turistas que visitan la provincia castellanoleonesa. Lo que
sí les suena es el Monasterio de Santo Domingo de Silos. Y todo gracias a los
cantos gregorianos con los que sus monjes benedictinos entraron en las listas
de ventas de medio mundo en los años 90, «convirtiéndose en todo un fenómeno
social, no sólo musical, en Estados Unidos», apostilla Roberto Rodríguez, uno
de los religiosos, quien recuerda que el lugar también se menciona en obras
como El mejor alcalde, el rey, de Lope de Vega e incluso de forma más velada en
El nombre de la rosa, de Umberto Eco.
Los monjes de Silos
Hoy, los monjes han recuperado su vida lejos de los focos,
aunque le cogieron el gusto a eso de mostrarse al público y ahora cuelgan cada
semana un vídeo de 60 segundos en su canal de YouTube y en su cuenta de
Instagram dando a conocer su día a día monacal. Éste incluye la elaboración de
una ginebra artesanal, Silos, destilada 11 veces en alambiques de cobre del
siglo XIX, en colaboración con el alcalde del pueblo, Emeterio (Eme) Martín.
«En el siglo X recorrían estos valles sembrados de enebrales milenarios», dice
el político mientras muestra los platos locales que no hay que perderse y que
ofrecen en el restaurante del hotel Tres Coronas, en plena Plaza Mayor. A
saber: morcilla de la tierra, picadillo en adobo, setas salteadas, lechazo... Y
para acabar, claro, un digestivo gin tonic a golpe de Silos.
Eso sí, el guiso por excelencia de la zona es el ajo
carretero. O una más que contundente caldereta a base de cordero, tomate,
cebolla y ajo cocinada a fuego de leña en un caldero de barro y servida dentro
de una gigantesca hogaza de pan. Uno de los mejores lugares para probarlo es el
mesón El Molino, perteneciente a la localidad de Vilviestre del Pinar y
bucólicamente perdido en medio del bosque. No hay nada más alrededor. «Este
plato se mantiene en perfectas condiciones siete días, ya que era la comida de
los carreteros [de ahí el nombre], que salían a trabajar durante semanas sin
saber cuándo volverían», cuenta José Luis Sarmiento, uno de los camareros. Con
el objetivo de rescatar estas profesiones, el restaurante ha montado un pequeño
Museo Carretero, con fraguas y potros para herrar incluidos.
La mayoría de los 23 municipios que forman parte de la
comarca de Pinares pertenecieron a la Cabaña Real de Carreteros, creada por los
Reyes Católicos en 1497 y que aglutinaba a los trabajadores del sector que
trasladaban la madera con sus carros de bueyes. «Que aquí estuviera el mayor
bosque patrio de pinos tiene la culpa», relata Asier Pascual, arqueólogo y guía
de Regumiel de la Sierra, una de las zonas por donde discurrían estos
complicados caminos, «de los que incluso salió la madera de los barcos de la
Armada Invencible», continúa.
Entre dinosaurios y cañones
De hecho, se sigue
practicando el «comunismo serrano», por el que los vecinos se reparten los
beneficios obtenidos del negocio maderero. También cuenta Pascual que en la
cercana cueva de Covarnantes se refugió el cura Merino, popular guerrillero que
luchó contra Napoleón en la Guerra de la Independencia. Y que a dos pasos está
El Frontal, el segundo mayor yacimiento de huellas de dinosaurios del mundo,
con más de 5.000 registradas.
El paseo sigue en el Comunero de Revenga, un territorio cuya
jurisdicción comparten tres ayuntamientos (Canicosa, Regumiel y Quintanar de la
Sierra, con su característico frontón de la Plaza Mayor) famoso por su
necrópolis con 133 tumbas antropomórficas del siglo X y por albergar una de las
romerías con más tradición de Burgos. La homenajeada es la Virgen de Revenga,
patrona, como no podía ser de otra manera, de los carreteros. Durante la
fiesta, celebrada en mayo, no faltan puestos para hartarse de almendras
garrapiñadas o comprar jabón de leche de burra, huchas de barro con forma de
cerdito y cassettes de Manolo Escobar o Julio Iglesias. Que todavía existen,
sí:tres cintas, cinco euros.
Es hora de calzarse unas deportivas y marcarse una
ruta de senderismo (a pie o en bici: a gusto del consumidor) por las lagunas de
origen glaciar de Neila (más fotogénicas imposible) y el Cañón del río Lobos,
dos de los hits naturales de Pinares. Las primeras (y en concreto, la
Negra)esconde el mayor circo y mejor formado del Sistema Ibérico. El segundo,
sólo superado en tamaño en España por el del Duratón (Segovia), transcurre
entre miradores, puentes romanos y hasta tipis indios donde pasar la noche.
fuente : el mundo
sábado, 17 de noviembre de 2018
La trampa de los jardines de Sabatini de Madrid
Este secreto es uno de los nombres con más trampa de todo el
callejero de Madrid. Hablo de los Jardines de Sabatini, los cuales, por su
belleza y situación, a la vera y custodia del Palacio Real, son un espacio
verde con un alto cupo de visitas, día tras día. Seguramente a muchos de sus
visitantes les sorprendería saber, en contra de lo que parece indicar su
nombre, que el arquitecto Francesco Sabatini no tuvo nada que ver con su
diseño. Dicho esto, nos surgen de modo inmediato dos dudas ¿Entonces, por qué
figura su nombre en la nomenclatura? Y es más ¿Entonces, quién los diseñó?
Para ello, hay que recordar que en este terreno, al lado de
la inmensa residencia regia, se ubicaron las caballerizas reales. Éstas estaban
compuestas por una serie de construcciones en las que se guardaban a buen
recaudo animales, carrozas e incluso coches de la realeza. Era, salvando las
distancias, un pueblito a pequeña escala donde vivía buena parte del servicio
del Palacio Real y que a su vez servía de enorme almacén. Así como hoy muchas
viviendas de nueva obra vienen con trastero, el Palacio Real contaba con este
gigante anexo que, éste sí, fue diseñado por el padre de la Puerta de Alcalá,
Sabatini.
Lo que ocurrió es que al proclamarse la Segunda República,
en 1931, el Gobierno se incauta de estas propiedades de la Corona para
cedérselas al Ayuntamiento de Madrid y así destinarlas a parque público. Algo
más de 2,5 hectáreas que pasarían a ser parte del patrimonio de toda la
ciudadanía. El encargado de dar forma y su aspecto actual a este nuevo parque
fue el arquitecto zaragozano Francisco García Mercadal aunque su nombre apenas
es conocido y mencionado. Él dispuso estos jardines a varias alturas, en los
que destacada su gran fuente y los parterres y arbustos haciendo formas
geométricas. A pesar de su destacado trabajo, el pueblo madrileño continuó
llamando a este espacio verde Jardines de Sabatini, en recuerdo de aquellas
desaparecidas caballerizas y así se ha quedado hasta nuestros días. Algo que
parece que ya no tendrá marcha atrás. Curioso este secreto de Madrid, ¿Verdad?
martes, 13 de noviembre de 2018
Para saber si estás quemando más calorías, mira la hora que es
Consumimos hasta un 10% más de calorías al final de la tarde
que a primera hora de la mañana.
Existen múltiples factores que pueden influir en la cantidad
de calorías que quemamos a lo largo de una jornada: desde la actividad física
que realizamos a la dieta que consumimos, pasando por nuestras horas de sueño,
que también son muy importantes. Pero, según un nuevo estudio estadounidense,
tu ritmo circadiano –los procesos que controlan el reloj biológico para que
todo funcione a la perfección– también influye. De esta manera, apuntan, hay
horas del día durante las que tu organismo quema muchas más calorías que a
otras, y eso sin que hagamos nada especial para ello
Hallan unas células clave para regular los ritmos
circadianos
Según esta investigación reciente, llevada a cabo por
expertos del Hospital de Brigham y de Mujeres de Boston y publicada por la
revista Current Biology, cuando estamos en reposo –y la energía que precisamos
está destinada a funciones como la respiración y la circulación sanguínea–, los
seres humanos quemamos en torno a un 10% más de calorías durante la tarde y a
última hora de la tarde que ya por la noche y de madrugada, lo que equivale a
130 calorías adicionales quemadas sin tener que hacer nada para conseguirlo.
La doctora Jeanne Duffy, coautora de este estudio, reconoce
que no resulta del todo evidente si las personas deberíamos reorganizar nuestra
agenda para realizar el ejercicio físico y tomar alimentos en torno a esas
horas de la tarde; pero sí destaca que se tendría que evitar el consumo de
calorías tarde en la noche y a primera hora de la mañana. Así, que la próxima
vez que sientas la tentación de levantarte a altas horas de la madrugada para
picar algo del frigorífico, ten todo esto en cuenta.
“Por ejemplo”, explica Duffy en declaraciones que recoge
Time, “si nos levantamos una o dos horas antes y desayunamos en ese momento,
podríamos estar tomando esos alimentos no solo en un momento en el que nuestro
organismo no está preparado para lidiar con ellos, sino en un instante en el
que necesitamos menos energía para mantener nuestras funciones vitales. Por esa
razón, el mismo desayuno puede dar como resultado una cantidad de calorías
extra almacenadas.
En un recinto sin reloj ni ventanas
En este experimento de laboratorio, que se desarrolló
durante un total de 37 días, participaron siete individuos de entre 38 y 69
años que se sometieron a un control estricto por parte de los investigadores:
desde las dietas que ingerían hasta su exposición a la luz, con el objetivo de
observar el impacto natural de los ritmos circadianos en sus organismos. Para
ello, las personas vivieron en un recinto cerrado, sin ventanas, sin poder
consultar el reloj ni acceso a ningún tipo de comunicación (teléfonos o
internet). Asimismo, se regularon sus horas de sueño: atrasaban sus horarios
cuatro horas cada noche para manipular la relación entre el sueño y el reloj biológico,
de manera que su ciclo circadiano funcionaba solo en base a factores internos.
Los sujetos estaban equipados con sensores para medir su
temperatura corporal y los investigadores constataron que dicha temperatura era
más baja –y quemaban menos calorías– cuando los ritmos circadianos se
correspondían con la noche y la madrugada; mientras que era más alta –y se
quemaban más calorías– unas doce horas más tarde. Es decir, al final de la
tarde.
Según los resultados de este estudio, las interrupciones del
ritmo circadiano que sufren los empleados con horarios poco usuales, con
trabajos a turnos –aquellos que deben ir rotando para desempeñar sus fuciones
de mañana, tarde o noche en un periodo determinado de días o de semanas– y
nocturnos, podrían estar asociadas con una serie de problemas de salud, como la
obesidad, la diabetes tipo 2 o el deterioro cognitivo, entre otros.
Duffy subraya que nuestros relojes biológicos están
“programados para estar listos de cara a hacer las cosas a horas regulares del
día y para que funcionen de forma óptima. Cuando nos quedamos despiertos toda
la noche para trabajar, estamos trabajando contra esos relojes biológicos
internos”. “No estará programado de manera óptima para lidiar con el hecho de
que está comiendo a las tres de la mañana cuando lo normal es que no ingiramos
alimentos durante la noche”, añade.
jueves, 8 de noviembre de 2018
Grandes Nevadas
La gran nevada de la Navidad de 1926
Entre el 25 y el 27 de diciembre de 1926 nevó en una de las
zonas donde es menos común que suela hacerlo. Muchos alicantinos vivieron una
autentica blanca Navidad ya que desde esa misma noche comenzaron a caer copos
en la provincia. Cerca de unos 2 metros de nieve se registraron en la montaña
del interior de Alicante. Además, la nieve llegó a cuajar en otras ciudades
costeras como Almería, Málaga, Torrevieja o Cartagena.
Más de medio metro en Burgos en 2004
Es difícil evaluar cuál fue el invierno que tuvo la mayor
nevada del siglo XXI, ya que depende de la zona y región. Pero la ciudad de
Burgos, en el año 2004, podría ostentar este título. El espesor de nieve en
diferentes zonas de la ciudad osciló entre los 50 y 70 cm. El temporal de nieve
obligó a cerrar una de las carreteras más transitadas de nuestro país, la A-1,
dejando atrapadas a miles de personas.
La nevada más caótica: año 2009 en la ciudad de Madrid
Nieve y frío, una combinación nefasta en la capital de
España en enero del año 2009 que dio lugar a carreteras intransitables, trenes
con retraso e incluso el cierre del aeropuerto Adolfo Suárez durante más de
cinco horas. Las cantidades no fueron demasiado abundantes -no superaron los 5
cm en la ciudad y los 7 cm en Barajas- pero fueron suficientes para hacer de
esta una de las nevadas más caóticas de la historia.
Y en el futuro ¿más o menos probabilidad de nevadas fuertes?
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático analiza
los efectos del calentamiento global y las proyecciones en el futuro. En el
caso de las nevadas es complicado establecer si tendremos más o menos
frecuencia e intensidad de este tipo de precipitación. Está claro que la
tendencia es a un aumento de la temperatura y en algunas zonas, a pesar de que
podría llover menos, podría hacerlo de forma más torrencial como en el
Mediterráneo.
Cuanto más cálido está el aire mayor es la cantidad de vapor
de agua que puede sostener y mayor es la precipitación que se puede producir.
Si además aumenta la temperatura de la superficie de los océanos, aumenta la
evaporación y, por tanto, la fuente de vapor de agua para formar nubes.
Podría producirse un aumento de nevadas copiosas en un
entorno más templado cerca de los cero grados. Sin embargo, los estudios no son
claros al respecto. Habrá que esperar un tiempo para poder determinar si en un
futuro viviremos nevadas más severas que algunas de las que nos han acompañado
en nuestra historia.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Los vecinos mas peculiares de la Plaza Mayor (Madrid)
Anónima e invisible para muchos, la Calle de la Sal es sin
duda, una de mis predilectas de este bullicio llamado Madrid. En su brevísimo
trazado, que va desde la Plaza Mayor hasta la Calle de Postas, la condensación
de secretos es altísimo. Estoy convencido de que ninguna vía puede presumir de
encerrar tantas curiosidades y guiños en tan pocos metros. Hoy os quiero
comentar uno de ellos.
Si el jaleo y el continuo vaivén de personas nos lo permite,
os recomiendo levantar la mirada sobre una de sus fachadas, la que se funde con
Postas. En ella descubrimos varios coloridos trampantojos, unas viñetas que
casi nos evocan un aspecto de cómic urbano, especie de 13 Rue del Percebe en la
que merece la pena fijarse. Esos secretos de Madrid a la vista de todos pero
que no cualquiera puede ver.
¿Alguna vez te habías en ellos? Fueron un encargo que
realizó el Ayuntamiento de Madrid al genial Antonio Mingote. En ellos, si nos
detenemos unos instantes, vamos a ver a unos personajes que, al menos de oídas
todos conocemos. Los cuadros representan a diferentes personajes del mundo
galdosiano de Fortunata y Jacinta. De hecho, en el primer lienzo de todos,
aparecen el propio Benito Pérez Galdós junto a Fortunata y Jacinta y el otro
protagonista de la novela, Juanito Santa Cruz.
Así que, allí habitan estos vecinos tan estáticos como
llamativos, observando desde sus planas ventanas a los cientos de personas que
caminan a sus pies a diarios. Unos personajes literarios que se hacen más
reales que nunca en esta callecita de Madrid.
Fuente: secretos de Madrid
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